El estreno ante el Málaga dejó tres puntos y dos golazos, pero también una conclusión que puede ser todavía más importante: cuatro campeones del mundo empezaron fuera, Hjulmand tampoco fue titular y Julián, Cuti y Sørloth ni siquiera formaron parte del once.
El Atlético ganó. Dejó su portería a cero. Marcó dos goles y empezó la Liga sumando tres puntos. Si únicamente se mira el resultado, el estreno ante el Málaga cumplió con prácticamente todo lo que Simeone podía pedir.
Pero existe otra manera de leer aquel 2-0.
Probablemente bastante más interesante.
El Atlético consiguió ganar su primer partido de la temporada con un equipo que puede terminar pareciéndose muy poco al que Diego Pablo Simeone utilice cuando disponga de todas sus piezas en plenitud.
Jorge Domínguez, Dani Martínez, Rodrigo Mendoza, Carlos Martín y Arnau Ortiz aparecieron de inicio. La cantera y los futbolistas que habían podido completar una pretemporada más larga asumieron responsabilidades mientras buena parte de los nombres llamados a elevar el techo de la plantilla esperaban su momento.
Y ahí aparece el dato que cambia por completo la lectura: Simeone ganó antes de poder enseñar el Atlético que realmente lleva meses construyendo.
UNA IMAGEN CASI PARADÓJICA
El Atlético homenajeó a cuatro campeones del mundo… y ninguno empezó el partido
Minutos antes de comenzar la temporada, el Metropolitano reconoció a Álex Baena, Alejandro Grimaldo, Marc Pubill y Marcos Llorente después de conquistar el Mundial con España.
Cuatro futbolistas que regresaban a Madrid con una condición completamente diferente a la que tenían apenas unas semanas antes.
Los cuatro fueron homenajeados.
Y los cuatro empezaron fuera.
No porque Simeone haya dejado de contar con ellos. El Mundial alteró calendarios, vacaciones, cargas físicas y pretemporadas. El Atlético empezó la Liga mientras varios de sus futbolistas todavía trataban de recuperar el ritmo necesario para competir al máximo nivel.
Llorente entró tras el descanso. Baena lo hizo después.
Y el segundo terminó recordando precisamente por qué puede cambiar tantas cosas: salió desde el banquillo y sentenció el encuentro con un espectacular lanzamiento de falta.
La primera advertenciaUno de los jugadores que no entraba todavía en el once apareció desde el banquillo y decidió el partido. Ese puede ser uno de los grandes cambios del nuevo Atlético.
No son ocho nombres: son ocho formas diferentes de cambiar un partido
La importancia de las ausencias no está únicamente en contar futbolistas.
Está en entender todo lo que Simeone todavía puede añadir al equipo.
Y todavía falta un nombre que el primer análisis puede pasar por alto: Hjulmand
La lista inicial podía quedarse en siete.
Cuatro campeones del mundo fuera del once. Julián, Cuti y Sørloth sin aparecer de inicio.
Pero faltaría Morten Hjulmand.
Simeone empezó con Koke, Barrios y Rodrigo Mendoza en el centro del campo y reservó al danés para el tramo final.
Su suplencia en una primera jornada no debería interpretarse como una pérdida de importancia. Precisamente lo interesante es lo contrario: el Atlético puede ganar un partido de Liga sin necesitar todavía introducir desde el inicio a uno de los grandes refuerzos diseñados para transformar su medular.
Cuando Hjulmand alcance su velocidad de crucero, Simeone tendrá que responder a otra de las grandes preguntas del nuevo curso: quién juega a su alrededor.
UNA FOTOGRAFÍA DE TRANSICIÓN
El once del Málaga puede terminar siendo uno de los más extraños de toda la temporada
Oblak; Jorge Domínguez, Dani Martínez, Hancko, Le Normand; Koke, Barrios, Rodrigo Mendoza; Arnau Ortiz, Carlos Martín y Lookman.
Ese fue el primer Atlético de la Liga.
Y puede que dentro de unos meses resulte difícil volver a encontrar juntos a esos mismos once futbolistas en un partido de máxima exigencia.
No porque quienes jugaron no tengan nivel para seguir apareciendo. Algunos, de hecho, aprovecharon de manera excelente la oportunidad que les concedió la pretemporada.
Jorge Domínguez debutó con 16 años. Arnau consiguió convertir su verano en una titularidad. Mendoza recibió otra muestra de confianza. Carlos Martín también encontró premio a su trabajo.
Lo importante es que Simeone empezó la temporada utilizando soluciones que inicialmente parecían alternativas y terminó ganando igualmente.
Lo ocurrido después del descanso puede ser incluso más importante que el once
El Atlético se encontró con un Málaga incómodo durante buena parte del encuentro.
Y Simeone pudo cambiar el partido desde fuera.
Entraron Marcos Llorente, Giuliano, Kang-In Lee y Álex Baena. Más tarde apareció también Hjulmand.
Kang-In abrió el marcador.
Baena lo cerró.
Esa secuencia explica una parte fundamental del Atlético que Mateu Alemany y Simeone intentan construir.
Durante demasiadas temporadas, mirar al banquillo rojiblanco significaba encontrar una caída demasiado pronunciada respecto al once titular. El objetivo ahora puede ser que los cambios no rebajen al equipo, sino que obliguen al rival a enfrentarse a un partido completamente diferente.
Eso no significa que los ocho tengan que ser titulares
Conviene introducir una precisión importante.
Hablar de ocho futbolistas capaces de modificar el equipo no significa construir automáticamente un once con todos ellos.
Simeone tendrá que elegir.
Quizá Pubill juegue determinados partidos y Llorente otros. Sørloth puede ser fundamental cuando el Atlético necesite área y dejar paso a una estructura más móvil en otros contextos. Hjulmand competirá con un centro del campo donde Barrios y Koke continúan teniendo muchísimo peso. Cuti tendrá que hacerse sitio en una defensa con Le Normand, Hancko, Giménez y otras alternativas.
Precisamente ahí está la diferencia: Simeone empieza a tener decisiones difíciles porque empieza a tener más soluciones.
LA SIGUIENTE PISTA
El Villarreal empezará a enseñar algo más, pero probablemente tampoco todo
La segunda jornada debería acercar al Atlético un poco más a su aspecto definitivo.
Julián ha vuelto a trabajar con normalidad y avanza en su puesta a punto. Cuti ya empieza a probarse dentro de los ejercicios colectivos y necesita terminar de asimilar los mecanismos defensivos de Simeone. Sørloth continúa condicionado por su lesión.
Baena, Grimaldo, Pubill, Llorente y Hjulmand también acumulan más días de trabajo.
Eso significa que el Atlético que aparezca ante el Villarreal puede parecerse más al que Simeone imagina para esta temporada.
Pero probablemente todavía no será el definitivo.
Ganar mientras construyes cambia por completo el inicio de temporada
Ese es posiblemente el mayor valor del triunfo contra el Málaga.
El Atlético no tuvo que esperar a estar terminado para empezar a sumar.
Ganó mientras algunos de sus futbolistas más importantes recuperaban ritmo. Ganó con jugadores de cantera ocupando posiciones importantes. Ganó sin su delantero estrella. Ganó sin su nuevo central. Ganó sin su nueve disponible.
Y ganó gracias, además, a dos jugadores que comenzaron el encuentro desde el banquillo.
Si el objetivo es pelear durante diez meses, esa profundidad puede terminar siendo tan importante como cualquier once ideal.
El Málaga enseñó una primera versión.
Fue suficiente para ganar.
Pero todavía faltan Baena desde el inicio, Grimaldo, Pubill, Llorente, Hjulmand, Julián, Cuti y Sørloth en plena disposición.
Y también faltará comprobar cómo encaja Simeone todas esas piezas con quienes ya han demostrado que no piensan entregar su sitio fácilmente.
El Atlético ya ha empezado a ganar. El verdadero problema para sus rivales es que todavía no sabemos cuál será su mejor versión.

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