Crónica Atlético Femenino Liga F Análisis

El Atlético de Madrid Femenino encontró en Riazor la primera victoria a domicilio de la temporada y lo hizo dejando una fotografía bastante precisa de lo que es ahora mismo este equipo. Generó más, disparó más, produjo ocasiones suficientes para resolver antes, se adelantó con Gio y tuvo oportunidades para ampliar la ventaja. Pero dejó vivo al Deportivo, permitió que el partido regresara al empate y necesitó que Fiamma Benítez apareciera en el minuto 82 para convertir una tarde incómoda en tres puntos imprescindibles. El 1-2 supone un alivio. También una advertencia: este Atlético tiene fútbol para hacer daño, pero todavía debe aprender a convertir su superioridad en control.

Diego Herranz, director de El Rincón Atlético
Crónica y análisis Diego Herranz Director de El Rincón Atlético · 3 de octubre de 2026
Liga F Moeve · Jornada 6 · ABANCA-RIAZOR
Deportivo
ABANCA
1 – 2
Atlético
de Madrid
39′ Gio Garbelini · 71′ Espe Pizarro · 82′ Fiamma Benítez

La victoria que el Atlético necesitaba conseguir fuera de casa

No eran únicamente tres puntos. El Atlético llegaba a A Coruña con una estadística que empezaba a pesar demasiado: tres desplazamientos ligueros y tres derrotas. Había perdido 3-2 en el derbi ante el Real Madrid, 4-2 frente al Barcelona y 3-2 en Lezama contra el Athletic. Tres salidas muy exigentes, sí, pero también nueve goles encajados y ninguna recompensa. Riazor era un escenario diferente. El Deportivo había demostrado ser competitivo, llegaba creciendo y Alberto Rodríguez había anticipado un partido de tú a tú, pero para un equipo que pretende instalarse en la parte alta de Liga F ya no bastaba con explicar la dificultad del calendario. Había que empezar a ganar lejos de Alcalá.

Y ganó. No de manera incontestable ni mediante uno de esos partidos que permiten guardar el vídeo como modelo de lo que quieres ser, pero sí haciendo muchas más cosas bien que mal. El Atlético terminó con 22 remates frente a los 15 del Deportivo, siete disparos entre palos frente a cinco y siete córners frente a cuatro. Curiosamente, la posesión terminó exactamente repartida y la diferencia de pases fue mínima. Ahí aparece una primera conclusión interesante: las rojiblancas no necesitaron monopolizar la pelota para ser el equipo que más produjo. El dominio estuvo en la capacidad para llegar, ocupar el último tercio y generar situaciones de remate.

22–15 Tiros
7–5 A puerta
50% Posesión
7–4 Córners
349–346 Pases
La lectura del dato: el Atlético no sometió al Deportivo mediante una posesión abrumadora. Lo hizo llegando más. Con prácticamente el mismo número de pases y un reparto exacto del balón, produjo siete remates más y tres córners adicionales. La diferencia estuvo en la profundidad, no en acumular posesiones estériles.

Un Atlético agresivo desde el inicio, pero sin el premio suficiente

David González mantuvo el 4-3-3 con Lola Gallardo en portería; Lucía Rodríguez, Lauren Leal, Xènia Pérez y Rosa Otermín en defensa; Fiamma, Natalia Peñalvo y Henrietta Csiszár en el centro del campo; y Gio Garbelini, Synne Jensen y Celia Segura formando la línea más adelantada. La intención fue reconocible desde prácticamente el saque inicial. El Atlético buscó campo contrario, activó pronto a sus jugadoras exteriores y trató de llevar el partido hacia una sucesión de ataques en la que su mayor capacidad individual pudiera acabar inclinando la balanza.

Las ocasiones tardaron muy poco en aparecer. Gio ya había probado fortuna en el minuto cuatro. Fiamma lo hizo un minuto después. Celia buscó portería desde fuera del área y Jensen dispuso de dos situaciones muy claras alrededor del minuto 20, una desde cada costado del área. El problema era el de otras tardes: llegadas había, pero el marcador seguía intacto. Y el Deportivo, lejos de limitarse a esperar, encontró también espacio para amenazar. Michi Apóstol obligó a intervenir a Lola y poco después rozó el gol tras combinar con Millene. Era exactamente el partido que había anunciado Alberto Rodríguez: abierto, competido y sin un dueño absoluto del balón.

A partir de ahí empezó a crecer una de las jugadoras más influyentes de la primera parte. Rosa Otermín se convirtió en una vía constante para hacer avanzar al Atlético. En el 27, Celia obligó a Inês Pereira a intervenir a quemarropa; un minuto después fue la propia Rosa quien estuvo cerca de firmar un gol extraordinario desde fuera del área. En el 34 volvió a aparecer para encontrar a Fiamma, cuyo disparo también obligó a trabajar a la guardameta deportivista. La insistencia terminó teniendo recompensa cinco minutos más tarde.

Rosa encontró el espacio y Gio hizo lo que pedía el partido

El 0-1 nació de una acción que explicaba bastante bien dónde estaba encontrando ventajas el Atlético. Rosa avanzó por fuera, levantó la cabeza y puso el balón en el área. Gio atacó el espacio hasta presentarse prácticamente sobre la portería y finalizó con la izquierda desde muy cerca. La acción necesitó revisión del VAR, pero terminó confirmada. Después de casi cuarenta minutos generando más que su rival, el Atlético encontraba por fin un resultado acorde al volumen de ocasiones que había creado.

El gol fue también un premio para Gio, una futbolista especialmente activa durante toda la tarde. No se limitó al remate del 0-1. Apareció por fuera, condujo, recibió faltas y volvió a rozar el segundo en la segunda mitad. Cuando consigue recibir de cara y atacar metros, su potencia cambia la velocidad del ataque rojiblanco. Riazor fue uno de esos partidos en los que su amenaza estuvo presente incluso cuando no participaba directamente en la jugada final.

El Atlético se adelantó porque generó más. Pero se fue al descanso todavía dentro de un partido que podría haber dejado prácticamente resuelto mucho antes.

Lola evitó que todo el trabajo desapareciera antes del descanso

El fútbol suele castigar la falta de contundencia y el final de la primera parte estuvo a punto de recordárselo al Atlético. En el minuto 44, Millene apareció dentro del área para cabecear un centro de Michi Apóstol. Lola Gallardo reaccionó abajo y sostuvo el 0-1 con una de las intervenciones más importantes de la tarde. Apenas después, Redru rozó el larguero desde fuera del área. En cuestión de segundos, un primer tiempo en el que el Atlético había creado bastante más pudo marcharse al descanso con empate.

Esa secuencia importa porque ayuda a explicar por qué la victoria no permite cerrar todos los debates. Las rojiblancas fueron superiores en producción ofensiva, pero nunca consiguieron quitarle al Deportivo la sensación de que una acción podía devolverle al encuentro. Lola necesitó aparecer cuando el equipo había hecho méritos para disponer de una ventaja mayor. El 0-1 al descanso era justo. También era demasiado corto.

El segundo tiempo mostró las dos caras del Atlético

Alberto Rodríguez movió el partido desde el descanso introduciendo a Ainoa Gómez y el Deportivo aumentó inmediatamente su presencia alrededor del área rojiblanca. Redru y Michi probaron fortuna nada más reanudarse el encuentro y el Atlético necesitó volver a ordenar una segunda parte que había empezado con más ritmo local. La respuesta, sin embargo, fue muy buena. Fiamma rozó la escuadra en una falta directa en el minuto 52 y dos minutos después volvió a encontrarse con Inês Pereira tras finalizar desde el centro del área. Gio tuvo otra oportunidad clarísima en el 58 después de una buena acción con Lucía Rodríguez.

Ese tramo probablemente sea el que más lamentará David González cuando revise el partido. Con 0-1 y el Deportivo obligado a asumir más riesgos, el Atlético encontró exactamente los espacios que necesitaba para liquidar el encuentro. No lo hizo. Y cuando un rival permanece vivo durante demasiado tiempo termina encontrando una ventana. Ainoa había mejorado al conjunto gallego, Pizarro entró poco después de la hora de juego y el partido comenzó a desplazarse unos metros hacia la portería de Lola.

Pizarro castiga la única ventaja que el Atlético no supo proteger

El empate llegó en el minuto 71. Vega Montesinos encontró espacio para centrar y Espe Pizarro, que llevaba apenas unos minutos sobre el terreno de juego, atacó el área para cabecear el balón lejos del alcance de Lola. El 1-1 premiaba la reacción del Deportivo y castigaba al Atlético por no haber convertido en goles el volumen de ocasiones anterior. También volvía a colocar al equipo frente a una situación incómoda: después de tres derrotas consecutivas lejos de casa, el partido que debía romper la racha regresaba de repente al punto de partida.

Es importante no confundir ese momento con un derrumbe. El Atlético no desapareció. Jensen acababa de probar a Inês y volvió a tener una ocasión después del empate, esta vez tras una acción de Allegra Poljak. El equipo continuó buscando el área en lugar de aceptar el punto. Y ahí el banquillo terminó decidiendo un partido en el que los cambios de ambos entrenadores tuvieron un peso extraordinario.

19’–28′ El Atlético empieza a acumular ocasiones Jensen aparece dos veces, Celia obliga a intervenir a Inês y Rosa roza el gol desde fuera del área.
39′ 0-1 · Gio Garbelini Rosa encuentra profundidad y pone el balón al área. Gio llega para transformar una superioridad que ya se estaba viendo en ocasiones.
44′ Lola sostiene la ventaja Millene cabecea desde el centro del área y la capitana responde con una parada decisiva antes del descanso.
52’–58′ El segundo no llega Fiamma amenaza dos veces y Gio acaricia el 0-2. El Atlético perdona cuando más espacios encuentra.
71′ 1-1 · Espe Pizarro La suplente entra y cambia el partido: cabezazo tras centro de Vega Montesinos y todo vuelve a empezar.
82′ 1-2 · Fiamma Benítez Alexia Fernández entra desde el banquillo, encuentra el pase y Fiamma aparece en el área para decidir el encuentro.

La batalla de los banquillos acaba decidiendo Riazor

Resulta difícil entender el segundo tiempo sin mirar los cambios. Pizarro entró para el Deportivo y pocos minutos después marcó el empate. David González había introducido a Maite Zubieta y Allegra Poljak en el minuto 66, y con el 1-1 buscó una nueva reacción mediante un doble movimiento en el tramo final: Viola Calligaris y Alexia Fernández entraron en el 78. Cuatro minutos después, Alexia ya había cambiado el partido.

La acción del 1-2 fue tan importante por el resultado como por lo que dice de la profundidad que empieza a tener la plantilla. Alexia recibió y encontró el pase hacia el área. Fiamma interpretó el espacio, atacó la zona izquierda y resolvió de zurda desde muy cerca. Era el minuto 82. Después de desperdiciar varias oportunidades para hacer el segundo con ventaja, el Atlético tuvo que fabricarlo cuando ya no podía permitirse otro error.

González recurrió después a Gabi Nunes para el tramo definitivo. Quedaban ocho minutos de añadido y el Deportivo trató de volver a empujar. Paula Hernández puso a prueba a Lola desde fuera del área y las rojiblancas tuvieron que defender una victoria que durante buena parte de la tarde había parecido destinada a llegar por una vía mucho más tranquila. Esta vez no se escapó.

Pizarro necesitó pocos minutos para empatar. Alexia necesitó todavía menos para participar en el 1-2. Riazor terminó siendo también una batalla de banquillos.

El análisis: el Atlético ganó territorio, no posesión

El 50% de posesión para cada equipo es probablemente el dato más útil para no equivocarse al explicar lo ocurrido. El Atlético no ganó porque sometiera al Deportivo con secuencias interminables de balón. Los dos conjuntos completaron prácticamente el mismo número de pases y el encuentro tuvo fases de ida y vuelta. La diferencia estuvo en qué hizo cada equipo cuando avanzó. Las rojiblancas terminaron 22 acciones con disparo y alcanzaron siete remates entre los tres palos; el Deportivo se quedó en 15 y cinco.

El 4-3-3 de David González permitió que el equipo encontrara amplitud y, sobre todo, varias jugadoras por delante de la pelota. Rosa dio profundidad desde el lateral y fue una de las principales generadoras de la primera parte. Lucía equilibró el otro costado y participó en la ocasión de Gio del minuto 58. Por dentro, Fiamma fue la centrocampista que más amenazó zonas de finalización. No se limitó a organizar: disparó desde fuera, ejecutó la falta que rozó la escuadra, apareció dentro del área y terminó llegando al lugar donde se decidió el partido.

Esa capacidad para colocar futbolistas en situación de remate es una noticia positiva. También señala con claridad el siguiente paso. Veintidós disparos deberían permitir que un encuentro así llegue al último cuarto de hora con menos incertidumbre. Solo siete terminaron a puerta y el Atlético volvió a necesitar convivir con una ventaja mínima durante demasiado tiempo. El margen entre generar y resolver sigue siendo uno de los lugares donde este equipo puede crecer más.

La otra advertencia: quince remates concedidos siguen siendo demasiados

La victoria tampoco debería borrar lo ocurrido en el otro área. El Deportivo lanzó quince veces y obligó a Lola a realizar cuatro paradas. Para un equipo que produjo 22 remates y tuvo momentos prolongados en campo contrario, conceder ese volumen significa que la estructura tras pérdida todavía no controla por completo los partidos. Ainhoa Gómez mejoró al Deportivo después del descanso, Millene consiguió fijar y ofrecer salida, y la entrada de Pizarro añadió una amenaza que terminó transformándose en gol.

El problema no fue una defensa constantemente desbordada, sino una cierta facilidad para permitir que el rival siguiera llegando aun cuando el Atlético parecía tener el partido donde quería. Ese matiz es importante. Las mejores versiones de un equipo de zona alta no solo atacan bien: consiguen que cada ataque propio reduzca la capacidad del rival para responder. El Atlético todavía vive demasiados encuentros en los que una superioridad ofensiva evidente no termina convirtiéndose en seguridad defensiva.

Lo que debe mejorar: 22 tiros producidos son una señal excelente. Llegar al minuto 71 con solo un gol de ventaja y haber permitido 15 remates al rival explica por qué todavía existen partidos en los que el Atlético parece tener el control sin llegar a sentirse realmente cómodo.

Las cinco claves tácticas del 1-2

01 Rosa convirtió la izquierda en una vía constante

Remató, generó ocasiones y asistió a Gio. Fue uno de los principales mecanismos para progresar y atacar la última línea.

02 Fiamma jugó hacia delante

Fue interior, llegadora y finalizadora. Su insistencia durante todo el partido terminó encontrando el premio en el minuto 82.

03 Gio aceleró cada ataque

Su potencia obligó al Deportivo a defender hacia atrás. Marcó el primero y estuvo cerca de repetir después del descanso.

04 El Atlético todavía no mata los partidos

Generó ocasiones para construir una ventaja más amplia y terminó permitiendo que el Deportivo llegara vivo hasta el tramo decisivo.

05 Alexia cambió el partido desde el banquillo

Entró en el tramo final y participó inmediatamente en la acción definitiva. Su pase a Fiamma convirtió un empate peligroso en tres puntos.

06 Lola apareció cuando el partido lo exigió

Su parada sobre Millene antes del descanso fue tan importante para el resultado como muchas de las ocasiones creadas en el otro área.

Lo que también contó el partido en X

La secuencia publicada durante el encuentro por la cuenta oficial del Atlético terminó señalando prácticamente los mismos nombres que deja el análisis posterior. Primero Jensen y Rosa como protagonistas de las ocasiones rojiblancas; después el centro de Otermín para Gio; más tarde la gran intervención de Lola antes del descanso; y en la segunda parte las oportunidades de Fiamma y Gio antes del empate. Cuando llegó el momento decisivo, el mensaje volvió a señalar las dos protagonistas: Alexia para encontrar el pase y Fiamma para definir. No es una encuesta sobre la opinión de la afición, pero sí una fotografía muy clara de qué acciones fueron marcando el partido desde el relato en directo del propio club.

MVP · El Rincón Atlético Fiamma Benítez 8,5

No fue únicamente el gol. Fiamma buscó portería desde los primeros minutos, obligó a intervenir a Inês Pereira, rozó la escuadra en una falta directa y apareció constantemente entre la creación y la finalización. Cuando el partido volvió al empate y empezaba a entrar en su tramo más peligroso, atacó el área y convirtió el pase de Alexia en el 1-2. Hay futbolistas que participan en un partido y otras que terminan explicándolo. En Riazor, Fiamma perteneció a las segundas.

Las notas del Atlético Femenino en Riazor

Estas son las valoraciones de El Rincón Atlético atendiendo al rendimiento, influencia en el partido, ejecución técnica, peso táctico y contexto de cada intervención. No son calificaciones estadísticas automáticas: son una valoración editorial del encuentro.

Lola Gallardo 7,5

Necesitó intervenir menos que Inês, pero una de sus paradas fue enorme. El cabezazo de Millene en el 44 podía cambiar completamente el partido. Lola mantuvo la ventaja y volvió a responder en el tramo final.

Lucía Rodríguez 7

Partido equilibrado. Dio continuidad al equipo por derecha y encontró a Gio en una de las ocasiones claras de la segunda mitad. Correcta en la gestión de los espacios.

Lauren Leal 6,5

Tuvo trabajo cuando el Deportivo creció y acumuló remates. Cumplió en los duelos, aunque la defensa rojiblanca todavía permitió demasiadas situaciones alrededor del área.

Xènia Pérez 6,5

Seria durante buena parte del encuentro. El Atlético no sufrió una avalancha, pero sí dejó demasiadas segundas acciones vivas cuando el Deportivo elevó el ritmo.

Rosa Otermín 8

Una de las mejores. Amenazó desde fuera del área, encontró a Fiamma, dio profundidad constante y puso la asistencia del 0-1. Durante gran parte del primer tiempo, buena parte del ataque rojiblanco pasó por ella.

Fiamma Benítez 8,5

MVP. Probó desde fuera, estuvo cerca de marcar de falta, apareció dentro del área y terminó haciendo el gol decisivo. Su influencia fue creciendo hasta terminar decidiendo los tres puntos.

Natalia Peñalvo 7

Dio continuidad a muchas posesiones y participó en la construcción de varias llegadas, incluida la acción que terminó con el disparo de Rosa. Partido de mucho recorrido y responsabilidad.

Henrietta Csiszár 6,5

Aportó orden y ocupación de espacios durante los primeros 66 minutos. Menos visible cerca del área que Fiamma, pero importante para sostener la estructura del centro del campo.

Gio Garbelini 8

Marcó el 0-1, obligó al Deportivo a correr hacia su portería y volvió a rozar el gol en la segunda mitad. Cuando pudo atacar metros fue una de las jugadoras que más desequilibró el encuentro.

Synne Jensen 6,5

Se movió mucho y llegó a posiciones de remate con frecuencia. Tuvo varias ocasiones, especialmente en la primera mitad, pero le faltó la precisión que podía haber simplificado la tarde.

Celia Segura 7

Activa, valiente y sin esconderse. Tuvo una ocasión a quemarropa y participó en la generación ofensiva antes de dejar su sitio en el 66.

Maite Zubieta 6,5

Entró con un partido todavía abierto y tuvo que convivir con el mejor tramo del Deportivo. Aportó piernas y presencia en una fase en la que el centro del campo necesitaba energía.

Allegra Poljak 6,5

Intervención breve pero activa. Participó en una ocasión de Jensen después del empate. Su presencia fue corta antes del siguiente movimiento del banquillo.

Viola Calligaris 6

Entró para el tramo de máxima tensión y ayudó a gestionar los últimos minutos con el equipo ya obligado a proteger la nueva ventaja.

Alexia Fernández 8

Impacto inmediato. Entró en el tramo final y apenas necesitó unos minutos para encontrar el pase que Fiamma convirtió en el 1-2. Una sustitución cambia de valor cuando acaba cambiando el marcador.

Gabi Nunes 6

Pocos minutos para ser juzgada en profundidad. Entró en el 84 para ofrecer una referencia en ataque y ayudar al equipo a sobrevivir a un añadido de ocho minutos.

David González 7,5

El plan inicial produjo ocasiones: 22 remates son una prueba suficientemente contundente. El equipo encontró ventajas por fuera, consiguió llevar a Fiamma a zonas de finalización y tuvo recursos para atacar de diferentes maneras. La nota no es mayor porque el Atlético volvió a perder parte del control con una ventaja mínima y permitió al Deportivo generar demasiado. A su favor, la reacción desde el banquillo terminó siendo decisiva: Alexia entró y participó directamente en el gol de la victoria.

Los nombres propios que deja Riazor

Fiamma vuelve a aparecer en el centro de casi todo lo positivo. Su evolución está dejando de ser una cuestión de potencial para convertirse en una cuestión de peso competitivo. Ya no es simplemente una centrocampista capaz de producir una acción diferente: empieza a ser una futbolista a la que el equipo busca cuando necesita que algo ocurra. Riazor refuerza esa sensación porque estuvo presente antes del gol y apareció, precisamente, cuando el resultado más lo exigía.

Rosa Otermín merece casi la misma atención. Su partido fue completo en fase ofensiva: remate, pase, profundidad y asistencia. El Atlético consiguió que muchas posesiones adquirieran profundidad cuando la lateral intervino. Gio, por su parte, confirmó que es una de las futbolistas más difíciles de contener cuando tiene metros. Y Lola recordó algo que a veces se pierde entre los análisis tácticos: hay partidos que también se ganan con una parada cuando el marcador todavía está 0-1.

La aparición de Alexia Fernández añade otra lectura. Una plantilla fuerte no se mide únicamente por la calidad de sus titulares, sino por la capacidad del banquillo para cambiar la naturaleza de un encuentro. Contra el Deportivo, el rival encontró el empate gracias a una suplente y el Atlético respondió con otra. Pizarro cambió el partido. Alexia terminó inclinándolo.

Primera victoria fuera, nueve puntos y todavía mucho margen

El Atlético alcanza los nueve puntos después de seis jornadas, con tres victorias y tres derrotas, diez goles a favor y once en contra. Al cierre de esta crónica aparece provisionalmente en la sexta posición, aunque buena parte de la jornada todavía debe completarse. La clasificación, por tanto, cambiará. Lo que ya no cambia es la estadística que más urgía romper: después de salir derrotado del campo del Real Madrid, del Barcelona y del Athletic, el equipo de David González ya sabe lo que es ganar lejos de casa.

No arregla de golpe el comienzo de temporada. Nueve puntos de dieciocho siguen dejando margen para recuperar y los once tantos encajados señalan una fragilidad que debe reducirse si el Atlético pretende vivir de manera estable junto a los mejores. Pero la diferencia entre llegar al próximo partido con seis puntos o hacerlo con nueve era considerable. No solo en la tabla. También en la confianza de un proyecto nuevo que necesitaba demostrar que sus buenos momentos podían empezar a transformarse en resultados.

La conclusión de El Rincón

El Atlético mereció ganar en Riazor porque produjo más ocasiones, remató más y encontró más caminos hacia el área que el Deportivo. Pero tuvo que ganar dos veces el mismo partido.

Primero lo abrió Gio después de una primera mitad en la que Rosa marcó el camino. Después lo sostuvo Lola cuando el Deportivo amenazó con empatar antes del descanso. El equipo tuvo ocasiones para sentenciar, no lo hizo y Pizarro convirtió la falta de contundencia en un 1-1 peligroso.

Entonces apareció el banquillo. Alexia entró. Fiamma atacó el espacio. Pase, definición y 1-2.

La primera victoria a domicilio ya está aquí. El siguiente paso será conseguir que partidos en los que el Atlético genera 22 remates no necesiten llegar al minuto 82 para decidirse.

Diego Herranz, director de El Rincón Atlético
Sobre el autor

Diego Herranz

Fundador y director de El Rincón Atlético. Actualidad, análisis, partidos y seguimiento del primer equipo, Atlético Femenino y Academia rojiblanca.

El debate del Rincón ¿Qué te deja más satisfecho de Riazor y qué sigue preocupándote de este Atlético?

La primera victoria a domicilio ya está conseguida. Ahora queremos saber cómo viste al equipo, quién fue tu MVP y qué nota le pondrías al partido de las rojiblancas.

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