Hubo un tiempo en el que el Atlético cambiaba el frontal de su camiseta para anunciar estrenos de Hollywood. Spider-Man llegó a vestir de rojiblanco, Garci convirtió un Sporting-Atleti en parte de una película ganadora del Oscar y Torrente llevó su atletismo al cine popular. La relación del club con el séptimo arte viene de muy lejos.
Siempre he pensado que el Atlético de Madrid tiene algo de película.
Hay drama.
Hay héroes y villanos.
Existen remontadas que parecerían exageradas incluso dentro de un guion y derrotas cuyo desenlace ningún espectador consideraría creíble hasta verlas suceder.
Sin embargo, la relación entre nuestro Atleti y el cine no es únicamente una bonita metáfora.
Es real, profunda y viene de muy lejos.
Pocos clubes pueden presumir de haber convertido su camiseta en una cartelera cinematográfica, haber vestido a estrellas de Hollywood de rojiblanco y aparecer una y otra vez en algunas de las películas más reconocibles de nuestro cine.
Enrique Cerezo explica una parte de esta relación
Para comprender esta vinculación hay que empezar inevitablemente por nuestro presidente.
Enrique Cerezo no es únicamente uno de los dirigentes más veteranos del fútbol español.
También ha desarrollado durante décadas una enorme actividad dentro de la industria cinematográfica.
A través de sus distintas empresas ha construido uno de los grandes catálogos de nuestro cine, además de participar en negocios relacionados con la producción, distribución, exhibición y explotación audiovisual.
Mercury Films, por ejemplo, asegura poseer los derechos en perpetuidad de alrededor del 80% de las películas españolas producidas hasta el momento, además de contar con miles de títulos nacionales e internacionales.
Con semejante relación profesional con el séptimo arte, quizá no resulte tan extraño que el Atlético terminara protagonizando una de las campañas publicitarias más singulares que recuerdo en el fútbol.
Cuando la camiseta del Atlético se convirtió en una cartelera de cine
Entre 2003 y 2005 sucedió algo verdaderamente excepcional.
El Atlético alcanzó un acuerdo con Columbia Pictures que permitió sustituir el habitual patrocinador principal por los títulos y logotipos de diferentes películas.
Es decir, nuestra camiseta cambiaba de película según el estreno que la compañía quería promocionar.
Hoy estamos acostumbrados a colaboraciones entre clubes, marcas, músicos, videojuegos o grandes franquicias de entretenimiento.
Pero aquello sucedió hace más de veinte años.
Durante aquellas temporadas, ver al Atlético también significaba descubrir qué película iba a ocupar aquella semana el frontal de nuestra camiseta.
Spider-Man convirtió aquella idea en historia del Atlético
De todas aquellas películas hubo una que terminó superándolas a todas.
Spider-Man 2.
En 2004, la promoción de la segunda película protagonizada por Tobey Maguire convirtió nuestra camiseta en una pieza que todavía hoy sigue despertando una enorme fascinación.
El superhéroe apareció sobre las clásicas franjas rojiblancas.
Pero aquello no terminó ahí.
Nike preparó además una espectacular equipación azul oscura para la Copa Intertoto, con una enorme telaraña extendiéndose por la camiseta.
Veintidós años después, aquella camiseta de Spider-Man sigue apareciendo entre las prendas más recordadas, buscadas y codiciadas por coleccionistas de camisetas del Atlético.
Y hubo otra imagen extraordinaria.
Tobey Maguire y Kirsten Dunst participaron en Madrid en la promoción de la película y posaron con nuestra camiseta.
Tampoco fueron los únicos nombres de Hollywood relacionados con aquella campaña.
Actores como Harrison Ford o Will Smith también terminaron apareciendo vinculados a aquella originalísima relación entre el Atleti y la gran pantalla.
Dos décadas después, el cine sigue buscando al Atlético
Aquella etapa con Columbia terminó, pero el vínculo no desapareció.
Al contrario.
Con el paso del tiempo, las antiguas campañas de patrocinio han dado paso a colaboraciones mucho más amplias entre fútbol, cine, plataformas audiovisuales y grandes franquicias.
Y el Atlético ha seguido participando en ellas.
El Metropolitano se convirtió en Birmingham por Peaky Blinders
Uno de los ejemplos más recientes llegó en 2026.
El Atlético y Netflix se aliaron para promocionar Peaky Blinders: El hombre inmortal, la película que amplía el universo de la célebre serie británica.
Koke, Giménez, Griezmann, Sørloth y Lookman participaron incluso en un cortometraje inspirado en la familia Shelby.
Después, durante un Atlético-Getafe, el Metropolitano se llenó de referencias a la serie.
Hubo vehículos de época.
Personajes caracterizados.
Incluso algunos palcos VIP fueron transformados en una recreación de The Garrison Pub.
Del Vicente Calderón convertido en escaparate de Spider-Man al Metropolitano transformado en el Birmingham de los Shelby. Cambian las películas y las plataformas, pero el vínculo permanece.
Shazam y Wonder Woman también terminaron encontrando al Atleti
Warner Bros. también ha encontrado en nuestro club un compañero para varias acciones.
En 2023, el Atlético colaboró con Warner Bros. Pictures España con motivo del estreno de ¡Shazam!: La furia de los dioses.
Entre las acciones organizadas hubo incluso un espectáculo de luces durante el descanso de un partido frente al Sevilla.
Dos años después apareció otro personaje del universo DC.
En febrero de 2025 nació la colección Wonder Woman x Atleti.
En este caso no se trataba de anunciar una película, sino de unir la identidad del Atlético con una de las superheroínas más reconocibles de la cultura popular.
Además, la iniciativa estuvo especialmente vinculada al fútbol femenino y a conceptos como fuerza, liderazgo y empoderamiento.
El cine ha entrado muchas veces en el Atlético. Sin embargo, el Atlético también ha entrado muchas veces en el cine.
‘Campeones’: 19 minutos para explicar lo que significa ser del Atleti
Si tuviera que recomendar una obra de ficción que explique el sentimiento atlético elegiría el cortometraje Campeones.
Fue dirigido por Antonio Conesa en 1997 y llegó a ser nominado al Premio Goya al mejor cortometraje de ficción.
Dura apenas 19 minutos.
Sin embargo, resulta difícil terminar de verlo sin que algo se mueva por dentro.
La historia gira alrededor de un niño que pasa el domingo con su familia en la Casa de Campo.
Esa tarde, el Atlético puede proclamarse campeón de Liga frente al Valencia en el Vicente Calderón.
Padre e hijo siguen el encuentro por la radio desde el coche.
El Atleti necesita ganar.
Pero no lo consigue.
Y entonces descubrimos que el partido era mucho más importante de lo que parecía.
El padre sabe que está muy enfermo y teme no tener otra oportunidad de ver campeón al Atlético. Un año después, cuando el niño ve al Atleti conquistar finalmente la Liga, su padre ya no está. Y el título se convierte en memoria.
¿Hay algo más atlético que convertir una victoria en un recuerdo dedicado a quien ya no puede celebrarla contigo?
José Luis Garci llevó sus dos amores a la gran pantalla
Otro nombre imprescindible es José Luis Garci.
Garci siempre ha mantenido una relación muy particular con dos equipos: el Atlético de Madrid y el Sporting de Gijón.
Y los dos terminaron apareciendo juntos en Volver a empezar.
La película, estrenada en 1982 y convertida posteriormente en la primera producción española ganadora del Oscar a la mejor película de habla no inglesa, contiene imágenes de un Sporting-Atlético disputado en El Molinón.
Allí aparecen futbolistas de aquella época y el fútbol deja de ser un simple decorado.
Forma parte de la melancolía, el recuerdo y el romanticismo que atraviesan toda la obra.
Garci llegó a definir al Atlético como “el Humphrey Bogart del fútbol”: fatalismo romántico, misterio y ese extraño atractivo que tantas veces tienen los que parecen destinados a sufrir.
También en El Crack, estrenada un año antes, uno puede encontrar ese universo sentimental tan propio de Garci.
Cine negro, melancolía, romanticismo y fútbol. En su caso, separar unas cosas de las otras resulta prácticamente imposible.
Torrente convirtió el “atletismo” en cultura popular
Después existe otro Atleti cinematográfico completamente diferente.
El de Santiago Segura.
José Luis Torrente es muchas cosas, y casi ninguna especialmente recomendable.
Pero también es atlético.
Desde la primera película de la saga, estrenada en 1998, las referencias al club forman parte de la construcción del personaje.
De esta manera, Santiago Segura consiguió que ese peculiar “atletismo” de Torrente se incorporara a una de las sagas más populares de nuestro cine.
El escudo aparece incluso cuando no es protagonista
Y ahí entramos en un terreno casi imposible de contabilizar.
Porque el Atlético aparece una y otra vez en el cine español aunque no sea el centro de la historia.
Un póster en una habitación.
Una bufanda.
Una camiseta.
Un calendario colgado en una pared.
Un diálogo.
A veces basta un pequeño detalle para que el director deje claro de qué equipo es un personaje o qué sensibilidad quiere transmitir.
El fútbol y el sentimiento rojiblanco forman parte recurrente de su universo cinematográfico.
Torrente convirtió su pasión por el Atlético en una característica inseparable del personaje.
El imaginario futbolístico y madrileño también deja espacio para diferentes referencias rojiblancas.
En Voces, un póster del Atlético aparece en la habitación del niño protagonista como homenaje del director al club.
Y también está mi querido Paul Naschy
Dentro de esa larguísima nómina de cineastas vinculados sentimentalmente al club hay un nombre que para mí tiene una dimensión especialmente personal.
Paul Naschy.
Jacinto Molina, como realmente se llamaba, fue uno de los grandes nombres del cine fantástico y de terror español.
También era un fiel seguidor del Atlético de Madrid.
Tuve el enorme placer de conocerlo personalmente, y por eso recordar su pasión rojiblanca en esta columna tiene para mí algo más que un simple valor cinematográfico.
El cine también está construido con recuerdos. Y algunos de los míos llevan nombres de personas que amaron el Atlético tanto como nosotros.
Cultura en Rojo y Blanco demuestra que esta relación sigue viva
Además, no podemos olvidar el Festival Cultura en Rojo y Blanco.
A lo largo de sus diferentes ediciones ha unido música, literatura, historia y cine alrededor del Atlético.
El evento ha pasado por diferentes espacios de Madrid y durante los últimos años también ha encontrado su casa en el auditorio del Metropolitano.
Allí se han celebrado conciertos, presentaciones, coloquios y proyecciones.
Incluso una de sus ediciones comenzó precisamente con una tertulia titulada “El Atleti en el cine”.
Cuando un club consigue llenar un festival con películas, libros, canciones, recuerdos y conversaciones sobre su historia, quizá ya no estemos hablando únicamente de fútbol. Estamos hablando de cultura popular.
Todavía nos quedan los anuncios de Señora Rushmore
Y todavía he dejado fuera de este artículo un capítulo enorme.
Los anuncios del Atlético.
Algunos de los spots creados por Señora Rushmore forman ya parte del imaginario colectivo de nuestra afición.
Hay anuncios capaces de resumir en apenas unos segundos conceptos que nosotros llevamos toda una vida intentando explicar.
Pero esa historia merece una columna propia y prometo que llegará.
Y después de todo esto, ¿cómo puede el Atlético no tener todavía su propia televisión?
Para mí esa es la gran paradoja.
Tenemos un presidente cuya trayectoria profesional lleva décadas ligada al cine.
Fuimos pioneros convirtiendo nuestra camiseta en soporte para estrenos cinematográficos.
Hemos colaborado con Columbia, Warner y Netflix.
Nuestro escudo aparece una y otra vez en películas.
Tenemos directores, actores y escritores profundamente rojiblancos.
Contamos con un festival que une al club con la cultura.
Y, sin embargo, sigo echando en falta una gran plataforma audiovisual propia del Atlético de Madrid.
A muchos atléticos el canal de YouTube se nos queda corto. Un club con esta historia, esta cantidad de archivos, estas leyendas y semejante relación con el mundo audiovisual tiene material de sobra para construir algo mucho más grande.
Documentales.
Partidos históricos.
Entrevistas con nuestras leyendas.
Programas dedicados al femenino y a la Academia.
Historia.
Cultura.
Y, por supuesto, cine.
Spider-Man vistió nuestra camiseta.
Garci nos llevó hasta una película ganadora del Oscar y Torrente convirtió el atletismo en parte de la cultura popular.
Más de veinte años después, Netflix sigue encontrando historias que contar junto al Atlético.
No conozco otro club con una relación tan prolongada y curiosa con el séptimo arte. Somos, definitivamente, un Atleti de cine. Ahora solo falta que Apollo se anime y algún día nos traiga también esa televisión que muchos seguimos echando de menos.
Juan Emilio Ríos Vera
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Columnista de El Rincón Atlético. Una voz personal para recorrer la historia, la memoria y el sentimiento rojiblanco desde la experiencia de quien ha vivido el Atlético durante décadas.

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