El Rincón Atlético · Opinión
Al Contragolpe · David MontoroSeis Zamoras, 553 partidos y una trayectoria que ya pertenece a la historia del Atlético de Madrid. David Montoro reconoce sus dudas sobre Jan Oblak y reivindica la grandeza de un portero que sigue siendo decisivo.
El repaso que nos dio el Bayern el martes no debe manchar el buen momento que está viviendo el Atleti, a la espera de lo que ocurra el domingo ante los ‘seres superiores’ del Barcelona.
Si hay un elemento del equipo que está siendo fijo e invariable en su gran rendimiento, ese es el esloveno Jan Oblak. Seis Zamoras le contemplan y va camino del séptimo. Y hasta hace escasos meses, era objetivo de críticas. Así de volátil es el fútbol.
A sus 33 años (cumplirá 34 en enero), el mejor portero de la historia del Atlético de Madrid se encuentra en estado de gracia, tanto en lo profesional como en lo personal.
En el campo, sus paradas sostienen al equipo en situaciones delicadas, recordándonos a los pecadores que en algún momento dudamos de él que sigue perteneciendo, sin discusión, a la élite de los guardametas más brillantes del mundo.
Y fuera del campo, acaba de estrenar paternidad junto a su pareja, la tenista serbia Olga Danilovic. El bebé, al que los medios han identificado como Maksim, en el futuro podrá presumir de un padre que habrá grabado su nombre en letras de oro, no sólo en la memoria de los aficionados rojiblancos, sino también en la enciclopedia de los mejores porteros de la historia del fútbol.
Confesiones de un pecador rojiblanco
Vayamos por partes. Sí, al igual que unos cuantos (no disimuléis ahora), reconozco que hace unos meses no veía con malos ojos un relevo en la portería colchonera.
La edad, un rendimiento no tan excelso en las dos últimas campañas, y sobre todo, su astronómico sueldo, estimado en torno a los 20 millones brutos al año, el más elevado de la plantilla, me llevaban a pensar que quizá, por más que doliera, había llegado la hora del cambio.
Afortunadamente, el propio Jan me ha puesto en mi sitio con sus actuaciones en lo que llevamos de esta 26/27.
Oblak no ha vuelto porque nunca se fue
Los sabios lo son por algo. Y los senadores, en este caso rojiblancos, también. Insisten en su programa El Tridente de Neptuno que Oblak no ha vuelto porque nunca se fue. Y qué razón tienen.
Desde que llegara al Atleti en 2014, no ha dejado de sumar paradas, paradones, algún que otro error (sólo faltaría), y muchos, muchos partidos.
Tantos, que ante el Bayern igualó a Adelardo como segundo jugador que más veces ha vestido nuestra camiseta en toda la historia (553), sólo por detrás de su compañero Jorge Resurrección Merodio, ‘Koke’, que ante el Bayern alcanzó la asombrosa, épica y redonda cifra de 750 partidos. Y contando.
Por el camino, el palmarés de Oblak se cifra en una Liga, una Supercopa de España, una Europa League y una Supercopa de Europa.
Y por supuesto, no hay que dejar de recordar que fue subcampeón de la Champions en aquella final sisada en favor de los de siempre, y en la que algunos le criticaron por no detener ninguno de los penaltis de la fatídica tanda, olvidando que sin sus paradas, por ejemplo en la semifinal ante el Bayern (qué casualidad), jamás hubiéramos llegado a Milán.
De los 16 millones al mito del Calderón
Quién le iba a decir a Jan en sus primeros meses en el Atleti, con 21 años, que iba a lograr lo que ha logrado.
Se pagaron 16 kilos por él al Benfica, cifra muy alta por un portero en aquella época, lo cual le cargó de presión.
Los primeros meses no fueron fáciles. Alguna pifia y una lesión le relegaron al banquillo durante varios partidos, recayendo la titularidad en Miguel Ángel Moyá, que cumplió hasta que la lógica se impuso.
Oblak era el portero del futuro. Muy alto, de presencia imponente, y felino bajo los palos.
Imposible de olvidar aquellos tres paradones consecutivos en el Vicente Calderón ante el Leverkusen en los octavos de la Champions de 2017. Un escándalo.
Una noche para la historia · 15 de marzo de 2017
El Atlético empató 0-0 ante el Bayer Leverkusen y avanzó a cuartos de final de la Champions. Oblak protagonizó una triple parada espectacular: primero ante Julian Brandt y después dos veces consecutivas ante Kevin Volland. El Vicente Calderón se puso en pie.
El reconocimiento que nunca termina de llegar
¿Ha recibido nuestro portero el reconocimiento que merece a nivel mediático? No.
Ya pasó con el innombrable belga del ‘lado correcto de la historia’, que cuando militaba en el Atleti era calificado como ‘un buen portero’, y que al fichar por los de blanco se convirtió automáticamente en ‘el mejor del mundo’.
Y de galardones internacionales ya ni hablamos. No existimos, y Oblak tampoco.
Tal y como escribimos hace unas semanas por aquí, jugar en el Atleti penaliza. Ya se sabe, el sistema…
Una generación que ya es historia del Atlético
Más allá de las victorias, las derrotas, los títulos, las decepciones, el traslado al Metropolitano, el proyecto de la Ciudad del Deporte, la llegada de Apollo o los casi 15 años de Simeone en el banquillo, estamos asistiendo a una época de jugadores que pasaron y pasarán, por siempre, a la historia y a la memoria colectiva del Club Atlético de Madrid.
Entre otros, Diego Godín, Filipe Luis, Gabi, Griezmann, o los todavía vigentes Koke y nuestro número 13 Jan Oblak.
Prometo no volver a pecar.
Obli, Oblak, cada día te quiero más…
David Montoro · Al Contragolpe
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