Dos penaltis, una roja y muchas dudas en el Metropolitano. Pablo Navarro analiza las dos decisiones que cambiaron el Atlético-Villarreal y abre una reflexión que va mucho más allá de un solo partido.
El Atlético de Madrid y el Villarreal empataron 2-2 en el Riyadh Air Metropolitano en un encuentro marcado por las decisiones arbitrales. Hernández Hernández señaló dos penaltis a favor del conjunto castellonense y, tras intervención del VAR, expulsó a Robin Le Normand.
Y aquí es donde, desde mi humilde punto de vista, cabe abrir un debate mucho más profundo: ¿en qué momento el arbitraje español ha dejado de ofrecer las garantías que durante años le permitieron estar entre los mejores de Europa y del mundo?
Hernández Hernández, precisamente el árbitro que representó a España en el Mundial
La reflexión adquiere todavía mayor importancia porque Hernández Hernández fue el representante español en el Mundial de 2026 y dirigió el Brasil-Haití de la fase de grupos.
Tras la retirada de Mateu Lahoz, último árbitro español que dirigió una final de la UEFA Champions League y que también estuvo en unos cuartos de final de un Mundial —Argentina-Países Bajos, en Qatar 2022—, el arbitraje español parece haber perdido presencia en los grandes escenarios internacionales.
Y creo que hay que hacérselo mirar.
Primera jugada: para mí, no es penalti
La primera gran polémica llega con la acción entre Morten Hjulmand y Tajon Buchanan. Hernández Hernández señala penalti y Gerard Moreno transforma desde los once metros.
Existe contacto, pero contacto no significa automáticamente infracción.
Hjulmand no realiza, en mi opinión, una entrada imprudente ni una zancadilla deliberada sobre Buchanan. El contacto se produce durante la carrera y en una disputa por la posición, sin que observe una acción claramente dirigida a derribar al atacante.
Si consideramos que es accidental, no existe infracción. Y si no existe infracción dentro del área, evidentemente:
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Segunda jugada: penalti sí, pero ¿roja?
En la acción de Robin Le Normand sobre Georges Mikautadze, sí considero que existe una infracción. El defensa del Atlético utiliza los brazos y desplaza al delantero del Villarreal dentro del área.
PENALTI. Hasta aquí, puedo aceptar la decisión arbitral.
La controversia aparece inmediatamente después:
¿Era expulsión?
Para expulsar a un jugador por DOGSO —impedir una ocasión manifiesta de gol— hay que acreditar que realmente se ha producido esa ocasión manifiesta de gol.
Mikautadze no tiene completamente asegurado el control del balón, se encuentra desequilibrado, está sometido a la acción defensiva y Oblak todavía interviene posteriormente sobre el balón.
Por tanto, puede existir una infracción dentro del área sin que necesariamente exista DOGSO.
Mi interpretación sería:
Las Reglas de Juego 2026/27 de IFAB establecen varios elementos que deben valorarse para determinar si existe una ocasión manifiesta de gol:
- La distancia entre la infracción y la portería.
- La dirección general de la jugada.
- La probabilidad de mantener o conseguir el control del balón.
- La ubicación y el número de defensores y atacantes.
Por tanto, la discusión sobre la tarjeta no está en si existe contacto o penalti, sino en si la acción reúne realmente los requisitos para considerarse una ocasión manifiesta de gol.
EL TREMENDO ENFADO DE LE NORMAND 😡
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Penalti, expulsión del central y Mikautadze adelanta al Villarreal #LALIGAenDAZN ⚽
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¿Y el VAR? Aquí está la gran pregunta
El VAR tiene precisamente la misión de corregir errores claros y manifiestos en determinadas decisiones.
En el segundo penalti, el VAR intervino y Hernández Hernández acudió al monitor antes de señalar la pena máxima y expulsar a Le Normand.
Por eso creo que hay una pregunta que el Comité Técnico de Árbitros debería responder:
Una cosa es determinar que existe penalti y otra, completamente diferente, determinar que existe DOGSO.
No se trata de ser del Atlético
Esto no debería ser una cuestión de colores.
No estoy diciendo que Hernández Hernández haya perjudicado deliberadamente al Atlético. Nada más lejos.
Estoy hablando de criterio arbitral, interpretación de las reglas y coherencia.
Si mañana estas mismas acciones se producen en el área del Atlético y el árbitro decide exactamente lo contrario, también exigiría una explicación.
Porque el fútbol necesita árbitros, pero también necesita criterios comprensibles y transparencia.
¿Está el arbitraje español en horas bajas?
Es una pregunta incómoda, pero legítima.
Después de una generación en la que España tuvo árbitros protagonistas en Champions, Europa League y Mundiales, la presencia internacional parece haber disminuido.
Hernández Hernández fue nuestro representante en el Mundial de 2026, pero solamente dirigió como árbitro principal un encuentro de la fase de grupos: Brasil-Haití.
Y mientras tanto, seguimos viendo en nuestra competición doméstica decisiones que generan enormes debates.
Algo no está funcionando como debería.
Quizá ha llegado el momento de analizarlo seriamente.
Conclusión
El Atlético-Villarreal deja un resultado de 2-2, pero también deja un debate arbitral que va mucho más allá de dos jugadas.
Primera acción: desde mi interpretación, NO es penalti.
Segunda acción: SÍ es penalti, pero considero excesiva la roja; para mí debería ser amarilla.
Y, sobre todo, una petición:
Porque si las decisiones arbitrales son transparentes y coherentes, el fútbol las entenderá mejor.
Y si no lo son, también tendremos derecho a preguntarnos por qué.

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