ANÁLISIS · ATHLETIC-ATLÉTICO

Nico Williams ya ha hecho mucho daño al Atlético en Bilbao. Simeone apunta a responder con Marcos Llorente, Pubill y Giuliano en su costado derecho. El reto no consiste únicamente en frenar al extremo: el Atlético necesita conseguir que también sea él quien tenga que defender.

Diego Herranz
Análisis de
Diego Herranz
Fundador y director de El Rincón Atlético

Hay partidos que pueden explicarse a partir de una zona del campo. El de esta tarde en San Mamés tiene muchas posibilidades de terminar pasando por la banda derecha del Atlético de Madrid.

Allí estará, si se cumplen las pruebas de Diego Pablo Simeone, Marcos Llorente.

Y enfrente tendrá a Nico Williams.

Sobre el papel parece un simple duelo entre lateral y extremo. En realidad, es bastante más complejo.

Marcos Llorente contra Nico Williams puede terminar condicionando dónde defiende el Atlético, hasta dónde puede presionar, cuánto puede subir su lateral y, sobre todo, qué equipo consigue obligar al otro a mirar hacia su propia portería.

Porque Simeone tiene un problema. Si dedica todos sus esfuerzos a detener a Nico, puede perder una de sus principales armas ofensivas. Si libera demasiado a Llorente para atacar, puede dejar metros precisamente al futbolista que menos quiere ver corriendo hacia Oblak.

El dilema de Simeone

Frenar a Nico Williams sin convertir a Marcos Llorente en un lateral obligado a defender durante 90 minutos.

Nico Williams ya sabe lo que es destrozar al Atlético en San Mamés

Simeone no necesita vídeos de otros equipos para saber qué puede hacer Nico.

Lo ha sufrido directamente.

Uno de los recuerdos más dolorosos llegó el 29 de febrero de 2024. El Atlético visitó San Mamés obligado a remontar la semifinal de Copa del Rey y salió goleado por 3-0.

Nico participó directamente en los dos primeros tantos.

Primero atacó desde la izquierda y puso el servicio que Iñaki Williams transformó en el 1-0. Después, antes del descanso, intercambiaron los papeles: Iñaki llegó hasta línea de fondo y Nico apareció para hacer el segundo.

Aquella noche dejó una fotografía que el Atlético debería recordar esta tarde: cuando Williams consigue recibir, acelerar y obligar a la defensa rojiblanca a correr hacia atrás, el partido cambia completamente.

El propio Atlético recoge la participación de Nico Williams en los dos primeros goles de aquella semifinal .

El año pasado volvió a aparecer en el momento que decidió el partido

El precedente más reciente en Bilbao tampoco permite relajarse.

En diciembre de 2025, Atlético y Athletic llegaron al minuto 85 con empate a cero.

Entonces apareció otra vez Nico.

El Athletic construyó la jugada desde su propio campo, Williams recibió y terminó encontrando a Berenguer. Su compañero convirtió el servicio en el 1-0 definitivo.

El Atlético había sobrevivido durante casi todo el encuentro. Una sola secuencia en la banda fue suficiente para volver a marcharse de San Mamés sin puntos.

En sus dos últimas victorias en San Mamés ante el Atlético, el Athletic ha encontrado participación decisiva de Nico Williams.

Esta vez Simeone parece tener preparado a Marcos Llorente

Aquí aparece la diferencia.

Las pruebas realizadas por Simeone durante la semana han situado nuevamente a Marcos Llorente en el lateral derecho.

No es una elección menor.

Llorente probablemente sea uno de los pocos futbolistas de la plantilla rojiblanca capaces de competir físicamente con Nico en carreras largas sin que el Atlético tenga que modificar completamente su estructura.

Velocidad, potencia y capacidad para repetir esfuerzos convierten al madrileño en una respuesta lógica. Sin embargo, igualar las piernas de Nico no basta para defender a Nico.

La primera misión

El Atlético debe evitar que Nico reciba parado, encare a Llorente y pueda elegir después si atacar por fuera o conducir hacia dentro.

El error sería dejar a Llorente solo

Cuando se habla de un extremo desequilibrante suele aparecer una conclusión demasiado sencilla: el lateral tiene que ganarle el duelo.

El fútbol de élite funciona de otra manera.

Si Nico recibe cinco, seis o siete veces en situaciones limpias de uno contra uno, Llorente terminará perdiendo alguna.

La solución del Atlético debe ser colectiva.

Simeone necesita construir alrededor de Llorente un pequeño triángulo defensivo formado, previsiblemente, por Giuliano Simeone por delante y Marc Pubill por dentro.

El triángulo que debe proteger el costado
Giuliano Simeone Debe ayudar a que Nico no pueda recibir siempre en ventaja y, además, controlar las subidas del lateral izquierdo del Athletic.
Marcos Llorente Tiene que proteger la profundidad, medir la distancia del duelo y elegir cuándo saltar sin regalar su espalda.
Marc Pubill Será la cobertura interior si Nico consigue superar la primera línea o ataca el espacio entre lateral y central.

Giuliano puede ser tan importante como Llorente para detener a Nico

El papel de Giuliano puede pasar algo más desapercibido, pero tácticamente es fundamental.

Su primera función será evitar que Llorente tenga que defender constantemente dos contra uno.

Sin embargo, tampoco puede limitarse a perseguir a Nico hasta su propia área. Si lo hace, el Atlético perderá una de las salidas que necesita para hacer retroceder al Athletic.

Ahí aparece una de las grandes paradojas del encuentro: la mejor manera de defender a Williams puede ser obligarle a correr en dirección contraria.

Si Nico pasa la tarde atacando a Llorente, habrá ganado el Athletic. Si Nico tiene que perseguir a Llorente y Giuliano, el Atlético habrá conseguido cambiar el guion.

Defender atacando: la solución que puede cambiar el duelo

Marcos Llorente no es un lateral defensivo clásico.

Y Simeone no debería pedirle que se convierta en uno durante 90 minutos.

Una de sus grandes virtudes aparece precisamente cuando puede romper hacia delante.

Si el Atlético consigue superar la primera presión, el espacio que quede detrás de Nico y del lateral izquierdo local puede convertirse en una vía de escape.

Ahí Llorente tiene una capacidad que muy pocos laterales poseen: puede transformar una recuperación en una carrera de 40 metros y convertir una situación defensiva en una llegada al área rival.

Por eso, renunciar desde el inicio a sus incorporaciones sería entregar al Athletic una ventaja estratégica.

El último duelo directo ofrece una pista para el Atlético

Existe un precedente reciente especialmente interesante.

El pasado abril, el Athletic visitó el Metropolitano y Nico volvió a ocupar el costado izquierdo. Esta vez, Llorente sí arrancó en la defensa rojiblanca.

El enfrentamiento fue duro y exigente. Nico terminó siendo sustituido alrededor del minuto 70 y el Atlético ganó 3-2.

Evidentemente, un partido no demuestra que exista una fórmula definitiva para detenerle.

Sin embargo, sí deja una referencia útil: Llorente puede competir en ese emparejamiento sin que Simeone necesite desmontar por completo al equipo.

El gran peligro llega cuando Nico recibe con Llorente retrocediendo

Existe una situación que el Atlético debería evitar casi a cualquier precio.

Pérdida en campo contrario. Pase inmediato hacia la izquierda. Nico recibe lanzado y Llorente tiene que defender corriendo hacia su portería.

Ahí desaparece buena parte de la ventaja defensiva.

El problema ya no consiste en quién corre más. Consiste en que el atacante lleva la iniciativa y el defensor debe reaccionar.

Por eso, el duelo empieza mucho antes de que el balón llegue a Nico.

Si Williams recibe lanzado, Llorente ya llega tarde al problema. La verdadera defensa consiste en controlar la pérdida antes de que el Athletic pueda activar esa carrera.

Hjulmand también tendrá que mirar hacia ese lado

El trabajo tampoco termina en el lateral y el extremo.

Si Llorente avanza, alguien debe proteger el espacio que abandona.

Ahí entra Morten Hjulmand.

El danés tendrá que desplazarse hacia ese medio espacio cada vez que la jugada lo exija. De ese modo, Pubill no estará obligado a abandonar inmediatamente el centro de la defensa para perseguir a Nico.

Esa vigilancia puede ser decisiva. Porque una pérdida del Atlético con Llorente arriba y Hjulmand lejos de la acción dejaría exactamente el escenario que busca el Athletic.

La ayuda excesiva también puede convertirse en una trampa

Pero existe otro peligro.

Si el Atlético concentra demasiados futbolistas alrededor de Nico, abrirá espacios en otras zonas.

Y ahí aparece Oihan Sancet.

El mediapunta puede aprovechar cualquier basculación excesiva para recibir a espaldas del centro del campo. Además, si Pubill abandona su posición demasiado pronto para ayudar a Llorente, puede abrirse un intervalo peligroso entre centrales.

Por tanto, Simeone necesita ayuda, pero no persecución. Cobertura, pero no pánico.

El equilibrio que necesita el Atlético
Demasiado atrás Nico recibe continuamente cerca del área y Llorente pierde su peso ofensivo.
Demasiado arriba El Athletic encuentra espacio a la espalda y puede lanzar a Nico en transición.
El escenario ideal Llorente puede proyectarse porque Giuliano, Pubill y Hjulmand aseguran la pérdida.

Cinco reglas para que el Atlético gane el duelo

1. Nico no puede recibir siempre de cara. Si controla con espacio y puede levantar la cabeza, el Atlético ya está en inferioridad.

2. Llorente no debe precipitarse. Saltar demasiado pronto abre la profundidad que Williams busca.

3. Giuliano tiene que ayudar sin hundirse. Su trabajo defensivo será fundamental, pero el Atlético también lo necesita preparado para correr hacia la otra portería.

4. La pérdida tiene que estar protegida. Hjulmand y Pubill deben impedir que cada balón perdido termine en transición.

5. El Atlético también debe hacer sufrir a Nico. Llorente tiene que encontrar momentos para atacar y obligar al extremo a gastar metros hacia atrás.

Llorente no tiene que ganar un duelo: el Atlético tiene que ganar una banda

Ese es probablemente el punto más importante de todo el análisis.

Sería injusto medir el rendimiento de Marcos Llorente únicamente por cuántas veces consigue quitarle el balón a Nico Williams.

Su misión es mucho mayor.

Debe conseguir que Nico no reciba donde quiere, proteger el espacio a su espalda, coordinarse con Pubill y Giuliano y, al mismo tiempo, seguir apareciendo en campo contrario.

Si lo consigue, el Atlético habrá desactivado una de las principales armas del Athletic sin renunciar a una de las suyas.

Si no lo consigue, San Mamés ya ha demostrado demasiadas veces lo que puede ocurrir.

Nico Williams quiere que Marcos Llorente pase la tarde corriendo hacia Oblak.

El Atlético necesita exactamente lo contrario.

Si Llorente consigue que Nico también tenga que mirar hacia Unai Simón, Simeone habrá empezado a ganar uno de los duelos que pueden decidir San Mamés.

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Diego Herranz, fundador y director de El Rincón Atlético
Sobre el autor
Diego Herranz

Fundador y director de El Rincón Atlético. Cubriendo la actualidad rojiblanca desde 2014.

2 comentarios en «Marcos Llorente tiene delante el examen que puede decidir San Mamés: frenar a Nico sin dejar de atacar»

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