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Primer equipo · Análisis

El lateral español completó su primer partido completo de Liga con el Atlético ante el Villarreal y dejó una actuación sobria, participativa y con margen todavía para crecer físicamente.

Lucas Daniel Punina
Lucas Daniel Punina
Redactor de El Rincón Atlético · 24 de agosto de 2026

Alejandro Grimaldo ya tiene su primera muestra de lo que puede ofrecer al Atlético de Madrid.

El lateral español disputó los 90 minutos ante el Villarreal en el empate 2-2 del Metropolitano y, aunque todavía está lejos de su techo físico y futbolístico, dejó una actuación que invita al optimismo.

Su rendimiento no necesitó de un gol o una asistencia para resultar relevante: fue un futbolista implicado en la construcción, capaz de dar continuidad a la posesión y de ocupar posiciones más adelantadas de las que tradicionalmente ha utilizado el Atlético en ese costado.

Grimaldo fue titular en el 4-4-2 de Simeone, formando la línea defensiva junto a Pubill, Le Normand y Hancko.

El encuentro terminó en empate después de que Pubill adelantara al Atlético y el Villarreal remontara con dos penaltis, antes de que Giuliano Simeone rescatara el punto en el minuto 85.

En el apartado estadístico, Grimaldo recibió de las valoraciones destacadas del Atlético, y completó los 90 minutos.

El dato resulta especialmente interesante porque fue su primer encuentro liguero completo con el equipo.

Primera gran pista
Grimaldo no necesitó marcar ni asistir para empezar a enseñar por qué puede cambiar la manera en la que el Atlético ataca desde el lateral izquierdo.

Un lateral distinto a lo visto los últimos años

La principal diferencia de Grimaldo se pudo apreciar en la manera de interpretar el puesto.

El español no se limita a permanecer abierto esperando recibir. Busca intervenir por dentro, aparece en zonas intermedias y trata de conectar con los centrocampistas y los atacantes.

Eso explica por qué su llegada puede modificar determinados mecanismos ofensivos del Atlético.

Simeone ha incorporado a un lateral que tiene formación de carrilero, experiencia jugando mucho tiempo en campo contrario y una capacidad técnica que le permite convertirse prácticamente en un centrocampista más cuando el equipo tiene la pelota.

El partido ante el Villarreal fue una primera demostración de ello.

El Atlético terminó teniendo el 52% de la posesión y 19 disparos, aunque el Villarreal generó mucho más peligro.

Grimaldo, por tanto, no apareció como un futbolista obligado a defender constantemente cerca de su área.

Su papel estuvo mucho más relacionado con proporcionar una salida limpia y ofrecer una alternativa exterior e interior.

E incluso, como se vio en su primera participación, buscando su gran disparo como otra alternativa.

Todavía no se ha visto su cien por cien

Hay, además, un elemento que conviene tener en cuenta: Grimaldo todavía está poniéndose en forma.

Esto hace que su actuación ante el Villarreal tenga todavía más valor.

No fue una versión definitiva del internacional español.

Fue una primera versión competitiva después de un verano condicionado por el Mundial y por su llegada al Atlético.

De hecho, sus últimos partidos ayudan a entender el proceso.

Antes del encuentro ante el Villarreal solamente había disputado 36 minutos frente al Marsella, mientras que ante el Málaga no llegó a participar.

Frente al Villarreal pasó directamente a completar los 90 minutos.

36′
vs. Marsella
0′
vs. Málaga
90′
vs. Villarreal

La evolución física será importante porque el fútbol que puede ofrecer Grimaldo exige mucho.

Si Simeone pretende que sea un lateral capaz de avanzar metros, participar en la circulación y aparecer cerca del último tercio, necesitará que el español tenga piernas para repetir esfuerzos durante todo el partido.

El dato que más importa aparte de los goles

Grimaldo terminó sin gol y sin asistencia, pero reducir su actuación a esos dos números sería precisamente no entender qué puede aportar al Atlético.

Su valor está en aumentar las soluciones que tiene Simeone cuando el rival se encierra.

El Atlético necesita futbolistas capaces de generar ventajas desde posiciones exteriores y, al mismo tiempo, de jugar por dentro cuando el espacio en la banda desaparece.

Ahí Grimaldo puede convertirse en una pieza diferencial.

El Atlético consiguió marcar dos goles, pero volvió a dejar dudas en la generación de ocasiones claras.

Los datos del encuentro muestran una contradicción significativa: tuvo más tiros que el Villarreal, pero su producción ofensiva fue mucho menor en términos de calidad de las ocasiones.

Y precisamente en partidos así es donde el lateral español puede adquirir todavía más importancia.

Si el equipo no encuentra siempre a sus delanteros en ventaja, necesita jugadores desde otras posiciones capaces de activar el ataque.

Más que goles y asistencias
Grimaldo puede aportar algo que el Atlético llevaba tiempo necesitando: creación desde una posición que tradicionalmente tenía mucho más peso defensivo que ofensivo.

Una pieza que puede crecer con Kang-In, Baena o Lookman

El siguiente paso será comprobar cómo se relaciona con los futbolistas que deben ocupar las zonas ofensivas del Atlético.

El español tiene características especialmente interesantes para asociarse con jugadores que buscan recibir entre líneas.

De momento se ha visto que no se pisa con su compañero de banda, sino que la táctica y los momentos de participación de cada uno se complementan y añaden variantes.

Su presencia puede permitir que el extremo o interior de su lado se cierre, mientras Grimaldo ocupa la amplitud.

También puede suceder lo contrario: que el lateral se meta por dentro y libere el carril para una llegada exterior.

Esa variedad es precisamente lo que puede hacer diferente al Atlético de esta temporada.

Ante el Villarreal, además, Simeone utilizó a Grimaldo dentro de una defensa de cuatro, no como carrilero en una línea de cinco.

Es un detalle importante porque demuestra que el jugador puede adaptarse al dibujo habitual del entrenador sin perder sus características ofensivas.

El primer partido deja una sensación clara

Grimaldo no fue la estrella del empate contra el Villarreal.

Ese protagonismo correspondió a otros jugadores.

Pero precisamente ahí reside la lectura más interesante de su partido.

No necesitó ser protagonista para dejar una buena sensación.

Completó los 90 minutos, obtuvo una valoración alta, participó en la estructura ofensiva y mostró que puede ofrecer al Atlético una amenaza diferente desde el lateral izquierdo.

Grimaldo con balón ante el Villarreal
76
Intervenciones
88%
Precisión de pase
4
Pases al último tercio
2/3
Regates

Completó 76 intervenciones, con dos toques en el área rival que generaron ocasiones para sus compañeros.

Registró un 67% de éxito en el regate (2/3) y aportó cuatro pases al último tercio.

En el juego directo, firmó un 33% de centros precisos (3/9) y un 50% de acierto en envíos largos (2/4).

Además, ejecutó cuatro córners que encontraron rematador.

Su precisión en el pase alcanzó el 88% (42/48) y el único disparo que intentó fue a portería, convirtiéndose en el primer aviso del partido y en una muestra clara del impacto ofensivo que puede ofrecer este lateral.

La única nota cuestionable aparece atrás

La única nota cuestionable aparece en el apartado defensivo.

Pese a su buen rendimiento ofensivo, es conocido que el ex del Bayern Leverkusen aún genera ciertas dudas atrás.

No tuvo un mal partido, pero un lateral del Atlético debe sostener un nivel defensivo alto y constante.

Su marca, Nicolas Pépé, le superó en varias acciones y en más de una ocasión necesitó el apoyo del mediocentro, especialmente Hjulmand, para recuperar la posesión.

Cuando Pépé conseguía desbordarle, el equipo dependía de que los centrales corrigieran y ganaran el balón.

Su partido defensivo
5
Entradas
2
Intercepciones
2
Recuperaciones
64%
Duelos terrestres
100%
Duelos aéreos
2
Veces regateado

En total acumuló nueve acciones defensivas, con cinco entradas, un bloqueo, dos despejes —uno de cabeza—, dos intercepciones, dos recuperaciones y fue regateado en dos ocasiones.

En los duelos registró un 64% de éxito en disputas terrestres (7/11) y ganó el 100% de los duelos aéreos (1/1).

No recibió faltas y cometió una.

Son valores defensivos correctos, incluso buenos en algunos aspectos, pero la sensación visual confirma que todavía debe mejorar en la faceta defensiva para alcanzar el estándar que exige Simeone.

Y precisamente ha llegado al contexto ideal para hacerlo: con el trabajo táctico del Cholo y su capacidad para potenciar perfiles ofensivos sin perder rigor atrás, puede evolucionar hasta convertirse en un lateral de gran impacto y con peso real en el proyecto.

Ahora falta lo más importante
Continuidad.

Porque si Grimaldo consigue trasladar durante una temporada completa el nivel que ha mostrado durante años en Alemania, el Atlético no habrá incorporado simplemente a un lateral izquierdo.

Habrá añadido una fuente adicional de creación, circulación y último pase desde una posición que llevaba tiempo necesitando más imaginación.

El partido contra el Villarreal fue solamente el primer capítulo.

Pero ya dejó una pista:

Grimaldo puede ser mucho más que un lateral para Simeone.

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Lucas Daniel Punina
Sobre el autor
Lucas Daniel Punina
Redactor de El Rincón Atlético. Actualidad, análisis y seguimiento del primer equipo rojiblanco.

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