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La columna de Juan Emilio

Estudiantes e Inter: los dos equipos hermanos del Atleti que muchos aún no conocen

Del homenaje tras la Europa League de 2010 al acuerdo con el club más laureado del fútbol sala: Juan Emilio Ríos Vera recorre los lazos que unen al Atlético con dos instituciones que representan el baloncesto y el fútbol sala madrileños.

Juan Emilio Ríos Vera
Historia · Memoria · Identidad
Juan Emilio Ríos Vera
Columnista de El Rincón Atlético

El Atlético no tiene hoy secciones propias de baloncesto ni de fútbol sala, pero su historia le ha dejado dos hermanos a los que mirar cuando el balón cambia de tamaño.

Hay gestos que explican una relación mejor que cualquier convenio. En 2010, pocos días después de que el Atlético conquistara la Europa League en Hamburgo, la copa apareció en el centro de la pista del entonces Telefónica Arena. El Estudiantes quiso homenajear al campeón rojiblanco y su afición respondió con gritos de «campeones» y «Atleti, Atleti», mientras algunas banderas rojiblancas aparecían entre la Demencia.

Una década antes había sucedido justamente lo contrario: el Atlético había homenajeado en el Vicente Calderón al Estudiantes después de que el conjunto colegial conquistara la Copa del Rey. No eran dos actos aislados. Eran la expresión pública de una cercanía construida durante generaciones.

No todos los atléticos son necesariamente del Estudiantes, ni todos los seguidores estudiantiles sienten el Atlético de la misma manera. Pero resulta imposible negar que ambos clubes han compartido durante muchos años una parte de su masa social, de su geografía sentimental y de su forma de entender el deporte madrileño.

Estudiantes: un hermano nacido en el Ramiro

El Club Estudiantes nació en 1948 en el seno del Instituto Ramiro de Maeztu. Su impulsor fue Antonio Magariños, catedrático de Latín y jefe de estudios del centro, quien animó a un grupo de alumnos a practicar un deporte que todavía daba sus primeros pasos en España. El equipo se había llamado inicialmente Ramiro de Maeztu, pero pronto adoptó un nombre que resumía perfectamente su origen: Estudiantes.

Cuando el club pudo levantar su propio pabellón, aquel recinto recibió el nombre de Antonio Magariños. Allí no solo creció el baloncesto colegial. También se disputaron partidos de balonmano del Atlético de Madrid y encuentros de fútbol sala del Inter. Bajo un mismo techo llegaron a convivir, por tanto, las tres historias que hoy protagonizan esta columna.

La Demencia se convirtió con el paso de los años en una de las hinchadas más singulares del baloncesto español. Al mismo tiempo, muchos aficionados rojiblancos encontraron en el Estudiantes un equipo cercano al que acompañar cuando el Atlético no podía ofrecerles una sección propia de baloncesto. Las gradas, los barrios y las familias terminaron haciendo el resto.

La relación también bajó al terreno institucional y social. Las fundaciones de ambos clubes han colaborado en campañas y actividades solidarias; sus voluntarios han celebrado jornadas de convivencia y durante algunos años se lanzaron incluso promociones conjuntas para que los aficionados pudieran asistir el mismo fin de semana a un partido de baloncesto y a otro de fútbol en el Vicente Calderón.

Una relación de ida y vuelta

El Atlético homenajeó al Estudiantes por su Copa del Rey. Diez años después, el Estudiantes celebró la Europa League rojiblanca. Cada club trató el éxito del otro como algo cercano.

La sintonía llegó incluso a los despachos. Fernando García Abasolo, antiguo vicepresidente y tercer accionista del Atlético de Madrid, presentó en agosto de 2020 una oferta formal para adquirir el paquete accionarial mayoritario del Estudiantes. Abasolo no era un extraño en el Ramiro: había estudiado allí durante doce años y reconocía llevar el ADN estudiantil profundamente arraigado.

Aquella operación no llegó a concretarse. Sin embargo, el episodio demostraba hasta qué punto podían cruzarse las historias personales e institucionales de ambos clubes.

Una nueva etapa para el Estudiantes en 2026

El presente añade ahora un capítulo importante. El Estudiantes afrontará la temporada 2026/27 en Primera FEB, la sexta consecutiva lejos de la máxima categoría, pero lo hará después de un profundo cambio en la propiedad. En junio de 2026, Diego Megía se convirtió en nuevo accionista mayoritario y presidente del club, con un proyecto que contempla una inversión directa de 15 millones de euros para reforzar el primer equipo, el femenino y la cantera.

La entidad sigue persiguiendo el regreso a la Liga Endesa y se encuentra, además, en el tramo final de una deuda con Hacienda que durante años condicionó su supervivencia. Para quienes sentimos al Estudiantes como un hermano, su nueva etapa no es una noticia ajena. Es la esperanza de que uno de los grandes símbolos deportivos de Madrid vuelva al lugar que le corresponde.

La reflexión de Juan Emilio

El Estudiantes no necesita convertirse en el Atlético para ser nuestro hermano. Precisamente su identidad propia, su cantera y su resistencia son las que explican por qué tantos rojiblancos lo sienten cercano.

Inter: el fútbol sala también habla en rojiblanco

La segunda historia comenzó en 1977. El periodista José María García fundó un equipo concebido inicialmente para disputar partidos benéficos y de exhibición. Su primera denominación fue Hora XXV y, en aquellos encuentros, participaron figuras tan vinculadas al Atlético como Adelardo y Ufarte.

Aquel proyecto fue creciendo al mismo tiempo que lo hacía el propio fútbol sala español. Con el patrocinio de distintas empresas adoptó nombres como Interviú Hora XXV, Interviú Lloyd’s, Boomerang Interviú e Inter Movistar. Cambiaban las denominaciones, pero no la ambición de una entidad que terminó convirtiéndose en la más laureada de este deporte.

La vinculación sentimental con el Atlético volvió a hacerse visible en el Vicente Calderón. En 2011, después de que Inter conquistara su quinta Copa Intercontinental, toda la plantilla fue homenajeada antes de un derbi frente al Real Madrid. El técnico David Marín y los jugadores Borja Blanco y Marquinho, todos ellos simpatizantes rojiblancos, realizaron el saque de honor.

De una posible integración al acuerdo de 2017

En 2016, las conversaciones entre ambas entidades fueron más lejos. El Atlético estudió públicamente la posibilidad de entrar en el fútbol sala masculino de la mano del entonces Movistar Inter. Se habló de integración y de un posible proyecto común, pero aquella fórmula nunca llegó a materializarse.

Lo que sí se hizo oficial, en junio de 2017, fue un acuerdo de colaboración destinado a crear sinergias entre los dos clubes. La alianza acercaba el fútbol sala a los socios rojiblancos y permitía que jugadores de la Academia del Atlético participaran en sesiones formativas con técnicos de Inter para incorporar al césped recursos propios de la pista.

No fue una absorción ni el nacimiento de una sección atlética. Fue algo diferente: el reconocimiento de que dos instituciones podían aprender una de la otra y acercar a sus aficiones sin renunciar a sus respectivos nombres, colores e identidades.

23
Ligas
6
Copas de Europa
5
Intercontinentales

En la temporada 2026/27 el club abre otra etapa bajo la denominación Inter JP Financial, después de más de dos décadas de vinculación principal con Telefónica. El patrocinador cambia y el verde vuelve a ser protagonista, pero permanece una colección extraordinaria: 23 Ligas, seis Copas de Europa, cinco Copas Intercontinentales, 14 Copas de España, 14 Supercopas y tres Copas del Rey.

Y si alguien todavía duda de la naturalidad de esta conexión, basta con recuperar una imagen publicada en 2018: Saúl Ñíguez y Ricardinho, entonces gran estrella mundial del fútbol sala, posando juntos con las camisetas de ambos clubes. Una fotografía sencilla, pero capaz de explicar aquella invitación a la doble militancia colchonera e interista.

Una fraternidad que debe salir de Madrid

En Madrid esta cercanía es conocida por muchos aficionados. Fuera de la capital, sin embargo, no siempre ocurre lo mismo. Yo soy del sur del sur de la península, de Algeciras concretamente, y vivo en la Costa del Sol. Por eso siempre animo a los atléticos que me rodean a seguir también las trayectorias y los avatares de estudiantiles e interistas, a sentir sus alegrías y sus dificultades como algo propio.

En mi chat de WhatsApp sobre el Atleti no informo solamente de nuestro primer equipo, del femenino, de la Academia o de los proyectos rojiblancos repartidos por el mundo. También comparto los resultados del Estudiantes y del Inter JP Financial. Con el paso del tiempo he conseguido que muchos colchoneros alejados de Madrid empiecen a reconocerlos como parte de una misma sensibilidad deportiva.

Me encantaría que un solo lector de esta columna comenzara, a partir de hoy, a seguir el devenir de estos dos clubes. No porque deban sustituir al Atlético ni porque todos tengamos que sentir exactamente lo mismo, sino porque conocerlos permite comprender una parte de nuestra propia historia.

Una misma manera de sentir

Si no podemos tener, como antaño, secciones propias de baloncesto y fútbol sala, al menos conservamos dos equipos íntimamente relacionados con el Atleti en los que canalizar nuestra pasión con el mismo coraje y corazón.

Estudiantes e Inter poseen su historia, su escudo y su afición. No necesitan perder nada de eso para ser nuestros hermanos. Al contrario: es precisamente su personalidad la que engrandece esta fraternidad.

Porque una familia no se construye obligando a todos a ser iguales. Se construye reconociendo los lazos, cuidando la memoria y estando cerca cuando el otro lo necesita.

Juan Emilio Ríos Vera

Juan Emilio Ríos Vera, columnista de El Rincón Atlético
Sobre el autor

Juan Emilio Ríos Vera

Columnista de El Rincón Atlético. Una voz personal para recorrer la historia, la memoria y el sentimiento rojiblanco desde la experiencia de quien ha vivido el Atlético durante décadas.

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2 respuestas a «No llevan el escudo del Atlético, pero muchos rojiblancos los sienten como propios»

  1. […] No es una realidad aislada. El sentimiento rojiblanco ha demostrado muchas veces que puede construir vínculos más allá de un resultado, como también ocurre en la historia de los equipos hermanos de nuestro Atleti . […]

  2. […] AFICIÓN ROJIBLANCA La peña que convirtió el pregón de su pueblo en una noche de sentimiento atlético → HISTORIA DEL ATLÉTICO Los equipos hermanos del Atleti y los vínculos que nacieron más allá d… […]

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