Julián Álvarez está preparado para volver y, hace apenas una semana, esa habría sido una noticia sencilla para Simeone. Ya no lo es. El argentino regresa justo después de que el Atlético haya encadenado dos victorias, siete goles, dos porterías a cero y una irrupción de Jonathan David que ha cambiado por completo una pregunta que parecía tener una respuesta evidente.
Hay regresos que solucionan un problema. El de Julián Álvarez puede crear uno. La sobrecarga muscular que le apartó de los últimos encuentros está superada y el argentino vuelve a estar disponible justo a tiempo para el derbi frente al Real Madrid.
La noticia sería extraordinaria para cualquier entrenador. También lo es para Simeone. Sin embargo, algo ha sucedido mientras Julián trabajaba para recuperarse: el Atlético ha empezado a funcionar de una manera diferente y varios futbolistas han aprovechado el espacio que dejó su ausencia.
En Anoeta llegó una victoria por 0-3. Tres días después, Osasuna salió del Metropolitano con un 4-0. Entre ambos encuentros, Jonathan David marcó dos goles, se asentó como referencia del ataque y añadió una asistencia ante el conjunto navarro.
Kang-In dio un paso adelante. Baena empezó a encontrar zonas desde las que influir de forma constante. El centro del campo también ofreció nuevas respuestas.
Julián, por tanto, no vuelve simplemente a ocupar el sitio que dejó vacío. Regresa a un equipo que ha utilizado su ausencia para construir nuevas soluciones.
Por eso la pregunta ya no consiste solamente en saber si está preparado para jugar. La gran cuestión es qué debe cambiar Simeone para volver a introducir a uno de sus mejores futbolistas sin desmontar aquello que acaba de empezar a funcionar.
Hace una semana el Atlético necesitaba recuperar a Julián. Ahora lo recupera justo cuando ha descubierto que también puede ganar, marcar y dominar sin él.
Julián está listo, pero el Atlético que encuentra ya no es el mismo
El último partido de Julián antes del problema físico fue en Anfield. Allí completó los 90 minutos y asistió a Marcos Llorente en el gol rojiblanco. Poco después tuvo que abandonar un entrenamiento por molestias.
Las pruebas determinaron una sobrecarga muscular. El Atlético decidió manejar la recuperación con prudencia y evitar riesgos durante una fase muy temprana de la temporada.
El argentino aprovechó esos días para trabajar de manera individual. El objetivo era alcanzar el derbi en condiciones, algo que ya parece conseguido.
Volver a estar disponible, sin embargo, no equivale automáticamente a recuperar la titularidad. Ese matiz resume todo lo ocurrido durante los últimos días.
Simeone ha ganado alternativas precisamente cuando perdía a una de las piezas con mayor jerarquía de su ataque.
Jonathan David convirtió una ausencia en una competencia que apenas existía
Ningún nombre explica mejor el nuevo escenario que Jonathan David. El canadiense llegó al Atlético con la necesidad de recuperar sensaciones después de una etapa irregular.
Sus primeras semanas tampoco permitían saber cuánto tiempo necesitaría para entrar realmente en la pelea por un puesto.
Anoeta modificó esa percepción. David salió desde el banquillo y marcó.
Contra Osasuna recibió una oportunidad mucho mayor. Fue titular, volvió a encontrar portería y además asistió a Kang-In para el 2-0.
Su impacto no se limita a dos goles consecutivos. David da al equipo una referencia diferente. Ataca la última línea, fija centrales y aparece con frecuencia dentro del área.
Ese comportamiento ha permitido que jugadores como Kang-In o Baena encuentren espacios alrededor de él.
Simeone dispone así de algo que todavía no tenía plenamente construido cuando Julián salió del equipo: un delantero centro que empieza a justificar su presencia por rendimiento y no solamente por necesidad.
Recuperar a Julián no obliga a Simeone a elegir entre un futbolista bueno y uno malo. Le obliga a decidir entre una jerarquía enorme y una estructura que acaba de funcionar.
Esa diferencia convierte su regreso en una excelente noticia para la plantilla y, al mismo tiempo, en una decisión mucho menos automática para el entrenador.
La solución no tiene por qué ser elegir entre Julián y Jonathan David
El debate puede parecer una cuestión de nombres: Julián o David. Tácticamente resulta bastante más interesante.
Ambos atacantes ofrecen comportamientos diferentes y Simeone no está obligado a entenderlos como piezas incompatibles.
David ofrece una referencia más reconocible para los centrales. Puede jugar cerca del área, amenazar el espacio y fijar defensores.
Julián, en cambio, tiene capacidad para abandonar la zona del nueve, participar entre líneas, asociarse y llegar después a posiciones de remate.
Juntos podrían modificar por completo la estructura que funcionó frente a Osasuna. También abrirían otras posibilidades.
Julián tendría menos obligación de convivir permanentemente entre centrales y podría aparecer en zonas donde su movilidad resulta mucho más difícil de seguir.
El coste sería evidente. Introducir a dos delanteros exigiría retirar a uno de los futbolistas que participaron en el funcionamiento ofensivo del miércoles.
Kang-In viene de su actuación más completa como rojiblanco. Baena también llega con peso creciente. Cada incorporación al once obliga ahora a sacrificar algo que está respondiendo.
El derbi convierte la decisión en algo mucho más delicado
Elegir contra Osasuna y hacerlo ante el Real Madrid son ejercicios completamente distintos.
El Atlético afrontará un partido en el que probablemente no disfrutará durante tantos minutos del dominio territorial que tuvo el miércoles.
Eso puede aumentar el valor de Julián. Su movilidad, capacidad para recibir lejos del área y facilidad para acelerar una transición encajan en un escenario con espacios más grandes.
El argentino tampoco necesita vivir como nueve fijo para ser decisivo.
David ofrece otro tipo de amenaza. Un delantero dispuesto a atacar continuamente la espalda de la defensa puede resultar especialmente útil cuando cada recuperación necesita convertirse rápidamente en profundidad.
Su momento actual hace todavía más difícil retirarle del once sin más.
La cuestión física también pesa. Estar recuperado permite competir, pero no obliga a asumir de inmediato una carga máxima.
Julián viene de perderse dos encuentros y el Atlético tiene motivos suficientes para evitar cualquier riesgo innecesario durante una temporada que apenas empieza.
La jerarquía de Julián sigue intacta, pero ahora tiene competencia alrededor
Dos partidos no borran la importancia del argentino.
Julián continúa siendo uno de los futbolistas con mayor capacidad para decidir encuentros dentro de la plantilla y posee un repertorio ofensivo que pocos compañeros pueden reproducir.
Precisamente por eso el nuevo escenario es positivo para el Atlético. Simeone ya no necesita utilizarle porque detrás exista un vacío.
Puede gestionar sus minutos sabiendo que otras alternativas han comenzado a responder.
La competencia también modifica la exigencia interna.
Jonathan David necesita mantener lo que ha empezado. Kang-In debe demostrar que Osasuna no fue una excepción. Baena busca convertir su creciente influencia en continuidad.
Julián, por su parte, regresa sabiendo que el equipo no se ha detenido a esperarle.
Esa puede ser una de las mejores noticias que ha dejado la última semana. La plantilla empieza a comportarse como una estructura en la que el rendimiento genera decisiones.
El Atlético esperaba recuperar a Julián para ser más fuerte. Lo inesperado es que, cuando por fin lo ha recuperado, el equipo ya había encontrado nuevas maneras de serlo.
Simeone quería soluciones y ahora tendrá que decidir cuáles deja fuera
Hace apenas unos días, las bajas parecían reducir las posibilidades del entrenador.
Barrios, Sørloth y Julián obligaban a modificar distintas zonas del equipo. Anoeta empezó a ofrecer respuestas y Osasuna permitió comprobar que algunas de ellas también podían funcionar desde el inicio.
Koke y Johnny Cardoso construyeron una alternativa en el centro del campo. David dio al ataque una referencia. Kang-In apareció con libertad alrededor del área.
El equipo produjo su actuación colectiva más dominante de este inicio de temporada.
Recuperar piezas vuelve a ampliar el tablero. La dificultad consiste ahora en decidir qué parte de esa nueva estructura merece continuidad.
No existe una necesidad real de regresar automáticamente al dibujo anterior porque el presente acaba de ofrecer una respuesta demasiado convincente como para ignorarla.
Simeone tiene más opciones que hace una semana. También tiene decisiones más incómodas.
Esa combinación suele ser exactamente lo que un entrenador pretende cuando habla de competencia interna.
Julián vuelve y cambia todos los planes porque regresa al mismo vestuario, pero no exactamente al mismo equipo.
Hace una semana Simeone necesitaba recuperarle. Hoy puede permitirse preguntarse cuándo, dónde y junto a quién utilizarle. El problema ha cambiado. Y ese, para el Atlético, es probablemente el mejor problema posible.
Sigue en Atlético de Madrid hoy toda la última hora del derbi, las decisiones de Diego Simeone y la actualidad del primer equipo rojiblanco.
Fundador y director de El Rincón Atlético. Cubriendo la actualidad rojiblanca desde 2014.
¿Debe Julián volver directamente al once del derbi?
¿Mantendrías a Jonathan David después de sus dos últimos partidos o juntarías a ambos frente al Real Madrid? Te leemos en comentarios.
