Historias Diego Pablo Simeone Quinton Fortune

Mucho antes del traje negro, del área técnica y de convertir cada partido en una batalla emocional, Diego Pablo Simeone ya era exactamente Diego Pablo Simeone. Quinton Fortune lo descubrió siendo apenas un adolescente en el Atlético. Entrenar junto al argentino significaba competir de verdad: choque, pierna, orgullo y ninguna concesión. Tres décadas después, aquel joven que acabaría en el Manchester United de Sir Alex Ferguson recuerda una regla no escrita del vestuario rojiblanco: el Cholo pegaba, sí. Pero ellos habían aprendido que, para sobrevivir allí, había que devolverla.

Diego Herranz, director de El Rincón Atlético
Historias · Primer equipo Diego Herranz Director de El Rincón Atlético · 12 de octubre de 2026
Antes del entrenador estuvo el jugador Fortune conoció al Cholo cuando todavía no había discursos, pizarras ni ruedas de prensa. La intensidad ya estaba allí.
El sudafricano coincidió con Simeone en el Atlético de mediados de los noventa y ahora ha recuperado aquellos entrenamientos antes del reencuentro entre sus dos antiguos clubes.

Antes de mandar desde la banda, Simeone mandaba desde el césped

Hay futbolistas cuya carrera como entrenador parece una transformación. Cambian el lenguaje, la forma de vivir el fútbol y hasta la personalidad pública cuando se sientan en un banquillo. Con Simeone ocurre casi lo contrario. Quien quiera entender al técnico que lleva más de una década construyendo el Atlético contemporáneo puede empezar mirando al centrocampista que vestía el número 14 en el Vicente Calderón.

Competía cada pelota como si después no hubiera otra.

Incluso cuando aquello era un entrenamiento.

Quinton Fortune acaba de recuperar una de esas historias en una entrevista con The Times. El antiguo futbolista sudafricano del Atlético y del Manchester United recordó cómo era compartir sesiones con Simeone cuando él y Veljko Paunovic todavía eran dos jóvenes intentando hacerse un sitio en un vestuario que acabaría escribiendo una de las páginas más importantes de la historia rojiblanca.

El relato tiene algo casi cinematográfico porque los papeles parecen escritos conociendo el futuro. Fortune tenía 18 años. Había cruzado medio mundo persiguiendo la posibilidad de ser futbolista profesional. Delante aparecía un argentino seis años mayor, internacional, temperamental y absolutamente establecido en el primer equipo.

Ese argentino era Simeone.

Y no parecía especialmente interesado en tratar a los jóvenes con delicadeza.

El recuerdo de Quinton Fortune
«Nos daba patadas, pero se las devolvíamos».
Quinton Fortune · The Times

La parte más reveladora no son las patadas

Es que se las devolvían.

Esa segunda mitad de la frase explica mucho más que la primera. Fortune no recuerda a Simeone desde el reproche. Lo recuerda como parte de un proceso de aprendizaje brutalmente competitivo. El joven que llegaba debía comprender rápidamente dónde estaba: si quería ser aceptado, tenía que demostrar que también podía resistir.

Fortune y Paunovic respondían.

Y aquello, lejos de romper la relación, acabó generando respeto.

Es imposible no reconocer en esa historia una parte de la filosofía que Simeone trasladaría muchos años después al banquillo. Nadie recibe un metro gratuitamente. La jerarquía existe, pero el respeto competitivo también se conquista. Y la intensidad no comienza cuando el árbitro hace sonar el silbato.

La anécdota no descubre a un Simeone diferente. Descubre que el Simeone que hoy vemos entrenar al Atlético ya estaba prácticamente completo cuando todavía jugaba en él.

Fortune no era una estrella del Doblete. Y eso hace mejor la historia

Conviene colocar su papel en la dimensión correcta. Fortune no fue uno de los protagonistas principales del histórico Atlético de Radomir Antic. No estaba al nivel de presencia de Molina, Solozábal, Caminero, Pantic, Kiko, Penev o el propio Simeone. Su recorrido en aquel primer equipo acababa de empezar.

Pero estuvo allí.

Y participó.

Durante aquella temporada 1995/96 disputó tres encuentros de Liga y otros tres de Copa del Rey con el primer equipo. Seis apariciones oficiales en el curso en el que el Atlético conquistó por primera vez en su historia Liga y Copa durante la misma campaña.

Quinton Fortune · Atlético 1995/96 Un joven dentro de un vestuario histórico
18 Años
3 Partidos de Liga
3 Partidos de Copa
2 Títulos aquella temporada

No fue el hombre de las portadas.

Fue algo quizá más interesante para esta historia: un aprendiz situado dentro de uno de los vestuarios más competitivos que ha tenido el Atlético.

Allí vio a Simeone antes de que Simeone se convirtiese en “el Cholo” que hoy conoce prácticamente todo el planeta.

El año en que Simeone se convirtió en historia del Atlético

La 1995/96 tampoco fue una temporada cualquiera para el argentino. Fue la campaña que terminó de convertirlo en una referencia rojiblanca. El Atlético de Antic conquistó la Copa del Rey ante el Barcelona en La Romareda con el cabezazo de Pantic y, unas semanas después, necesitaba derrotar al Albacete en el Calderón para cerrar la Liga.

Marcó Simeone.

Después marcó Kiko.

Y el Calderón celebró el Doblete.

Fortune estaba viendo desde dentro cómo un futbolista que le exigía cada día en los entrenamientos se convertía también en uno de los símbolos de aquella conquista.

Por eso su recuerdo llega treinta años después con tanta fuerza.

Porque ahora sabemos en qué terminó convirtiéndose aquel compañero.

De Ciudad del Cabo al Calderón con 18 años

La historia de Fortune ya era extraordinaria antes de que Simeone apareciera en ella. Había dejado Sudáfrica siendo adolescente, con apenas 14 años, persiguiendo en Europa una carrera que parecía improbable. Pasó por Inglaterra, tuvo que buscar después su oportunidad en España y recaló primero en el Mallorca antes de que el Atlético apostase por él.

Madrid terminó convirtiéndose en su escuela.

Durante buena parte de su etapa rojiblanca desarrolló su fútbol en el filial, pero convivir con el primer equipo le permitió encontrarse con futbolistas que ya habían alcanzado aquello que él perseguía. Entre ellos estaba Simeone.

Fortune llegaba desde un contexto completamente diferente. Sudáfrica, Inglaterra, España, tres culturas y varios idiomas antes prácticamente de haber comenzado su carrera profesional.

En Madrid encontró otra lengua universal.

Competir.

Adolescencia Sudáfrica → Inglaterra Fortune dejó su país con 14 años persiguiendo el sueño de convertirse en futbolista profesional.
1995 Inglaterra → España Después de su etapa formativa pasó por el Mallorca antes de encontrar en el Atlético un lugar para continuar creciendo.
1995/96 El Atlético del Doblete Seis apariciones oficiales con el primer equipo y una convivencia diaria con una generación histórica.
1999 Atlético → Manchester United Sir Alex Ferguson incorporó al sudafricano directamente desde el Atlético. Old Trafford sería su casa durante siete temporadas.

Después de sobrevivir a Simeone, apareció Ferguson

En agosto de 1999 llegó el salto que cambió definitivamente la carrera de Fortune. El Manchester United de Sir Alex Ferguson lo fichó procedente del Atlético. No se marchaba a un proyecto en construcción. Se incorporaba al equipo que acababa de conquistar el Triplete de Premier League, FA Cup y Champions.

Otra vez, competir por jugar significaba hacerlo rodeado de futbolistas acostumbrados a ganar.

Fortune permaneció siete temporadas en Manchester. Actuó como lateral, centrocampista y jugador de banda, se convirtió en el primer africano en vestir la camiseta del United y formó parte de una época en la que los ingleses conquistaron tres Premier League.

Vista desde hoy, su trayectoria contiene una coincidencia difícil de mejorar.

En Madrid convivió con Simeone.

En Manchester, con Ferguson.

Uno todavía era futbolista. El otro llevaba años construyendo una de las mayores dinastías que ha conocido el fútbol europeo.

Años después, Fortune ve un punto de encuentro entre ambos: la continuidad que permite a un entrenador moldear un club hasta que su identidad y la del equipo empiezan a confundirse.

Madrid Diego Simeone

Primero compañero. Décadas después, el entrenador más longevo y determinante de la historia moderna del Atlético.

Manchester Sir Alex Ferguson

El técnico que llevó a Fortune a Old Trafford y construyó durante más de dos décadas la gran era contemporánea del United.

Fortune vuelve a mirar al Atlético desde el otro lado

La historia reaparece precisamente ahora porque Atlético y Manchester United vuelven a cruzarse en Europa. Fortune tiene pasado en los dos clubes y contempla el enfrentamiento desde un lugar que muy pocos pueden ocupar.

Conoce Old Trafford.

Pero también conoce aquello que había detrás del Atlético mucho antes de que Simeone se sentara en su banquillo.

Fortune sabe que esa intensidad que desde Inglaterra tantas veces se ha presentado como una característica táctica del entrenador no nació en una pizarra.

La vivió.

En primera persona.

Cuando Simeone todavía llevaba botas.

Tres décadas después
El Cholo no inventó su manera de competir cuando se convirtió en entrenador. Ya entrenaba como después exigiría jugar.

El detalle que explica treinta años de Simeone

Por eso la mejor parte de la historia no está en imaginar cuántas patadas podía repartir Simeone durante un entrenamiento de los noventa.

Está en lo que ocurrió después.

Fortune y Paunovic se las devolvían.

Y Simeone los respetaba.

En ese pequeño código de vestuario está condensada una buena parte del personaje que años después transformaría al Atlético desde el banquillo. Competir no significaba imponerse al débil. Significaba comprobar si el que llegaba estaba preparado para responder.

Esa idea ha sobrevivido al tiempo.

Cambiaron el Calderón por el Metropolitano.

Cambiaron los compañeros.

Cambiaron los rivales.

Cambió incluso la posición de Simeone: del centro del campo al área técnica.

Lo que apenas cambió fue la exigencia.

Antes de ser el Cholo, ya era el Cholo

Quinton Fortune llegó al Atlético siendo un chico.

Entró en un vestuario campeón.

Conoció a Antic.

Vivió el Doblete desde un papel pequeño pero privilegiado.

Y entrenó junto a un Simeone que todavía no imaginaba que acabaría pasando más de una década sentado en el banquillo de ese mismo club.

Después Fortune se marchó al Manchester United.

Conoció a Ferguson.

Ganó.

Jugó Mundiales.

Recorrió una carrera que aquel adolescente que había salido de Ciudad del Cabo difícilmente podía haber imaginado.

Pero treinta años después, cuando le preguntan por Simeone, recuerda algo mucho más sencillo.

Los entrenamientos.

Las patadas.

Y la necesidad de devolverlas.

Porque quizá la mejor explicación de todo lo que vino después estaba ya allí.

Mucho antes de enseñar al Atlético a competir como él, Simeone ya obligaba a sus compañeros a hacerlo.

Diego Herranz, director de El Rincón Atlético
Sobre el autor

Diego Herranz

Fundador y director de El Rincón Atlético. Actualidad, análisis, historia y seguimiento diario del primer equipo, Atlético Femenino y toda la Academia rojiblanca.

El debate del Rincón ¿Cuánto del Simeone entrenador estaba ya en el Simeone futbolista?

Fortune convivió con él en el Atlético del Doblete y todavía recuerda su forma de competir en cada entrenamiento. ¿Crees que el Cholo cambió con los años o que simplemente trasladó su personalidad del césped al banquillo?

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