Jorge Domínguez decidió continuar de rojiblanco cuando el Real Madrid llamó a su puerta. Meses después, el central de 16 años ha convencido a Simeone durante la pretemporada y aparece en los ensayos para el estreno liguero ante el Málaga. El Vélodrome puede ser su último examen.
Hay historias que empiezan con un fichaje. Otras empiezan con una oportunidad.
La de Jorge Domínguez tiene un capítulo decisivo que empezó con una palabra mucho más sencilla.
No.
El Real Madrid llamó. El joven defensa tenía delante la posibilidad de cambiar de acera y continuar su formación en Valdebebas. Domínguez decidió quedarse en el Atlético.
Entonces era una decisión de futuro.
Hoy empieza a tener consecuencias en el presente.
Porque con apenas 16 años, el defensa madrileño ha dejado de ser uno de esos nombres que solamente conocen quienes siguen cada fin de semana a la Academia. Está entrenando con Simeone, ha sido titular durante la pretemporada, ya ha marcado con el primer equipo y aparece en los ensayos del Cholo pensando en la primera jornada de LaLiga.
De la Academia a entrenar junto a Oblak, Koke y compañía
Jorge Domínguez nació en Madrid el 21 de diciembre de 2009 y forma parte de una generación sobre la que el Atlético lleva tiempo depositando grandes expectativas.
Ingresó en la estructura rojiblanca en 2021 y su progresión le llevó hasta el Juvenil A mucho antes de alcanzar la mayoría de edad.
Su físico llama inevitablemente la atención.
Con aproximadamente 1,93 metros, tiene una envergadura extraordinaria para un futbolista de su edad. Pero reducir su irrupción a una cuestión de centímetros sería perderse precisamente aquello que más está llamando la atención del cuerpo técnico.
Domínguez juega con una serenidad impropia de sus 16 años.
No rehúye el balón. No parece intimidado cuando tiene que defender lejos de su portería. Y tampoco modifica radicalmente su comportamiento cuando el rival que tiene enfrente deja de ser un juvenil para convertirse en un futbolista de Premier League.
El Real Madrid llamó. Domínguez eligió seguir de rojiblanco
En el fútbol formativo, detectar talento es solamente una parte del trabajo.
La otra consiste en conservarlo.
Y cuando aparece un defensa de la edad, el físico y la proyección de Domínguez, resulta inevitable que otros grandes clubes llamen a la puerta.
Uno de ellos fue el Real Madrid.
El club blanco intentó atraerle hacia Valdebebas. El futbolista decidió continuar su formación en el Atlético y esperó hasta alcanzar la edad necesaria para firmar su primer contrato profesional como rojiblanco.
El Atlético respondió protegiendo a una de sus grandes apuestas de futuro.
Pero conviene evitar una tentación.
Domínguez no está cerca del primer equipo porque rechazara al Real Madrid. Aquello engrandece la historia. Lo que explica su situación actual es lo que está haciendo sobre el césped.
La pregunta importante: ¿qué ha visto Simeone?
Aquí empieza realmente la noticia.
No basta con medir 1,93. No basta con ser joven. Y muchísimo menos basta con pertenecer a una generación prometedora de la Academia.
Simeone no entrega minutos por currículum juvenil.
Domínguez se ha acercado al once porque durante varias semanas ha ido respondiendo a cada escalón de exigencia que el entrenador colocaba delante.
Manchester United → titular ante un rival de enorme exigencia.
Manchester City → vuelve al once y marca con el primer equipo.
Olympique de Marsella → el último examen de la preparación.
Málaga → el fútbol oficial ya aparece en el horizonte.
Simeone ha encontrado algo más que un central
Su posición natural está en el centro de la defensa.
Pero la pretemporada ha descubierto otra posibilidad.
Simeone le está utilizando también como lateral derecho.
No como un lateral destinado a vivir permanentemente en campo contrario, sino como un defensor capaz de proteger el costado, ganar duelos y cerrarse para formar prácticamente una línea de tres cuando la estructura lo necesita.
Esa polivalencia llega, además, justo cuando el Atlético ha decidido afrontar la nueva situación del lateral sin acudir inmediatamente al mercado.
Del United al City: cuando el examen dejó de ser juvenil
Hay una diferencia enorme entre entrenarse con el primer equipo y competir contra futbolistas de élite.
Domínguez ya ha empezado a cruzar esa frontera.
Ante el Manchester United fue titular y tuvo que convivir con una intensidad, una potencia y una velocidad que no existen de la misma manera en el fútbol juvenil.
Respondió.
Simeone volvió a colocarle de inicio frente al Manchester City.
Y entonces llegó la imagen que terminó de colocar su nombre delante de un público mucho más amplio.
El gol fue importante.
Pero probablemente no fuese lo que más interesó a Simeone.
Lo verdaderamente significativo ocurrió durante todo lo demás.
Domínguez no se escondió. Se ofreció para recibir, compitió, defendió lejos de su portería y continuó jugando incluso después de cometer errores.
Dejó una sensación que para un entrenador como Simeone probablemente tenga más valor que cualquier gol en agosto: parecía sentirse cómodo en un partido que, por edad, debería haberle resultado enorme.
«El Atleti es mi vida, nunca he jugado en otro club».
Una oportunidad que también nace de una necesidad
Las irrupciones juveniles raramente dependen de una sola circunstancia.
Domínguez ha rendido.
Pero también se ha encontrado con un contexto que ha permitido a Simeone mirarle durante más tiempo del habitual.
Los internacionales regresaron más tarde después del Mundial. Marc Pubill se incorporó con menos sesiones en las piernas. Mientras otros recuperaban ritmo, Domínguez estaba jugando.
Málaga: la pregunta ya no parece ninguna locura
Y aquí llegamos al punto que transforma una bonita historia de cantera en una auténtica noticia de primer equipo.
El Atlético comenzará LaLiga frente al Málaga en el Metropolitano.
Hace unas semanas, preguntar si Jorge Domínguez podía comenzar ese encuentro habría parecido una exageración.
Hoy ya no.
Simeone le ha mantenido dentro de las pruebas importantes. No garantiza absolutamente nada para el estreno, pero demuestra que la posibilidad está siendo considerada de verdad.
¿Protegerle significa no ponerle?
Aquí aparece el debate inevitable.
Tiene 16 años. Está empezando. Habrá errores y habrá partidos en los que futbolistas mucho más experimentados expongan aspectos de su juego que todavía necesita desarrollar.
La evolución de un futbolista de esa edad exige paciencia.
Pero también existe otra verdad: la mejor manera de proteger a un joven no siempre consiste en impedirle jugar cuando demuestra que está preparado.
La edad explica por qué hay que tener paciencia con Domínguez. No debería servir, por sí sola, para quitarle un puesto si su rendimiento demuestra que puede competir por él.
También hay un mensaje para toda la Academia
La historia de Domínguez no termina en Domínguez.
El Atlético lleva años intentando construir un camino que permita a sus mejores jugadores mirar hacia arriba y encontrar una posibilidad real.
Para un chico de 14 o 15 años, escuchar un discurso sobre el primer equipo puede resultar motivador.
Ver a uno de 16 entrenando con Simeone y compitiendo por un puesto resulta mucho más convincente.
De decir “no” al Madrid a escuchar el “sí” de Simeone
Quizá todavía sea pronto para hablar de una estrella.
Seguramente sea demasiado pronto para afirmar que estamos delante del próximo gran central del Atlético.
Y sería precipitado asegurar que será titular contra el Málaga.
Pero hay algo que ya puede afirmarse.
Jorge Domínguez ha dejado de ser solamente futuro.
Primero tuvo que elegir.
Después tuvo que crecer.
Este verano ha tenido que competir.
Ahora queda la parte más difícil: conseguir que el Cholo vuelva a escribir su nombre cuando el partido deje de llamarse amistoso.

Deja un comentario