El centrocampista pertenece al Braga, viene de disputar 35 partidos en Segunda División con el Mirandés y aparece como una posible apuesta para reforzar el proyecto de Fernando Torres con proyección hacia el primer equipo.
Escrito por
Francisco Javier Serrano
Redactor · Atlético Madrileño, Academia y cantera rojiblanca
Hay incorporaciones destinadas a completar una plantilla y otras que permiten comprender el proyecto que un club pretende construir. El nombre de Thiago Helguera pertenece, al menos por su perfil, a la segunda categoría.
El centrocampista uruguayo, propiedad del Sporting Clube de Braga, aparece en el radar del Atlético de Madrid como posible refuerzo para el Atlético Madrileño. Las informaciones conocidas sitúan al futbolista dentro de los nombres estudiados para elevar el nivel de la medular de Fernando Torres.
Por ahora no existe un acuerdo oficial ni puede darse su llegada por cerrada. Tampoco se ha confirmado públicamente que Fernando Torres haya solicitado personalmente su fichaje. Lo que sí resulta evidente es que Helguera encaja en el tipo de operación que el Atlético viene explorando para su filial: jugadores jóvenes, con experiencia profesional, margen de crecimiento y posibilidades de acercarse progresivamente al primer equipo.
Porque Helguera no llegaría desde el fútbol juvenil. A sus 20 años ya ha competido en Uruguay, Portugal, la Europa League y la Segunda División española.
UNA APUESTA DIFERENTE
Helguera no sería un fichaje para enseñar a competir desde cero. Llegaría después de acumular más de 2.300 minutos en el fútbol profesional español.
LA FICHA DEL FUTBOLISTA
Quién es Thiago Helguera
20
Años
1,81 m
Altura
Pivote
Posición principal
2029
Contrato con Braga
Thiago Emanuel Helguera Merello nació el 26 de marzo de 2006 en Paysandú, Uruguay. Sus primeros pasos en el fútbol los dio en su ciudad natal antes de incorporarse a la estructura formativa de Nacional de Montevideo.
En Nacional avanzó rápidamente entre las categorías inferiores y comenzó a competir con el primer equipo siendo todavía adolescente. Su aparición en el fútbol uruguayo llamó la atención del Braga, que decidió incorporarlo en el verano de 2024.
El club portugués realizó una inversión cercana a los 3,75 millones de euros y vinculó al futbolista hasta junio de 2029. La apuesta económica ya revelaba que no era considerado únicamente un proyecto para sus categorías inferiores.
UNA CARRERA ACELERADA
De Nacional a Europa antes de cumplir los 19
La trayectoria de Helguera ha avanzado a una velocidad considerable. En Nacional tuvo que aprender a convivir muy pronto con el fútbol sénior, los partidos de máxima presión y una exigencia competitiva muy superior a la de las categorías inferiores.
Esa exposición temprana permitió que mostrara algunas de las cualidades que todavía definen su juego: serenidad para recibir, personalidad para pedir el balón y capacidad para mantener el orden en el centro del campo.
El Braga lo incorporó como una apuesta de futuro y distribuyó su primera temporada entre el equipo B, el conjunto sub-23 y varias apariciones con la primera plantilla. También llegó a sumar minutos en competición europea.
Sin embargo, la entidad portuguesa entendió que necesitaba una temporada completa dentro del fútbol profesional. Por ese motivo aceptó su cesión al Mirandés para el curso 2025/26.
SU PRUEBA EN ESPAÑA
Una temporada de aprendizaje en el Mirandés
Helguera disputó 35 partidos oficiales con el Mirandés, fue titular en 26 ocasiones y acumuló 2.385 minutos. Son cifras relevantes para un centrocampista que comenzó la temporada con 19 años y que afrontaba su primera experiencia estable en el fútbol español.
35
Partidos oficiales
26
Titularidades
2.385
Minutos
Su evolución no fue lineal. Comenzó participando, perdió protagonismo durante una parte de la campaña y tuvo que reconstruir su posición dentro del equipo.
El cambio de ritmo, la velocidad de las transiciones y la necesidad de intervenir con mayor intensidad sin balón exigieron un periodo de adaptación. Helguera reconoció durante la temporada que debía escuchar, aprender y mejorar especialmente en las tareas defensivas propias del mediocentro.
Su respuesta llegó durante la segunda vuelta. Recuperó la titularidad en el tramo decisivo y comenzó a ganar importancia como pieza de equilibrio, incluso en un contexto colectivo especialmente complicado para el Mirandés.
Su temporada no fue una exhibición constante. Fue algo posiblemente más útil para su formación: tuvo que perder el puesto, adaptarse y volver a ganárselo.
ASÍ JUEGA THIAGO HELGUERA
Un mediocentro que quiere ordenar antes que acelerar
Helguera puede actuar como pivote por delante de los centrales o como interior dentro de una estructura con dos centrocampistas. Su posición natural se encuentra en la base de la jugada, aunque dispone de capacidad para avanzar y acercarse al área cuando el equipo domina.
No es un mediocentro construido únicamente alrededor de la fuerza física. Su principal valor se encuentra en la interpretación. Observa antes de recibir, intenta orientar el primer control y busca que el siguiente pase permita al equipo continuar avanzando.
Tiene tendencia a ofrecerse cerca de los centrales para facilitar la salida de balón. Cuando recibe de cara puede jugar a pocos toques, cambiar la orientación o buscar una conducción si detecta espacio delante de la primera línea de presión.
En el Mirandés tuvo que desarrollar especialmente su dimensión sin balón. Jugando como ‘6’, su responsabilidad consistía en proteger la zona central, cerrar líneas de pase y aparecer en la segunda jugada después de un despeje.
01
Primer pase
Tiene capacidad para recibir de los centrales y ofrecer una salida limpia sin abusar del riesgo.
02
Colocación
Busca mantener la estructura del equipo y ocupar el espacio que queda libre después de cada movimiento.
03
Versatilidad
Puede funcionar como único pivote, dentro de un doble mediocentro o como interior con recorrido.
LO QUE PUEDE APORTAR
Un perfil que el Madrileño necesita
Fernando Torres ha construido durante las últimas temporadas un filial agresivo, vertical y preparado para recuperar el balón en campo rival. Sin embargo, competir por el ascenso también exige controlar los partidos en los que el rival consigue frenar esa intensidad.
Helguera podría ofrecer esa pausa. Un centrocampista capaz de recibir cerca de la defensa, ordenar las primeras posesiones y ayudar a que el equipo no dependa exclusivamente de las transiciones.
Su experiencia en Segunda División también supondría un elemento importante. Aunque solo tiene 20 años, ya sabe lo que implica competir semanalmente contra futbolistas profesionales, soportar rachas negativas y disputar encuentros en los que cada error tiene consecuencias clasificatorias.
EL POSIBLE ENCAJE
Helguera podría convertirse en el jugador que conecta la defensa con los atacantes y permite que los interiores del Madrileño reciban más arriba.
Dos posiciones dentro del sistema de Fernando Torres
COMO PIVOTE
El inicio de la jugada
Podría colocarse por delante de los centrales, ofrecer la primera línea de pase y proteger el centro cuando los laterales avancen.
COMO INTERIOR
Más libertad para avanzar
Dentro de un doble pivote podría conducir, incorporarse a posiciones más altas y aprovechar su capacidad para aparecer cerca del área.
LOS ASPECTOS QUE DEBE MEJORAR
Todavía no es un centrocampista terminado
La experiencia acumulada no debe confundirse con un desarrollo completo. Helguera continúa siendo un futbolista joven y todavía necesita mejorar varios aspectos para competir de manera estable en la máxima categoría.
Debe aumentar la velocidad de sus decisiones cuando recibe bajo una presión intensa. En determinadas acciones necesita menos contactos para evitar que el rival cierre la línea de pase o lo obligue a jugar hacia atrás.
También tiene margen en los duelos. Su cuerpo le permite competir, pero todavía debe utilizarlo con mayor contundencia para proteger la pelota, resistir contactos y defender espacios amplios.
En ataque puede desarrollar una mayor influencia cerca del área. Tiene condiciones para avanzar y golpear desde media distancia, aunque su producción ofensiva todavía es limitada.
EXPERIENCIA INTERNACIONAL
Casi 30 partidos con las selecciones inferiores de Uruguay
Helguera ha sido un nombre habitual dentro del proceso de formación de Uruguay. Ha pasado por los combinados sub-15, sub-17 y sub-20, acumulando cerca de treinta internacionalidades.
En la selección sub-20 compartió generación con futbolistas como Gonzalo Petit, con quien volvió a coincidir posteriormente en el Mirandés.
La formación uruguaya concede un valor especial a la competitividad, la lectura del duelo y la responsabilidad táctica. Esos elementos aparecen también en la evolución de Helguera, aunque su perfil posee una relación con el balón superior a la del mediocentro puramente destructivo.
LA POSIBLE OPERACIÓN
Cuatro millones: una cifra publicada, no un acuerdo
Algunas informaciones han situado en torno a los cuatro millones de euros la cantidad necesaria para desbloquear una posible llegada al Atlético. Esa cifra no ha sido confirmada por ninguno de los clubes y no debe presentarse todavía como una oferta formal o un acuerdo.
El Braga invirtió aproximadamente 3,75 millones para ficharlo en 2024, lo vinculó hasta 2029 y estableció una cláusula elevada. Por tanto, no se encuentra obligado a aceptar una salida por una cantidad reducida.
Al mismo tiempo, Helguera no parece ocupar una posición prioritaria dentro de la primera plantilla portuguesa. El jugador no inició la pretemporada con el grupo principal y el Braga había estudiado una nueva salida después de su cesión al Mirandés.
Ese escenario abre distintas fórmulas: un traspaso definitivo, una cesión con opción de compra o una operación que permita al Braga conservar algún porcentaje sobre su futuro.
ESTADO REAL
Existe un interés publicado y un perfil que encaja con el Madrileño. No existe, por ahora, confirmación oficial de una oferta, un acuerdo o una petición personal de Fernando Torres.
EL GRAN DEBATE
¿Un fichaje para el Madrileño o para el Metropolitano?
Presentarlo como un jugador preparado para incorporarse directamente a la primera plantilla sería precipitado. Helguera necesita continuidad, margen para equivocarse y un contexto en el que pueda seguir desarrollando su juego.
El Atlético Madrileño parece, por tanto, el destino inicial más coherente. Allí podría asumir responsabilidades desde el centro del campo, competir por objetivos importantes y adaptarse a los mecanismos deportivos del club.
Sin embargo, su experiencia en Segunda División obliga a observarlo de una manera diferente a la de un fichaje juvenil. Si responde rápidamente, podría entrar en entrenamientos del primer equipo, participar en convocatorias puntuales y comenzar a ser evaluado por Simeone.
El Madrileño no tendría que ser su techo. Tendría que ser la plataforma desde la que demostrar si está preparado para algo más.
EL CAMINO IDEAL
Tres pasos antes de pensar en el primer equipo
Asumir la medular del Madrileño
Convertirse en un futbolista importante para Fernando Torres y ofrecer regularidad durante toda la temporada.
Adaptarse a la exigencia rojiblanca
Aprender los mecanismos de presión, la intensidad tras pérdida y el ritmo de circulación que exige el proyecto.
Ganarse la mirada de Simeone
Aprovechar entrenamientos y oportunidades puntuales sin abandonar la continuidad competitiva que necesita a su edad.
LA VALORACIÓN
Una operación ambiciosa, pero no exenta de riesgo
Invertir varios millones en un futbolista destinado inicialmente al filial supondría una declaración de intenciones. El Atlético demostraría que considera al Madrileño una herramienta deportiva y económica, no únicamente una etapa formativa.
La apuesta tendría lógica por su edad, experiencia y perfil, pero no garantizaría un resultado. Helguera debe demostrar que puede dominar partidos, aumentar su influencia y adaptarse a un equipo que pretende competir en la zona alta.
El Atlético también tendría que gestionar bien sus expectativas. Presentarlo como una futura pieza del primer equipo antes de que haya firmado o disputado un minuto con el filial añadiría una presión innecesaria.
Su posible incorporación resultaría interesante precisamente por lo contrario: porque permitiría observar cómo un jugador con experiencia profesional responde dentro de un entorno diseñado para acercarlo progresivamente a la élite.
CONCLUSIÓN
Thiago Helguera reúne varios de los elementos que explican el interés del Atlético: tiene 20 años, experiencia internacional, una temporada completa en Segunda División y capacidad para actuar en diferentes posiciones del centro del campo.
Todavía no es jugador rojiblanco y la operación no está cerrada. Pero, si el Atlético decide apostar por él, no estaría incorporando únicamente a un refuerzo para Fernando Torres. Estaría adquiriendo el derecho a comprobar hasta dónde puede llegar un mediocentro que ya ha aprendido a competir antes incluso de terminar su formación.
Sobre el autor
Francisco Javier Serrano
Redactor de El Rincón Atlético especializado en el Atlético Madrileño, la Academia, el fútbol formativo y el seguimiento de los jóvenes talentos vinculados al club.
¿Debe el Atlético invertir varios millones en Thiago Helguera?
¿Lo incorporarías primero al Madrileño o crees que está preparado para acercarse inmediatamente al primer equipo? Te leemos.
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