El Atlético Madrileño acaba de marcar cuatro goles al equipo que llegó líder a Alcalá. Es segundo, continúa invicto, ha sumado siete puntos de nueve y ningún equipo de su grupo ha marcado más. Todo invita a mirar hacia arriba. Precisamente por eso El Alcoraz puede ser una prueba todavía más importante: demostrar que aquella exhibición no fue una noche aislada.
Después de tumbar al líder, llega el partido que puede confirmar el crecimiento
El 4-0 al Real Murcia cambió la dimensión del inicio de temporada del Atlético Madrileño. Hasta entonces había buenas señales. Un empate en el estreno, una victoria convincente en el Rico Pérez y la sensación de que Fernando Torres había conseguido reconstruir rápidamente un equipo que volvió a cambiar muchas piezas durante el verano.
Murcia elevó todo eso un escalón. El líder llegó a Alcalá con pleno de victorias, seis goles marcados y únicamente uno recibido. Salió cuatro por debajo y después de pasar buena parte del encuentro defendiendo aquello que el Madrileño le proponía.
Álvaro Santos abrió el partido desde el punto de penalti. Miguel Cubo, que había entrado por Sergio Esteban, marcó dos veces. Édgar Alcañiz cerró una goleada que pudo incluso ser más amplia.
Sin embargo, el desafío que aparece ahora es distinto. Ganar un gran partido demuestra capacidad. Repetir el nivel una semana después demuestra algo mucho más difícil: continuidad.
Solo el Villarreal B, con nueve puntos de nueve, está por delante. El Madrileño comparte siete puntos con Nàstic y Real Jaén, pero su producción ofensiva ya le coloca como el máximo goleador del grupo.
El empate del estreno parece cada vez más lejano
El camino hasta aquí también cuenta algo. El Madrileño empezó empatando 2-2 ante el Juventud de Torremolinos. Marc Domènech hizo los dos goles, pero el equipo dejó escapar dos veces una ventaja.
Una semana después llegó la primera respuesta. Victoria por 0-2 en el Rico Pérez ante el Hércules, con tantos de Álvaro Santos y Kamate y, sobre todo, una primera portería a cero.
Murcia confirmó la evolución. Cuatro goles y otro cero detrás.
El Madrileño empezó mostrando talento. En Alicante añadió control. Contra el Murcia juntó las dos cosas y añadió pegada. El reto de Huesca es comprobar si ya puede repetirlas lejos de Alcalá.
El Huesca llega herido, pero eso puede hacerlo todavía más peligroso
El contexto del rival es casi opuesto. El Huesca comenzó la temporada con una victoria por 1-0 ante el Sant Andreu. Óscar Sielva decidió desde el punto de penalti un partido que ya dejó algunas dificultades para producir ocasiones.
Después empató 2-2 en Jaén. Iván Rodríguez y Rafa Tresaco respondieron rápidamente a los dos goles locales y permitieron rescatar un punto en un inicio de partido frenético.
El tercer encuentro cambió el tono. Villarreal B visitó El Alcoraz y ganó 0-3. El resultado fue tan contundente como algunas de las conclusiones posteriores. Raúl Jardiel reconoció que su equipo todavía no está mostrando la identidad que pretende.
Por eso el Madrileño no encontrará simplemente a un equipo con cuatro puntos. Encontrará a un recién descendido, construido para estar arriba, que juega de nuevo delante de su afición y que necesita ofrecer una reacción.
8 goles a favor
2 goles en contra
3 goles a favor
5 goles en contra
El último partido del Huesca deja una pista que Torres puede intentar explotar
Hay una estadística del 0-3 ante el Villarreal B que resulta especialmente interesante. El Huesca completó 549 pases. Su rival, 405.
Tener más balón no significó controlar el partido.
Villarreal B terminó con 16 remates frente a ocho del Huesca y colocó ocho disparos entre los tres palos. Los oscenses únicamente dos.
Ahí aparece una posible grieta. El equipo de Jardiel puede acumular posesión, pero todavía está teniendo problemas para transformar esa circulación en situaciones claras cerca de la portería rival.
Esa circunstancia puede encajar bien con una de las grandes virtudes que el Madrileño mostró contra el Murcia: presionar no simplemente para recuperar, sino para conseguir que la recuperación se produzca en una zona desde la que atacar inmediatamente.
Si el equipo de Torres consigue obligar al Huesca a recibir de espaldas o a circular hacia zonas poco dañinas, podrá convertir esa posesión local en una herramienta a su favor.
El examen de Torres: saber jugar un partido que quizá no se parezca al del Murcia
El gran riesgo sería intentar reproducir de forma literal lo ocurrido el domingo. El fútbol rara vez permite repetir un partido cambiando únicamente el nombre del rival.
El Murcia llegó como líder y quiso competir de una manera determinada. Huesca puede construir un escenario diferente: más juego directo en determinadas fases, más peso de la experiencia y una necesidad emocional mucho mayor por lo ocurrido ante el Villarreal.
Torres necesitará que su equipo entienda cuándo ir arriba y cuándo esperar. En casa, el Huesca buscará una reacción rápida y probablemente intente que los primeros minutos conviertan El Alcoraz en un factor.
Ahí aparecerá una prueba de madurez especialmente valiosa para un filial. No siempre hay que controlar un encuentro instalándose en campo contrario. A veces controlar significa sobrevivir al primer impulso, no regalar pérdidas y esperar el momento en el que el partido empiece a ofrecer espacios.
Cubo, Domènech y Alcañiz: tres formas diferentes de hacer daño
Entró en el minuto 19 ante el Murcia y antes del 52 ya había marcado dos veces. Cubo atacó el área para cabecear el segundo y después aprovechó un escenario de transición para hacer el tercero. El siguiente paso es precisamente este: demostrar influencia también cuando el contexto no sea tan favorable.
Marcó los dos goles del estreno frente al Torremolinos y fue uno de los jugadores que más daño generó al Murcia aunque no apareciera en el marcador. Su uno contra uno puede ser especialmente importante si Huesca protege mucho los espacios interiores.
Su gol frente al Murcia explicó una parte de su valor: acompañar el ataque hasta el final. Si Huesca consigue fijar a los delanteros rojiblancos, las llegadas desde segunda línea pueden convertirse en una vía especialmente importante.
Astralaga y una defensa que empieza a dar algo que un filial necesita mucho: estabilidad
Los ocho goles atraen casi toda la atención. Sin embargo, el dato defensivo puede tener incluso más valor para Fernando Torres.
El Madrileño recibió dos goles en la primera jornada. Desde entonces, ninguno.
Ander Astralaga dejó su portería a cero en Alicante y repitió frente al Real Murcia. Detrás de él, el bloque está empezando a defender con una coordinación que permite al equipo asumir riesgos arriba sin quedar completamente expuesto detrás.
En El Alcoraz esa estabilidad será fundamental. Huesca tiene futbolistas con experiencia suficiente para castigar cualquier error de concentración aunque el partido no esté siendo bueno.
Óscar Sielva, Tresaco y Sergi Enrich: experiencia para intentar despertar al Huesca
Óscar Sielva es probablemente el nombre alrededor del que empezar. Capitán, referente y máximo goleador del equipo la temporada pasada en Segunda, ha marcado también el único tanto del Huesca en El Alcoraz durante este inicio de Liga. Fue de penalti ante el Sant Andreu.
Ha arrastrado molestias durante los últimos días, pero volvió al trabajo con el grupo y su presencia ofrece al Huesca algo que necesita especialmente ahora: personalidad en el centro del campo.
Rafa Tresaco es otro futbolista que el Madrileño deberá vigilar. Marcó en Jaén y puede atacar espacios desde zonas exteriores, algo especialmente peligroso cuando el filial adelanta muchos metros para presionar.
Y arriba aparece Sergi Enrich. Su experiencia en el fútbol profesional convierte cualquier duelo con los centrales rojiblancos en una prueba distinta a la habitual para un equipo tan joven.
Cinco claves para entender el partido
La prueba no consiste en volver a marcar cuatro
Ese puede ser el principal error al interpretar esta jornada. El Madrileño no necesita repetir el marcador del Real Murcia para confirmar nada.
Necesita repetir comportamientos.
Presionar como bloque. Mantener distancias cortas. Atacar con valentía. Defender sin perder estructura. Y aceptar que habrá momentos en los que el rival le obligará a jugar un partido incómodo.
Eso es precisamente lo que convierte El Alcoraz en una prueba más interesante de lo que indica la clasificación.
Fernando Torres ya sabe que su equipo puede tener una noche extraordinaria.
Lo que toca descubrir ahora es si está empezando a construir un equipo capaz de hacer de esas noches una costumbre.
Ganar 4-0 al líder demuestra techo. Salir de El Alcoraz siendo reconocible puede empezar a demostrar algo todavía más importante: suelo.
Ahí se construyen los equipos que terminan peleando arriba: no únicamente en sus mejores noches, sino en la capacidad para mantener una identidad cuando el partido cambia de escenario.
Resultados, goleadores y alineaciones del Atlético Madrileño contrastados con el Club Atlético de Madrid y los registros de Primera Federación.
Los resultados del Huesca y los datos de su encuentro frente al Villarreal B se han contrastado con la información oficial de la SD Huesca y los registros de competición.
Horario y opciones de retransmisión contrastados con la información publicada para la jornada 4. El análisis táctico y las conclusiones son elaboración de El Rincón Atlético.
Fundador y director de El Rincón Atlético. Cubriendo la actualidad rojiblanca desde 2014.
¿Es este Madrileño candidato real a pelear por el ascenso?
¿Qué te convencería más en Huesca: otra victoria contundente o ver al equipo competir bien en un partido completamente distinto? Te leemos en comentarios.