Internacional desde 2014, miembro de la categoría Élite de UEFA y con tres precedentes dirigiendo al Atlético, Davide Massa será el encargado de controlar una de las noches más exigentes de la primera jornada europea. Pablo Navarro Galán analiza qué árbitro encontrará el equipo rojiblanco en Anfield y dónde se sitúa su perfil frente a los principales colegiados españoles.
En Anfield habrá once futbolistas del Liverpool, once del Atlético y un tercer protagonista cuyo trabajo será precisamente conseguir que apenas se hable de él.
Davide Massa.
La UEFA ha elegido al italiano para dirigir el estreno europeo del equipo de Diego Pablo Simeone, una designación que tiene bastante más significado de lo que puede parecer a primera vista.
Anfield no es un estadio sencillo para arbitrar. Tampoco lo es un partido del Atlético cuando la intensidad, los contactos, las protestas y las disputas empiezan a elevar la temperatura.
Por eso UEFA ha recurrido a un colegiado con más de una década de experiencia internacional y perteneciente a su máxima categoría arbitral.
En una noche como Liverpool-Atlético, el gran examen arbitral no consiste únicamente en acertar una posible mano o un penalti. Consiste en conseguir que 60.000 personas, dos banquillos y veintidós futbolistas entiendan desde el primer minuto qué partido se va a permitir.
¿Quién es Davide Massa, árbitro del Liverpool – Atlético?
Davide Massa nació en Imperia en 1981 y lleva más de quince años vinculado al máximo nivel del arbitraje italiano.
Su recorrido en Serie A comenzó en 2011. Posteriormente, en 2014, recibió la condición de árbitro internacional FIFA.
Desde entonces ha ido ascendiendo dentro de la estructura europea hasta alcanzar el grupo Élite de UEFA, la categoría reservada para los árbitros con capacidad para asumir encuentros de máxima exigencia continental.
No hablamos, por tanto, de una designación experimental. Massa llega a Anfield con años de Champions, eliminatorias europeas y grandes escenarios detrás.
Massa no estará solo: UEFA envía un equipo arbitral completamente italiano
La designación incluye además a un equipo arbitral íntegramente italiano.
Filippo Meli y Alessio Berti ejercerán como asistentes, mientras que Matteo Marcenaro será el cuarto árbitro.
En la sala VAR estará Marco Di Bello, acompañado por Daniele Chiffi como asistente.
Esa coordinación resulta especialmente importante porque, en la Champions actual, muchas de las decisiones más delicadas ya no dependen únicamente del hombre que está sobre el césped.
Davide Massa
Filippo Meli y Alessio Berti
Matteo Marcenaro
Marco Di Bello
Daniele Chiffi
Será la cuarta vez que Davide Massa arbitre al Atlético
El italiano tampoco es un desconocido para Simeone.
Su primer encuentro con el Atlético llegó en diciembre de 2018, cuando dirigió el 0-0 frente al Club Brujas en Bélgica.
Hubo que esperar más de seis años para el segundo.
En enero de 2025 estuvo en el Metropolitano durante el 2-1 frente al Bayer Leverkusen, una noche marcada por la remontada rojiblanca y dos expulsiones.
Después llegó el Arsenal-Atlético de octubre de 2025.
Aquella vez el resultado fue mucho menos agradable para Simeone: 4-0 en el Emirates.
Champions League
Champions League
Champions League
El balance, por tanto, queda perfectamente equilibrado antes de Anfield.
Una victoria rojiblanca, un empate y una derrota.
El historial sirve para conocer el camino recorrido. No sirve para predecir el miércoles. Un árbitro no marca, no defiende y no controla el resultado de un equipo.
El 2-1 ante el Leverkusen explica mejor a Massa que cualquier porcentaje
Para analizar a un árbitro resulta mucho más interesante observar cómo gestiona un encuentro complejo que mirar simplemente si un equipo ganó o perdió.
Y aquel Atlético-Leverkusen de enero de 2025 fue una excelente prueba.
Pablo Barrios vio la roja en la primera parte. Posteriormente, Hincapié terminó también expulsado para el conjunto alemán.
El encuentro tuvo intensidad, protestas, duelos y una remontada rojiblanca culminada por Julián Álvarez.
Es decir, precisamente el tipo de partido donde un colegiado tiene que mantener el criterio cuando el contexto empieza a empujarle en todas las direcciones.
¿Qué significa realmente ser árbitro UEFA Élite?
Conviene detenerse aquí porque la expresión se utiliza mucho y no siempre se explica.
UEFA organiza a sus árbitros internacionales en diferentes categorías según experiencia, rendimiento y nivel competitivo.
El grupo Élite representa el escalón superior.
Formar parte de él no garantiza recibir una semifinal o una final de Champions, pero sí significa estar dentro del conjunto de colegiados capacitados para asumir los partidos europeos de mayor responsabilidad.
Massa llegó a esa categoría después de un proceso de crecimiento que comenzó cuando recibió la escarapela internacional en 2014.
No significa que Massa vaya a acertar todas sus decisiones. Significa que UEFA considera que posee experiencia, rendimiento y capacidad suficientes para asumir partidos con un grado muy alto de dificultad.
Anfield examinará algo que no aparece en ninguna estadística: la personalidad
Ahí está, desde mi punto de vista, la verdadera clave de la designación.
Un árbitro puede conocer perfectamente el reglamento y aun así sufrir cuando el escenario se vuelve emocional.
En Anfield cualquier saque de banda discutido puede generar una reacción masiva desde la grada.
Cada duelo fuerte eleva el volumen y una acción dentro del área puede convertir inmediatamente el encuentro en un juicio colectivo sobre el colegiado.
La experiencia sirve precisamente para eso: para intentar decidir sobre la jugada y no sobre el ruido que la rodea.
Y el Atlético tampoco suele ofrecer partidos sencillos al árbitro
La dificultad no estará únicamente en el estadio.
Los equipos de Simeone acostumbran a competir cada acción hasta el límite y entienden muy bien la dimensión emocional de un partido europeo.
Eso obliga al árbitro a establecer rápidamente hasta dónde permitirá el contacto.
Si el criterio resulta demasiado permisivo al principio y cambia después, aparecerán las protestas.
En cambio, cortar absolutamente cada disputa puede destruir el ritmo y transformar una gran noche europea en una sucesión constante de interrupciones.
En partidos de este nivel, el buen arbitraje comienza mucho antes de una posible jugada de VAR. Comienza estableciendo un criterio reconocible. Si una carga es legal en el minuto 5, debería seguir siéndolo en el 75. La credibilidad se construye cuando los futbolistas entienden dónde está el límite.
Massa frente al arbitraje español: la comparación necesita contexto
La presencia del italiano permite abrir otro debate interesante.
¿Dónde está ahora mismo el arbitraje español dentro del mapa europeo?
España no tiene un problema de cantidad.
La relación internacional para 2026 incluye un grupo amplio de árbitros masculinos con escarapela FIFA: Jesús Gil Manzano, Alejandro Hernández Hernández, José María Sánchez Martínez, Ricardo de Burgos Bengoetxea, Juan Martínez Munuera, José Luis Munuera Montero, Javier Alberola Rojas, Mateo Busquets Ferrer, Guillermo Cuadra Fernández y Alejandro Muñiz Ruiz.
Además, Gil Manzano, Sánchez Martínez y Hernández Hernández ya figuraban dentro del grupo Élite de UEFA al inicio de 2026.
Perfiles de máximo recorrido internacional y presencia en el grupo Élite de UEFA.
Ascendió a la categoría First de UEFA, el escalón inmediatamente anterior al grupo Élite.
Diferentes niveles de recorrido europeo dentro de una nómina española especialmente amplia.
Entonces, ¿es Massa mejor que los árbitros españoles?
No plantearía la comparación en esos términos.
Decir que un colegiado es mejor únicamente porque recibe una designación de Champions sería reducir demasiado un sistema mucho más complejo.
España tiene árbitros en la máxima categoría UEFA y dispone de una de las listas internacionales más amplias del continente.
Lo que sí diferencia claramente a Massa de muchos perfiles es el kilometraje.
Lleva siendo internacional desde 2014 y acumula más de una década expuesto regularmente a partidos europeos, selecciones y contextos de elevada presión.
Internacional desde 2014, categoría Élite y una trayectoria prolongada en competiciones UEFA.
Una nómina internacional numerosa con árbitros Élite consolidados y otros perfiles intentando avanzar dentro de la pirámide UEFA.
De Burgos ofrece una comparación especialmente interesante
Si buscamos un perfil español con el que establecer una comparación temporal, Ricardo de Burgos Bengoetxea resulta interesante.
El vasco debutó en Primera División en 2015 y recibió la internacionalidad FIFA a partir de enero de 2018.
Es decir, comenzó su carrera internacional cuatro años después que Massa.
Desde entonces ha ido aumentando su presencia en competiciones UEFA y acumulando designaciones importantes dentro del fútbol español.
La diferencia principal no tiene por qué ser de calidad. Es, sencillamente, de experiencia internacional acumulada.
La carrera arbitral también necesita tiempo. Un colegiado puede llegar preparado técnicamente a Europa, pero solo los partidos de máxima presión enseñan a gestionar determinados escenarios.
La verdadera medida del arbitraje español no está en cuántos internacionales tiene
España mantiene una representación internacional muy amplia.
Sin embargo, esa cifra por sí sola tampoco responde a todas las preguntas.
El verdadero termómetro aparece cuando la Champions alcanza las últimas rondas.
Cuartos.
Semifinales.
Finales.
Ahí es donde UEFA termina mostrando qué colegiados considera más preparados para gestionar los partidos de máxima repercusión.
Tener muchos árbitros internacionales demuestra profundidad. Colocarlos regularmente en las últimas rondas de Champions demuestra jerarquía dentro de UEFA. Son dos cosas relacionadas, pero no idénticas.
¿Qué debe vigilar especialmente Massa en Liverpool – Atlético?
Más allá de nombres y categorías, el miércoles habrá cuatro zonas arbitrales especialmente delicadas.
Liverpool intentará elevar el ritmo y el Atlético buscará competir cada duelo. Massa deberá fijar pronto dónde coloca el límite.
Las faltas tácticas pueden convertirse en un factor importante si Isak, Lookman o Julián encuentran espacios para correr.
Agarrones, manos, cargas y contactos tendrán todavía más exposición en un partido con VAR.
Anfield y los banquillos pueden convertir una decisión discutida en cinco minutos de máxima tensión.
El VAR no debería arbitrar el partido por Massa
Este punto me parece especialmente importante.
Marco Di Bello tendrá la posibilidad de intervenir ante errores claros y manifiestos en las situaciones contempladas por el protocolo.
Pero eso no debería convertir al árbitro de campo en alguien que deja de tomar decisiones esperando una revisión posterior.
Un colegiado de categoría Élite debe arbitrar primero.
El VAR está para corregir determinados errores, no para sustituir el criterio durante noventa minutos.
El mejor partido de Massa sería aquel del que el jueves apenas hablásemos. No porque el árbitro tenga que esconderse, sino porque cuando un colegiado mantiene el criterio, controla la tensión y acierta en las grandes decisiones, el fútbol termina ocupando el lugar que le corresponde.
Massa llega con algo que no puede entrenarse en una semana
Liverpool-Atlético exigirá velocidad física, pero también velocidad mental.
Habrá decisiones que deberán tomarse en décimas de segundo.
Otras necesitarán comunicación con el VAR y paciencia para separar el contacto real de la reacción de futbolistas y grada.
Massa puede equivocarse, como cualquier árbitro.
Sin embargo, llegará a Anfield con un elemento que resulta imposible fabricar mediante cursos, estadísticas o tecnología: más de una década tomando decisiones internacionales bajo presión.
Ya conoce al Atlético.
Conoce la Champions y conoce los grandes escenarios.
Ahora le espera Anfield. Allí no tendrá que demostrar si el arbitraje italiano es mejor que el español. Tendrá que hacer algo mucho más difícil: conseguir que dos equipos al límite, un estadio hirviendo y millones de espectadores acepten durante noventa minutos que existe un único criterio.
Pablo Navarro Galán
Árbitro y analista arbitral de El Rincón Atlético
Sigue leyendo en El Rincón Atlético
Árbitro y analista arbitral de El Rincón Atlético. Analiza las decisiones, el reglamento, el uso del VAR y la evolución del arbitraje nacional e internacional desde una perspectiva técnica y alejada del resultado.

Deja un comentario