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Crónica Atlético 4-0 Osasuna

Veinticuatro días después, el Atlético regresó al Metropolitano y respondió con su actuación más convincente del curso. Jonathan David abrió el camino, Kang-In Lee multiplicó la ventaja, Le Normand terminó de romper el partido y Álex Baena puso el cierre a una noche que dejó cuatro goles, otra portería a cero y una sensación que va bastante más allá del resultado.

Diego Herranz, director de El Rincón Atlético
Diego Herranz
Director de El Rincón Atlético · 16 de septiembre de 2026

Por la mañana escribíamos que el Atlético que regresaba al Metropolitano ya no era el mismo que se había marchado 24 días antes. Faltaba comprobarlo sobre el césped. Unas horas después llegó una respuesta bastante difícil de ignorar.

El Atlético goleó 4-0 a Osasuna en una noche en la que el marcador sí terminó pareciéndose al partido. No necesitó sobrevivir durante más de una hora como había sucedido en Anoeta, ni esperar al tramo final para encontrar soluciones. Esta vez fue capaz de mandar, generar, sostener la presión y transformar su superioridad en ocasiones.

Y quizá eso sea lo verdaderamente importante. Cuatro días después de ganar 0-3 en San Sebastián, el equipo de Simeone añadió otros cuatro goles sin recibir ninguno. Son siete tantos a favor y dos porterías a cero consecutivas en el momento exacto en el que el calendario conduce hacia el derbi del domingo.

Todavía quedan demasiadas semanas de temporada como para convertir dos partidos en una conclusión definitiva. Sin embargo, por primera vez en este arranque de curso, el Atlético parece haber encontrado algo parecido a continuidad.

LaLiga · Jornada 6
Atlético de Madrid 4-0 Osasuna
24′
Jonathan David
54′
Kang-In Lee
63′
Robin Le Normand
82′
Álex Baena

El Atlético volvió al Metropolitano con ganas de demostrar que algo había cambiado

El contexto tenía algo especial. El Atlético llevaba desde el 23 de agosto sin jugar delante de su afición y regresaba después de una secuencia de cuatro encuentros oficiales lejos de Madrid que había mostrado prácticamente todas las caras posibles del equipo.

Hubo victoria en Sevilla, un golpe durísimo en San Mamés, derrota en Anfield y finalmente una reacción en Anoeta. El 0-3 ante la Real Sociedad había servido para recuperar confianza, aunque el desarrollo del encuentro dejaba motivos suficientes para mantener cierta prudencia. La Real había controlado demasiados minutos antes de que los cambios de Simeone transformaran el final.

Ante Osasuna ocurrió algo diferente. Desde el inicio se percibió un Atlético con más balón, mayor capacidad para instalarse en campo contrario y, sobre todo, futbolistas mucho más libres alrededor del área.

Simeone había introducido modificaciones en el once y afrontaba el partido sin Julián Álvarez, Pablo Barrios ni Alexander Sørloth, pero las ausencias no impidieron que el equipo encontrara una estructura reconocible. Koke y Johnny Cardoso dieron continuidad en la medular, mientras los hombres de arriba comenzaron a moverse alrededor de Jonathan David.

Grimaldo rompió la estructura y Jonathan David volvió a aparecer donde aparecen los nueves

El primer gol resumió buena parte de lo que estaba funcionando. Grimaldo disfrutó de una libertad de movimientos mucho mayor de la habitual, abandonando en varias ocasiones su posición exterior para aparecer por dentro y obligar a Osasuna a tomar decisiones incómodas.

En la acción del 1-0 volvió a abandonar la zona que un lateral normalmente ocuparía. Su movimiento participó en la ruptura de la estructura rojilla y permitió al Atlético encontrar un camino hacia el área. Jonathan David recibió, buscó el remate y Aitor Fernández consiguió detener su primer intento, pero el canadiense atacó inmediatamente el rechace y convirtió el segundo.

El gol apareció en el minuto 24 y confirmó algo que ya había empezado a insinuarse en Anoeta. David puede necesitar pocas acciones para hacer daño siempre que el equipo consiga colocarle cerca del área y orientado hacia portería.

En San Sebastián había estrenado su cuenta como rojiblanco entrando desde el banquillo. Cuatro días después recibió su primera titularidad y volvió a marcar. No significa que todas las dudas hayan desaparecido después de dos partidos, pero sí que la fotografía del delantero empieza a parecerse mucho menos a la que dejó durante su etapa en Turín.

Osasuna encontró una advertencia, pero el Atlético no perdió el control

El 1-0 no eliminó completamente a Osasuna. El conjunto navarro consiguió incluso introducir el balón en la portería de Oblak durante la primera mitad, aunque Hernández Maeso había señalado previamente una falta de Lucas Torró sobre Le Normand.

La acción recordó que un marcador corto siempre mantiene vivo al rival, pero esta vez el Atlético no permitió que el aviso alterara demasiado el desarrollo. Cuti Romero mantuvo el nivel mostrado en las últimas semanas, Le Normand respondió en su regreso al once y Oblak volvió a transmitir la seguridad habitual detrás de ellos.

El descanso llegó con solo un gol de diferencia, aunque las sensaciones eran mucho más favorables que el marcador. El Atlético estaba consiguiendo que Osasuna defendiera demasiado tiempo cerca de su área y encontraba caminos diferentes para llegar hasta ella.

Kang-In convirtió la superioridad en un partido completamente diferente

Si quedaba alguna duda sobre cómo regresaría el Atlético después del descanso, duró nueve minutos. El segundo gol llegó después de una combinación ofensiva en la que Lookman y Jonathan David participaron antes de que Kang-In Lee culminara la jugada.

Para el surcoreano significaba bastante más que ampliar el marcador. Kang-In llevaba semanas mostrando detalles sin terminar de convertirlos en una actuación completa, y ante Osasuna encontró una noche en la que pudo asociarse, acercarse al área y dejar también su firma en el resultado.

El 2-0 modificó definitivamente el encuentro. Osasuna ya no podía limitarse a protegerse esperando una transición o un error rojiblanco, mientras el Atlético encontraba cada vez más espacio para que sus futbolistas ofensivos recibieran de cara.

Le Normand terminó de romper el partido

Apenas nueve minutos después apareció el tercero. Robin Le Normand, que regresaba al equipo, aprovechó una acción a balón parado para convertir el 3-0 y terminar de eliminar cualquier posibilidad de reacción visitante.

El gol tuvo un componente especialmente significativo porque completaba una noche en la que el central ya había respondido en su tarea principal. El Atlético volvía a mantener su portería a cero y uno de los responsables de hacerlo aparecía también en el área contraria.

A partir de ahí el encuentro dejó de ser una cuestión de resultado y pasó a convertirse en una prueba de madurez. Había que administrar esfuerzos, evitar que el partido se rompiera innecesariamente y mantener la seriedad incluso cuando el marcador invitaba a pensar en lo que viene después.

Baena puso el cuarto y convirtió una victoria cómoda en goleada

El Atlético todavía guardaba una última celebración. Álex Baena apareció en el minuto 82 para firmar el 4-0 y completar una actuación coral en la que los cuatro goles tuvieron cuatro protagonistas diferentes.

Esa variedad explica una de las mejores noticias de la noche. Ante las ausencias de Julián y Sørloth, la responsabilidad ofensiva no quedó concentrada únicamente en un jugador. David respondió como nueve, Kang-In encontró gol llegando desde otras zonas, un central se sumó a la fiesta y Baena cerró el partido.

El Atlético ha pasado buena parte de este inicio de temporada buscando una distribución más amplia de la amenaza ofensiva. Contra Osasuna la encontró durante noventa minutos.

Cuatro días que cambian la fotografía

Real Sociedad 0-3 Atlético. Atlético 4-0 Osasuna.

Siete goles marcados y ninguno recibido en dos partidos consecutivos. No es suficiente para declarar terminado ningún proceso, pero sí para comprobar que la dinámica con la que el Atlético llega al derbi es radicalmente distinta a la de hace apenas unos días.

Los cuatro goles hacen ruido, pero las dos porterías a cero cuentan otra historia

La goleada dirige inevitablemente las miradas hacia los atacantes, aunque existe una transformación menos vistosa que puede resultar igual de importante. El Atlético acaba de enlazar dos encuentros sin recibir gol después de un comienzo de temporada en el que su fragilidad defensiva había dejado demasiadas preguntas.

En Anoeta necesitó también intervenciones de Oblak y sufrió durante tramos prolongados. Frente a Osasuna el control fue mayor. Cuti volvió a imponerse en los duelos, Le Normand acompañó con seguridad y el equipo consiguió defender durante muchos minutos desde la posesión y la ocupación del campo contrario.

Esa diferencia importa. Una portería a cero puede construirse resistiendo cerca de Oblak; la de esta noche nació durante muchos minutos de conseguir que el rival estuviera demasiado lejos de él.

El 4-0 se parece poco al 0-3 de Anoeta, y esa puede ser la mejor noticia

El marcador de San Sebastián había sido excelente, pero podía resultar engañoso si se analizaba sin contexto. La Real Sociedad llevó el partido durante largos periodos y el Atlético necesitó que las entradas de Koke, Cardoso, Jonathan David y Arnau cambiaran completamente los últimos minutos.

Contra Osasuna, en cambio, el equipo no tuvo que esperar a ser rescatado desde el banquillo. La estructura inicial funcionó, Jonathan David respondió desde la titularidad y el centro del campo encontró equilibrio sin Barrios.

También Grimaldo continuó enseñando una versión mucho más próxima al futbolista que el Atlético pretendía incorporar. Su libertad para abandonar el lateral y aparecer en posiciones interiores generó problemas constantes a Osasuna, especialmente durante una primera mitad en la que los movimientos rojiblancos obligaron a la defensa navarra a perseguir referencias que no permanecían quietas.

Por eso los dos resultados pueden ser iguales en contundencia y completamente distintos en significado. Anoeta enseñó que Simeone tenía alternativas capaces de cambiar un partido. El Metropolitano ha demostrado que algunas de ellas también pueden sostenerlo desde el principio.

Simeone empieza a encontrar una plantilla en lugar de un once

Esa quizá sea la consecuencia más interesante de la noche. El Atlético afrontó el encuentro sin tres futbolistas relevantes y apenas tres días después de jugar en San Sebastián, pero las rotaciones no redujeron el nivel general del equipo.

Koke regresó al once después de haber transformado Anoeta desde el banquillo, Cardoso confirmó que puede ofrecer recorrido y continuidad, David aprovechó su oportunidad como titular y Le Normand respondió inmediatamente a su vuelta. Incluso los cambios posteriores permitieron mantener una intensidad suficiente para evitar que el encuentro se convirtiera en un intercambio innecesario.

Durante el verano se habló constantemente de profundidad de plantilla. El concepto solo adquiere valor cuando las ausencias y las rotaciones dejan de parecer una excusa. Ante Osasuna apareció una primera prueba seria de que Simeone puede empezar a disponer de soluciones diferentes sin que todas tengan que pasar por los mismos futbolistas.

El derbi estaba en el horizonte, pero el Atlético hizo primero lo que tenía que hacer

Resultaba imposible construir la previa sin mirar de reojo al domingo. El Real Madrid visita el Metropolitano dentro de cuatro días y la tentación de adelantar mentalmente ese partido estaba presente alrededor del encuentro desde mucho antes del pitido inicial.

El Atlético evitó caer en ella. Resolvió su obligación inmediata, administró esfuerzos cuando el marcador permitió hacerlo y convirtió un partido potencialmente incómodo en una noche mucho más tranquila de lo esperado.

El 4-0 no dice qué ocurrirá el domingo y tampoco debería utilizarse para hacerlo. Lo que sí modifica es el escenario previo. El Atlético llegará al siguiente encuentro después de dos victorias consecutivas, siete goles anotados y dos porterías a cero, cuando apenas unos días atrás acumulaba derrotas en San Mamés y Anfield y volvía a escuchar dudas sobre el rumbo del proyecto.

En fútbol cuatro días pueden parecer insignificantes. Para este Atlético han sido suficientes para cambiar por completo el estado de ánimo.

Volver a casa

El Atlético se había marchado del Metropolitano hace 24 días dejando demasiadas preguntas. Volvió esta noche y no respondió a todas, pero sí a unas cuantas.

Encontró un delantero que vuelve a marcar, un Grimaldo cada vez más libre, un Kang-In capaz de aparecer en el área, una defensa que enlaza dos partidos sin recibir y una plantilla que empieza a repartir responsabilidades.

Y, sobre todo, consiguió algo que llevaba semanas buscando: que su gente abandonara el Metropolitano con ganas de saber qué puede venir después.

Jonathan David, Kang-In, Le Normand y Baena pusieron los nombres. El 4-0 puso el resultado. Sin embargo, la verdadera noticia apareció cuando el Metropolitano volvió a reconocer durante muchos minutos al equipo que tenía delante.

Veinticuatro días después, el Atlético volvió a casa. Y esta vez su gente volvió a sentir que algo empieza a crecer.

Sigue en Atlético de Madrid hoy toda la actualidad rojiblanca, los análisis del Atlético-Osasuna y la última hora antes del derbi del Metropolitano.

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Ficha del partido

Atlético de Madrid 4-0 Osasuna. Jornada 6 de LaLiga EA Sports. Goles: Jonathan David (24′), Kang-In Lee (54′), Robin Le Normand (63′) y Álex Baena (82′). Partido disputado el 16 de septiembre de 2026 en el Riyadh Air Metropolitano.

Diego Herranz, director de El Rincón Atlético
Sobre el autor

Fundador y director de El Rincón Atlético. Cubriendo la actualidad rojiblanca desde 2014.

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