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OPINIÓN Y ANÁLISIS · PRIMER EQUIPO

El Atlético suma siete puntos de doce posibles mientras el Barcelona ya ha hecho pleno. Cinco puntos en septiembre no deciden un campeonato, pero después de un curso en el que los rojiblancos volvieron a quedarse lejos de la pelea, tampoco deberían tratarse como una anécdota.

Diego Herranz
Análisis de
Diego Herranz
Fundador y director de El Rincón Atlético

Es septiembre.

Solo se han disputado cuatro jornadas.

Quedan 34 partidos y más de cien puntos por repartir.

Todo eso es cierto.

También lo es otra cosa: el Barcelona ya tiene cinco puntos más que el Atlético de Madrid.

Los azulgranas han sumado los doce puntos disponibles. El Atlético tiene siete. Cinco se han quedado por el camino después del empate frente al Villarreal y, sobre todo, de la derrota por 3-0 en San Mamés.

La distancia todavía es pequeña en términos matemáticos. Sin embargo, para un equipo que afirma querer competir por LaLiga, el calendario no concede descuentos por estar todavía en septiembre.

La primera factura

Cinco puntos no eliminan al Atlético de ninguna pelea. Pero obligan a recordar algo incómodo: los puntos que se pierden en agosto y septiembre valen exactamente lo mismo que los de abril y mayo.

El problema no es estar a cinco puntos: es empezar otra vez persiguiendo

Una diferencia de cinco puntos en la jornada cuatro puede desaparecer en dos partidos.

Por eso sería absurdo declarar perdida LaLiga.

Pero el Atlético tampoco debería esconderse detrás de esa evidencia.

La cuestión importante no es únicamente cuánto separa hoy a ambos equipos. Es qué posición competitiva empieza a ocupar cada uno.

El Barcelona comienza mandando.

El Atlético comienza mirando hacia arriba.

Y esa fue precisamente una de las grandes frustraciones de la temporada pasada: demasiadas jornadas disputadas con la sensación de que el margen para fallar ya era inferior al de los rivales.

12 de 12 contra 7 de 12: la diferencia ya tiene números

El contraste después de cuatro jornadas resulta evidente.

El Barcelona ha ganado sus cuatro encuentros y suma 12 puntos.

El Atlético ha conseguido dos victorias, un empate y una derrota: siete puntos.

Pero la diferencia no termina en la clasificación.

También aparece en las áreas.

Atlético vs Barcelona tras cuatro jornadas
Atlético
7
puntos
Barcelona
12
puntos
Atlético
7-6
goles
Barcelona
17-2
goles

El Barcelona no solo ha sumado cinco puntos más.

Ha marcado diez goles más y recibido cuatro menos.

Su diferencia de goles es de +15.

La del Atlético es de +1.

La clasificación habla de cinco puntos. El rendimiento de las áreas dice que, de momento, la distancia futbolística ha sido incluso mayor.

El Barcelona respondió al tropiezo del Atlético con un 0-5

Hay otro detalle que aumenta la sensación de urgencia.

El sábado, el Atlético perdió 3-0 en Bilbao.

Un día después, el Barcelona visitó Mestalla.

Ganó 0-5.

Lamine Yamal marcó dos veces. Fermín, Raphinha y Pedri completaron la goleada.

Mientras un candidato perdía tres puntos y dejaba dudas, el otro ampliaba la diferencia con una exhibición.

En una pelea por LaLiga no basta con esperar que el líder falle. Primero hay que evitar regalarle la oportunidad de escapar.

La temporada pasada debería impedir relativizar demasiado el inicio

Si este Atlético viniera de pelear LaLiga hasta la última jornada, probablemente habría más margen para interpretar los cinco puntos con absoluta tranquilidad.

No es el caso.

El curso pasado terminó cuarto con 69 puntos.

Hubo una gran Champions. También una final de Copa. Sin embargo, el campeonato liguero volvió a dejar una sensación de oportunidad perdida.

El Atlético pasó demasiadas jornadas intentando recuperar terreno.

Por eso, repetir ahora un comienzo en el que el líder empieza a marcharse merece atención antes de que la distancia sea realmente difícil de corregir.

Opinión · Diego Herranz

No me preocupa que el Atlético esté a cinco puntos del Barça en septiembre.

Me preocuparía que el club empezara a tratar esos cinco puntos como si no importaran porque todavía estamos en septiembre. Esa mentalidad es precisamente la que un candidato no puede permitirse.

La inversión también cambia la vara de medir

Existe además una diferencia respecto a otros momentos.

El Atlético ha reforzado la plantilla.

Simeone dispone de más profundidad, más perfiles diferentes y más alternativas para modificar un encuentro.

Eso debería acercar al equipo a Barcelona y Real Madrid.

Pero una plantilla mejor no solo aumenta las posibilidades.

También aumenta la responsabilidad.

Si el Atlético quiere dejar de ser el equipo que amenaza con entrar en la pelea, tiene que empezar a comportarse como el equipo que no permite que la pelea se aleje.

Villarreal ya costó dos puntos; San Mamés, tres más

Tampoco estamos hablando de un único accidente.

El Atlético arrancó venciendo 2-0 al Málaga.

Después empató 2-2 frente al Villarreal.

Reaccionó ganando 1-3 en Sevilla.

Y cayó 3-0 en Bilbao.

En cuatro jornadas ya aparecen dos partidos en los que el Atlético no consiguió sumar los tres puntos.

El camino hasta los siete puntos
Atlético 2-0 Málaga
+3 puntos
Atlético 2-2 Villarreal
+1 punto
Sevilla 1-3 Atlético
+3 puntos
Athletic 3-0 Atlético
0 puntos

Ganar al Sevilla fue una respuesta; ahora hace falta convertirla en norma

La victoria en el Sánchez-Pizjuán demostró que este Atlético tiene argumentos.

Hubo personalidad, pegada y capacidad para competir fuera de casa.

Precisamente por eso San Mamés resultó tan decepcionante.

No porque demuestre que el equipo no tiene nivel.

Sino porque demuestra que todavía no consigue sostener ese nivel de manera suficientemente estable.

Cinco puntos pueden convertirse rápido en dos… o en ocho

Ahí está la verdadera importancia del momento.

La diferencia todavía es absolutamente recuperable.

Una jornada puede reducirla.

Dos buenos resultados pueden borrar casi por completo este inicio.

Sin embargo, funciona exactamente igual en dirección contraria.

Otro tropiezo rojiblanco acompañado de otra victoria del Barcelona convertiría una distancia asumible en un problema mucho más serio.

No hay que dramatizar cinco puntos en septiembre. Lo que hay que evitar es mirar hacia otro lado hasta que sean ocho, diez o doce.

Anoeta ya no parece simplemente la jornada cinco

El Atlético tiene primero una cita enorme en Europa.

El miércoles visita al Liverpool en Anfield.

Cuatro días después volverá a LaLiga frente a la Real Sociedad en Anoeta.

Ese encuentro llega ahora con un peso diferente.

Después vendrá Osasuna en el Metropolitano.

Y, inmediatamente después, el Real Madrid.

Lo que viene para el Atlético
9 septiembre
Liverpool – Atlético · Champions League
13 septiembre
Real Sociedad – Atlético · LaLiga
16 septiembre
Atlético – Osasuna · LaLiga
20 septiembre
Atlético – Real Madrid · LaLiga

El calendario ofrece una oportunidad.

También amenaza con castigar cualquier nueva desconexión.

El Atlético puede llegar al derbi habiendo recortado diferencias y convertido San Mamés en un accidente. O puede llegar con la obligación de recuperar todavía más terreno.

Simeone no necesita mirar al Barcelona cada semana, pero sí seguir su ritmo

Un equipo no puede construir su temporada pendiente permanentemente de lo que hacen los demás.

El Atlético necesita desarrollar su propio juego.

Necesita integrar fichajes, encontrar asociaciones y corregir problemas defensivos.

Todo eso requiere tiempo.

Pero competir por una Liga también exige una realidad paralela: el rival no espera a que termines de construir.

Flick puede seguir sumando mientras Simeone busca soluciones. Y cada victoria azulgrana aumenta el precio de los errores rojiblancos.

No hay crisis, pero tampoco debería haber comodidad

Cuatro jornadas no permiten diagnosticar una temporada.

Mucho menos sentenciarla.

El Atlético todavía puede ser campeón.

También puede recuperar estos cinco puntos mucho antes de Navidad.

Pero precisamente porque el objetivo es tan alto, el análisis debe ser exigente desde el principio.

Esperar hasta marzo para reclamar regularidad sería llegar demasiado tarde.

Opinión · Diego Herranz

Exigir ahora no es ser alarmista. Es exactamente lo contrario: intentar que dentro de cinco meses no volvamos a preguntarnos en qué jornada comenzó a escaparse una Liga que entonces parecía demasiado larga para preocuparnos.

El Atlético todavía tiene tiempo; lo que no tiene son puntos para regalar

La diferencia es importante.

Tiempo queda muchísimo.

Margen, algo menos.

El Barça ha empezado con doce puntos de doce. El Atlético ya ha dejado cinco.

Eso no convierte al campeonato en una misión imposible.

Sí convierte cada próximo tropiezo en algo un poco más caro.

Y ahí debe empezar la reacción.

Cinco puntos en septiembre no ganan una Liga.

Tampoco la pierden.

Pero un candidato serio aprende muy pronto que las Ligas también se construyen evitando que cinco puntos se conviertan en diez. El Atlético todavía está a tiempo. La Liga, en cambio, ya ha empezado a correr.

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Diego Herranz, fundador y director de El Rincón Atlético
Sobre el autor
Diego Herranz

Fundador y director de El Rincón Atlético. Cubriendo la actualidad rojiblanca desde 2014.

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