Femenino B Análisis

Tres jornadas bastan para ganar nueve puntos, pero normalmente no para descubrir de cuántas maneras puede ganar un equipo. El Atlético de Madrid Femenino B está consiguiendo ambas cosas. Primero tuvo que rehacerse después de perder una ventaja ante el Alba; una semana después atropelló al vigente campeón con cinco goles antes de cumplirse la media hora; y en Zubieta cambió por completo de registro para imponerse con madurez, eficacia y su primera portería a cero. El resultado es perfecto: nueve puntos de nueve, nueve goles y coliderato. Pero lo verdaderamente interesante aparece cuando se mira quién está construyendo ese comienzo.

Diego Herranz, director de El Rincón Atlético
Atlético Femenino B · Análisis
Diego Herranz
Director de El Rincón Atlético · 28 de septiembre de 2026
El inicio perfecto

Tres partidos. Tres victorias. Nueve goles. Seis goleadoras diferentes. Y un filial que no está ganando siempre de la misma manera.

No es solo un pleno de puntos: son tres partidos completamente diferentes

Un arranque perfecto puede esconder muchas cosas. A veces nace de un calendario favorable, otras de una racha goleadora imposible de sostener y en ocasiones simplemente de tres partidos resueltos de una manera similar. El comienzo del Atlético B resulta más interesante porque no responde a ninguno de esos patrones. El equipo de Roberto Hernández ha tenido que resolver situaciones distintas prácticamente desde el primer día y lo ha hecho sin perder un solo punto.

El 2-1 frente al Alba obligó al filial a responder emocionalmente después de que le igualaran el encuentro. El 5-3 ante el Barcelona B exigió gestionar un partido que parecía terminado después de 27 minutos y que dejó de parecerlo durante una segunda mitad incómoda. Y el 0-2 de Zubieta presentó una dificultad diferente: fallar un penalti prácticamente al comenzar, mantener la cabeza dentro del encuentro, esperar el momento adecuado para golpear y saber defender después la ventaja lejos de Alcalá.

Primera Federación Iberdrola · Jornada 3
Un inicio prácticamente perfecto
9
puntos de 9
9
goles a favor
4
goles en contra
6
goleadoras

Roberto Hernández llegó al Atlético después de aprender a ganar

El cambio más importante del verano estaba en el banquillo. Roberto Hernández asumió el Femenino B después de dirigir al Real Unión de Tenerife, donde su última temporada terminó con el primer puesto del Grupo 2 de Segunda Federación y el ascenso a Primera Federación. Su balance liguero allí fue difícil de ignorar: 18 victorias, cinco empates y únicamente dos derrotas en 25 encuentros. El Atlético no eligió solamente un técnico de formación; incorporó a un entrenador que acababa de construir un equipo ganador.

Las tres primeras jornadas sugieren además que Hernández no pretende encerrar al filial dentro de una única manera de competir. Ha mantenido una base reconocible, pero ha movido piezas, utilizado jugadoras procedentes del Juvenil y alternado incluso la portería. Alba Fuertes fue titular en las dos primeras jornadas; en Zubieta apareció Laura Cifuentes, una guardameta nacida en 2010 que salió del campo con la primera portería a cero de la temporada. En un filial, ganar importa. Pero conseguirlo mientras se acelera el desarrollo de futbolistas de 16 y 17 años importa todavía más.

Primera forma de ganar: recibir el golpe y no perder el partido

La temporada comenzó en Alcalá contra el Alba con una prueba que parecía pequeña y terminó explicando bastante. Ángela Gálvez adelantó al Atlético en el minuto 26, pero Laura Ortega empató diez minutos después mediante una falta directa. En el primer partido de un proyecto nuevo, con muchas futbolistas jóvenes y varios fichajes todavía construyendo automatismos, el encuentro obligaba a empezar otra vez.

El filial no se desordenó. Continuó llevando el encuentro hacia campo rival y encontró el segundo tanto después del descanso por medio de Rocío Elaine. El 2-1 podía parecer un resultado modesto, pero escondía un primer mensaje: el Atlético había sido capaz de adelantarse, recibir un golpe y recuperar el control emocional del partido. No necesitó jugar treinta minutos extraordinarios ni una exhibición individual. Necesitó insistir.

También dejó dos nombres que, dos semanas después, ya no pueden tratarse como anécdotas. Gálvez y Rocío marcaron aquel día. Son las mismas dos futbolistas que volverían a hacer los goles de la victoria en Zubieta. Entre ambas han anotado cinco de los nueve tantos del Atlético en este comienzo de campeonato.

Segunda forma de ganar: cinco goles en 27 minutos al vigente campeón

Lo sucedido una semana después ya no podía interpretarse simplemente como un buen comienzo. El Barcelona B llegaba a Alcalá después de haber sido campeón de Primera Federación la temporada anterior y el Atlético le hizo cinco goles antes de que el reloj alcanzara el minuto 28. Rocío Elaine abrió el marcador en el 5′, Raquel Gómez amplió la ventaja en el 11′, Celia Gómez hizo el tercero en el 19′, Andrea Checa el cuarto en el 24′ y Claudia Barrios completó el 5-0 en el 27′.

Lo excepcional no estuvo únicamente en la velocidad. Fueron cinco goleadoras distintas. Cuatro de ellas tenían 17 años. La quinta, Raquel, era la capitana encargada de dar equilibrio a una alineación en la que convivían futbolistas prácticamente adolescentes con otras que ya acumulan temporadas enteras de fútbol sénior. En menos de media hora apareció condensada buena parte de la filosofía de un filial: talento, agresividad, juventud y una jerarquía que no necesariamente depende de la edad.

La segunda mitad dejó otra lección. El Barcelona reaccionó, marcó tres veces y convirtió un 5-0 que parecía definitivo en un 5-3 que obligó al Atlético a volver a competir. El partido dejó de ser una fiesta y exigió resistencia. El filial concedió demasiado durante esa fase y es una advertencia que no conviene esconder detrás del resultado, pero también supo detener la caída antes de que el marcador se convirtiera en otra cosa.

El dato que explica la generación

Ocho de los nueve goles ligueros del Atlético B han sido marcados por futbolistas de 17 años o menos.

Rocío Elaine suma tres; Ángela Gálvez, dos; y Celia Gómez, Andrea Checa y Claudia Barrios, uno cada una. La única goleadora mayor de 17 años es la capitana Raquel Gómez.

Tercera forma de ganar: fallar un penalti, esperar y conquistar Zubieta

El viaje a Zubieta era la primera prueba lejos de Alcalá y el partido empezó de una manera que podía alterar a cualquier equipo joven. El Atlético dispuso de un penalti prácticamente en el primer minuto y Ugartemendia evitó el gol. Después de marcar cinco veces en 27 minutos una semana antes, el filial se encontraba ahora con un encuentro cerrado, un rival ordenado y la necesidad de no convertir una ocasión fallada en ansiedad.

La respuesta fue probablemente la más madura de las tres jornadas. El Atlético llevó algo más el peso del juego sin descomponerse y encontró el 0-1 en el minuto 30. Una falta rechazada quedó en la frontal y Ángela Gálvez envió el balón directamente a la escuadra. No hizo falta una avalancha. Hizo falta detectar un segundo balón y tener la calidad suficiente para transformarlo en ventaja.

La Real dio un paso adelante tras el descanso y obligó al filial a jugar durante algunos minutos sin el control que había tenido anteriormente. Ahí apareció la segunda diferencia con respecto al 5-3 del Barcelona. Esta vez el Atlético no concedió la reacción. Cuando las locales atravesaban su mejor fase, una gran intervención de Ugartemendia dejó un rechace que Rocío Elaine aprovechó para hacer el 0-2.

La Real todavía tuvo una triple ocasión para reducir la distancia, pero no acertó y el Atlético protegió hasta el final su primera portería a cero. Había pasado en quince días de tener que remontar emocionalmente un empate, a administrar una ventaja de cinco goles frente al campeón, y después a ganar un partido de ritmo mucho más bajo en uno de los campos tradicionalmente exigentes del fútbol formativo español.

Tres jornadas · Tres respuestas
Atlético B 2-1 Alba

Se adelanta, recibe el empate y sabe reconstruir el partido.

Atlético B 5-3 Barça B

Cinco goles en 27 minutos y después resistencia ante la reacción del campeón.

Real Sociedad B 0-2 Atlético

Penalti fallado, paciencia, eficacia y primera portería a cero.

Rocío Elaine: 17 años y un gol en cada jornada

Si hubiera que elegir el rostro ofensivo de este comienzo, Rocío Elaine de la Cruz tendría pocos rivales. Nació en Málaga el 30 de marzo de 2009, llegó al Atlético en 2025 procedente del Málaga y todavía la pasada temporada pertenecía formalmente al Juvenil A. Antes incluso de completar ese primer curso ya había debutado con el filial en Primera Federación y el club decidió blindar su progresión con su primer contrato profesional.

Lo que está ocurriendo ahora acelera todavía más ese proceso. Rocío marcó el 2-1 ante el Alba, abrió la goleada contra el Barcelona y volvió a aparecer para cerrar el 0-2 en Zubieta. Tres jornadas, tres goles y tres contextos completamente diferentes. No está viviendo únicamente una racha de remate: está encontrando el área tanto cuando el Atlético domina desde el inicio como cuando necesita correr, interpretar un rechace o aparecer después de una fase favorable al rival.

Su trayectoria internacional confirma que el salto no nace de la nada. Rocío formó parte de la selección española Sub-17 durante el Europeo de 2026 y volvió a ser convocada en septiembre junto a otra rojiblanca que está protagonizando este arranque, Ángela Gálvez. En marzo ya había firmado un doblete con España frente a Hungría durante la clasificación europea. El Atlético tiene en su filial a una delantera de 17 años que está compitiendo por encima de su categoría natural y, de momento, ha marcado cada vez que ha comenzado una jornada de liga.

Ángela Gálvez: 16 años, dos goles y uno de los mayores talentos del equipo

El caso de Ángela Gálvez es todavía más extraordinario por edad. Nació el 22 de junio de 2010 y llegó este verano desde el Real Betis con un contrato hasta 2028. Cuando el Atlético anunció su incorporación tenía 16 años recién cumplidos. Tres meses después ya ha marcado dos goles en la segunda categoría del fútbol femenino español: abrió el marcador en la primera jornada contra el Alba y volvió a hacerlo en Zubieta con un golpeo a la escuadra desde la frontal.

El fútbol español ya la conocía mucho antes del cambio de camiseta. Fue internacional Sub-17 mientras todavía pertenecía al Betis y disputó el Europeo de la categoría en 2026. Su torneo fue suficientemente importante para que los observadores técnicos de UEFA la incluyeran en el once ideal de la competición. El informe la describió como una futbolista creativa, con gran primer toque, visión en espacios reducidos y capacidad para asociarse y conducir; terminó el campeonato con un gol y siete pases clave.

Resulta especialmente llamativo que una jugadora que todavía podría competir durante años en fútbol juvenil esté asumiendo responsabilidades inmediatamente en Primera Federación. Hernández la ha utilizado desde el comienzo y Gálvez ha respondido no solo con personalidad en el centro del campo, sino apareciendo en zonas de finalización. Dos de las tres victorias rojiblancas han empezado con un gol suyo.

Dos generaciones dentro de la misma jugada

La máxima goleadora del filial tiene 17 años. Su segunda máxima goleadora tiene 16.

Raquel Gómez: la capitana que sirve de puente con el primer equipo

En un grupo tan joven, Raquel Gómez representa el otro extremo del proceso formativo. Tiene 21 años, lleva en la Academia desde 2013 y este verano renovó hasta 2027. El dato que ofreció ella misma después de firmar explica mejor que cualquier descripción su relación con el club: afronta ya su decimocuarta temporada de rojiblanco.

Raquel es la capitana y uno de los pilares del centro del campo. El Atlético destaca además que es habitual verla entrenar con el primer equipo. La conexión ha ido un paso más allá durante este comienzo de temporada: fue una de las futbolistas del filial incluidas en la convocatoria para visitar al Barcelona junto a Claudia Barrios y Celia Gómez.

Contra el Barça B hizo el segundo de los cinco goles rojiblancos. Pero su relevancia no debería medirse únicamente con esa llegada al área. En un once en el que pueden coincidir futbolistas de 16 y 17 años, la presencia de una capitana que lleva más de una década dentro de la estructura aporta algo difícil de cuantificar: continuidad, conocimiento de la categoría y una referencia para quienes están viviendo sus primeros partidos sénior.

Claudia Barrios ya no solamente llama a la puerta: ya ha entrado

Claudia Barrios llegó este verano desde el Burgos como uno de los fichajes más significativos del nuevo proyecto. Nacida el 3 de diciembre de 2008, se había formado entre la Arandina y el Burgos, llegó a competir con el primer equipo burgalés y su evolución le permitió entrar también en categorías inferiores de la selección española. El Atlético no planteó su llegada como una apuesta de un solo curso: firmó hasta junio de 2029.

El salto ha sido incluso más rápido de lo previsto. Barrios realizó la pretemporada en dinámica del primer equipo y el 6 de septiembre debutó oficialmente en Liga F ante el Deportivo Alavés. Tenía 17 años. Entró en el minuto 70 sustituyendo a Csiszár y participó en el tramo en el que el Atlético terminó encontrando la victoria por 1-0.

Dos semanas después estaba otra vez con el filial y marcaba uno de los cinco goles contra el Barcelona B. Ese tránsito entre primer equipo y Primera Federación es exactamente el tipo de recorrido que debe justificar la existencia de un filial de alto nivel: no se trata simplemente de competir bien en su categoría, sino de conseguir que una futbolista pueda entrenar arriba, debutar en Liga F y regresar al B sin dejar de tener responsabilidad.

Celia Gómez: del C al primer equipo sin cumplir todavía los 18

Celia Gómez cumple 18 años este 29 de septiembre. Antes de llegar a esa edad ya ha recorrido una parte sorprendente de la estructura rojiblanca. Entró en la Academia en 2019 procedente del CD Avance, creció en los diferentes equipos de formación, firmó su primer contrato profesional y la pasada temporada todavía aparecía vinculada al Femenino C. El propio Atlético la definía entonces como una delantera «inteligente y diferente», diestra y capaz de interpretar el juego alrededor del área.

Ahora ya está marcando en Primera Federación. Su gol frente al Barcelona B supuso el 3-0 de una mañana que parecía irreal y llegó en el minuto 19. Pero quizá el dato más importante apareció una semana antes: Celia fue una de las tres jugadoras del filial convocadas por el primer equipo para el encuentro ante el Barcelona en Liga F.

En apenas un año ha pasado de competir principalmente en el tercer equipo a aparecer en una convocatoria del primer conjunto. Es un ejemplo perfecto de por qué resulta insuficiente observar el Femenino B únicamente a través de su posición en la tabla.

Andrea Checa: una defensa de 17 años que también sabe aparecer arriba

Andrea Checa nació el 4 de agosto de 2009, llegó a la Academia en 2021 procedente del Rayo Latina y la pasada temporada todavía formaba parte del Juvenil A. Su progresión la ha llevado ahora a competir con el filial y su primera gran aparición del curso llegó contra el rival más exigente posible.

Checa fue titular frente al Barcelona B y marcó el 4-0 en el minuto 24. Una defensa de 17 años, procedente del Juvenil, anotando ante el vigente campeón de Primera Federación dentro de una alineación construida con varias futbolistas que todavía tienen edad de formación. Más allá del gol, su presencia evidencia hasta qué punto Hernández está dispuesto a acelerar el proceso de las jugadoras que considera preparadas.

Laura Cifuentes: 16 años y una portería a cero en Zubieta

Quizá ningún detalle explique mejor la profundidad del proyecto que la portería del sábado. Alba Fuertes había sido titular en las dos primeras jornadas. Llegó este verano procedente del Sporting de Gijón, firmó hasta 2028 y ya acumulaba experiencia en fútbol sénior y categorías inferiores de la selección. El perfil encajaba perfectamente para aportar estabilidad a una plantilla joven.

En Zubieta, sin embargo, Roberto Hernández entregó la portería a Laura Cifuentes. Nació el 6 de abril de 2010, está en el Atlético desde 2019 y todavía la pasada temporada pertenecía al Juvenil A. Este verano firmó su primer contrato profesional mientras realizaba la pretemporada con el filial. Cinco meses después de cumplir 16 años fue titular en Primera Federación y terminó el encuentro sin recibir un gol.

No significa que exista un cambio de jerarquía ni permite extraer conclusiones definitivas después de una sola jornada. Sí demuestra algo mucho más relevante en términos de Academia: el entrenador tiene margen para utilizar a una guardameta nacida en 2010 en una salida a Zubieta sin que el equipo pierda competitividad.

Noa Ortega, Leyre Valdivia y Mery López: la estructura que sostiene a las más jóvenes

Los focos se van inevitablemente hacia las goleadoras, pero un equipo que gana tres partidos consecutivos necesita una estructura que haga posible su aparición. Noa Ortega llegó este verano desde el Barcelona y firmó hasta 2027. Fue titular precisamente contra su antiguo club y volvió a aparecer desde el inicio en Zubieta. Su movilidad ofrece una referencia ofensiva que no necesita vivir exclusivamente del gol para condicionar las defensas.

Leyre Valdivia, también incorporación veraniega, llegó procedente del Madrid CFF después de competir en Segunda Federación y firmó hasta 2027. Su presencia ha aumentado las alternativas defensivas de Hernández. Mery López representa una vía distinta: llegó al Atlético en 2019, ha ido creciendo dentro de la Academia y ya firmó su primer contrato profesional con el club. Ha aparecido en las alineaciones de las tres primeras jornadas y se está convirtiendo en una de las piezas que dan continuidad a la línea defensiva.

También continúan futbolistas como Claudia Gallinas, Claudia Indias y otras jugadoras que ya conocen la categoría. Eso permite que el filial no dependa únicamente de una generación juvenil extraordinaria. El equilibrio entre quienes acumulan experiencia y quienes llegan acelerando desde abajo es probablemente el gran reto de Hernández durante los próximos meses.

El filial está haciendo exactamente lo que debería hacer un filial

La clasificación importa. Ser colíder después de tres jornadas importa. Competir por estar arriba durante todo el año sería una magnífica noticia para una Academia que necesita que sus mejores futbolistas aprendan a jugar partidos con presión real. Pero incluso esos nueve puntos quedarían pequeños si fueran el único producto de este comienzo.

Claudia Barrios ya ha debutado oficialmente con el primer equipo. Raquel Gómez entrena habitualmente arriba. Barrios, Raquel y Celia Gómez ya han formado parte de una convocatoria de Liga F. Rocío Elaine y Ángela Gálvez continúan entrando en las listas de la selección española Sub-17. Andrea Checa ha saltado del Juvenil a marcarle al campeón de Primera Federación. Laura Cifuentes ha pasado de la portería juvenil a dejar su arco a cero en Zubieta con 16 años.

Esa es la fotografía realmente importante. El Atlético no tiene simplemente un segundo equipo que está ganando. Tiene una cadena en movimiento.

Más que nueve puntos

Lo más importante del Femenino B no es que esté ganando. Es quién está ganando y lo cerca que varias de esas futbolistas empiezan a estar del siguiente escalón.

Alhama está por delante por un gol; el Atlético está a su misma altura

Después de la tercera jornada, Atlético y Alhama son los dos únicos equipos que han ganado todos sus encuentros y comparten la cabeza con nueve puntos. La diferencia es mínima: el conjunto murciano presenta un balance de siete goles a favor y uno en contra, mientras el Atlético suma nueve y ha recibido cuatro. Esa diferencia general coloca al Alhama por delante, pero no altera la lectura principal: después de tres semanas el filial rojiblanco ha sido capaz de seguir exactamente el ritmo del único rival que también lo ha ganado todo.

Conviene no convertir septiembre en mayo. Tres partidos no permiten saber si este Atlético va a pelear por todo ni sería razonable colocar sobre una plantilla tan joven una obligación competitiva que no le corresponde. Sí permiten, en cambio, identificar señales. Y las señales son mejores de lo que podía esperarse: capacidad goleadora, profundidad, futbolistas apareciendo desde distintas líneas, jóvenes adaptándose inmediatamente al nivel sénior y un equipo que ya ha demostrado que no necesita un único guion para ganar.

El Levante será la cuarta prueba: seguir creciendo cuando ya empiezan a mirarte

El próximo examen llegará el domingo 4 de octubre a las 12:00 en Alcalá frente al Levante. El escenario habrá cambiado ligeramente. En la primera jornada el Atlético comenzaba una temporada; ahora llega como uno de los dos equipos que no ha cedido un solo punto. Los rivales ya tienen tres partidos para analizar patrones, futbolistas y debilidades.

Será otra fase del aprendizaje. Porque una cosa es sorprender y otra empezar a jugar con la obligación que genera haber ganado. El filial necesita conservar precisamente aquello que ha mostrado en estas primeras semanas: no obsesionarse con repetir el partido anterior. El Alba exigió una respuesta, el Barcelona permitió una explosión y la Real obligó a tener paciencia. El siguiente rival probablemente planteará un problema diferente.

Tres victorias son una racha; lo que aparece detrás puede ser bastante más

El resultado más fácil de recordar dentro de unos meses será el 5-3 contra el Barcelona. También será el más sencillo de utilizar para explicar que este equipo tiene talento. Pero quizá no sea el partido más importante para entender lo que está naciendo. El 2-1 del estreno demostró capacidad para rehacerse. El 0-2 de Zubieta mostró que el filial puede ganar sin necesitar convertir el encuentro en una locura.

Mientras tanto, Rocío marca cada semana, Ángela Gálvez juega en Primera Federación con 16 años, Barrios ya conoce Liga F, Celia está a punto de cumplir 18 después de haber entrado en una convocatoria del primer equipo, Checa ha saltado desde el Juvenil y una portera nacida en 2010 acaba de salir de Zubieta sin encajar.

Por eso este comienzo merece algo más que mirar la clasificación. Los nueve puntos son la noticia inmediata. La generación que los está consiguiendo puede terminar siendo la noticia importante.

Atlético Femenino B

Tres partidos, tres victorias y tres formas distintas de conseguirlas.

El Atlético B ya comparte el liderato. Pero quizá dentro de unos años recordemos este comienzo por otra razón: porque aquí empezaban a aparecer juntas varias futbolistas que entonces todavía tenían 16 y 17 años.

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Diego Herranz
Sobre el autor
Diego Herranz

Fundador y director de El Rincón Atlético. Cubriendo la actualidad rojiblanca desde 2014.

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