El lateral argentino vuelve a situarse en el centro del debate rojiblanco. Mientras una parte de la afición cuestiona su continuidad, Diego Pablo Simeone mantiene su confianza en un futbolista al que considera importante para su proyecto.
Escrito por
Joaquín Arnaiz
Redactor de El Rincón Atlético
El futuro de Nahuel Molina vuelve a situarse en el centro del debate rojiblanco. A sus 28 años, el lateral derecho argentino afronta un verano marcado por las incógnitas, los rumores de mercado y una creciente división en torno a su figura dentro del Atlético de Madrid.
Su situación concentra dos posiciones aparentemente enfrentadas. Por un lado, una parte del entorno considera que su etapa en el Metropolitano puede haber llegado a su fin. Por otro, Diego Pablo Simeone continúa viendo en el internacional argentino a un futbolista importante dentro de su estructura.
UN FUTURO SIN RESOLVER
Nahuel Molina continúa generando dudas fuera del club, pero mantiene el respaldo del hombre con mayor influencia deportiva en el Atlético: Diego Pablo Simeone.
Una llegada marcada por grandes expectativas
Molina llegó al conjunto colchonero durante el verano de 2022 procedente del Udinese, después de consolidarse como uno de los laterales más prometedores de la Serie A.
Internacional absoluto con Argentina y posteriormente campeón del mundo en Qatar 2022, el defensor aterrizó en el Metropolitano con la difícil misión de reforzar una posición históricamente exigente bajo las órdenes de Simeone.
El Atlético apostó por un lateral con capacidad para recorrer toda la banda derecha, profundidad ofensiva y condiciones para desenvolverse como carrilero dentro de una defensa de cinco. Sobre el papel, su perfil parecía adaptarse perfectamente a las necesidades del entrenador argentino.
PERFIL DE NAHUEL MOLINA
28
Años
Lateral
Posición
2022
Llegada al Atlético
Argentina
Internacional
Un lateral capaz de marcar diferencias
Durante sus primeras temporadas, Molina dejó actuaciones de gran nivel que justificaron la fuerte apuesta realizada por el Atlético. Su potencia física, su capacidad para recorrer toda la banda derecha y su facilidad para incorporarse al ataque le permitieron convertirse en un jugador diferencial en determinados encuentros.
Su mejor versión aparece cuando dispone de metros para acelerar y llegar desde segunda línea. En ese contexto puede atacar la espalda del lateral rival, acompañar las transiciones y ofrecer una salida profunda por el costado derecho.
También ha demostrado capacidad para finalizar jugadas. Entre sus actuaciones más destacadas figuran varios goles de gran factura que evidenciaron su calidad ofensiva, como el tanto anotado frente al Getafe en el Metropolitano en marzo de 2026 o el logrado semanas después en el Santiago Bernabéu durante un derbi ante el Real Madrid.
La mejor versión de Molina ofrece profundidad, despliegue físico y una capacidad ofensiva difícil de encontrar en muchos laterales.
Cien partidos como rojiblanco
Su crecimiento bajo las órdenes de Simeone le permitió consolidarse como titular habitual y alcanzar la cifra de 100 partidos oficiales con la camiseta del Atlético de Madrid.
Durante ese recorrido acumuló goles, asistencias y participaciones relevantes tanto en LaLiga como en competiciones europeas. La confianza sostenida del entrenador explica buena parte de su continuidad y del peso que ha tenido dentro de la plantilla.
Alcanzar ese número de encuentros demuestra que Molina no ha sido un jugador residual. Ha participado de forma constante y ha formado parte de diferentes versiones del equipo durante los últimos años.
La irregularidad alimenta las críticas
Sin embargo, su trayectoria en Madrid también ha estado acompañada de críticas recurrentes. La irregularidad mostrada en determinados tramos de las temporadas, algunos errores defensivos y la sensación de no haber alcanzado de forma sostenida el nivel que exhibió en Italia han provocado que una parte de la afición cuestione su continuidad.
El problema no se encuentra tanto en la ausencia de grandes actuaciones como en la dificultad para mantenerlas durante periodos prolongados. Molina ha demostrado que puede rendir a un nivel elevado, pero no siempre ha conseguido ofrecer esa versión con la continuidad esperada.
En defensa, determinadas pérdidas de posición y algunas dificultades para controlar su espalda han aumentado las dudas. En ataque, su influencia también ha variado en función del momento del equipo y de la confianza del propio futbolista.
Un debate que volvió a crecer tras el Mundial
A las críticas deportivas se sumó recientemente el debate surgido tras la final del Mundial de 2026. Algunos aficionados y analistas señalaron determinados gestos y actitudes del futbolista durante el encuentro.
Las interpretaciones fueron diversas y no existió una lectura unánime sobre lo sucedido. Sin embargo, el episodio volvió a colocar a Molina en el foco y contribuyó a alimentar una corriente de opinión que ya era crítica con su rendimiento en el Atlético.
En situaciones de incertidumbre deportiva, cualquier gesto puede amplificar el debate. El lateral argentino pasó de nuevo a ser uno de los nombres más discutidos del entorno rojiblanco.
Los rumores de salida no son nuevos
Los rumores sobre una posible salida tampoco han aparecido por primera vez este verano. En anteriores mercados de fichajes, diferentes clubes europeos mostraron interés por el internacional argentino y su nombre apareció periódicamente entre las posibles ventas del Atlético.
Pese a ello, ninguna operación terminó concretándose. Molina continuó formando parte de la plantilla y mantuvo la confianza de Simeone, incluso en aquellos momentos en los que su continuidad parecía menos segura.
Su edad, experiencia internacional y recorrido en el fútbol europeo siguen convirtiéndolo en un jugador con mercado. Sin embargo, cualquier posible negociación está condicionada por la importancia que el entrenador le concede dentro de su planificación.
DOS VISIONES ENFRENTADAS
Una parte de la afición reclama una renovación en el lateral derecho, mientras Simeone sigue valorando la experiencia, el recorrido y la adaptación táctica de Molina.
El silencio del Atlético aumenta las incógnitas
En este contexto, una parte significativa del entorno rojiblanco considera que ha llegado el momento de cerrar su etapa en el club y buscar una alternativa para el carril derecho.
Llama la atención que, mientras el Atlético sí ha tomado decisiones claras respecto a otros nombres del mercado y ha dejado entrever movimientos relacionados con futbolistas como Clément Lenglet, José María Giménez o Thiago Almada, la situación de Molina continúa envuelta en silencio institucional.
El club no ha trasladado públicamente mensajes que permitan interpretar cuál será su futuro inmediato. Esa ausencia de información mantiene abiertas todas las posibilidades y favorece la aparición de nuevas especulaciones.
Simeone frena cualquier debate sobre su salida
Pese a las dudas existentes fuera del club, la realidad parece muy distinta en los despachos del Metropolitano y, especialmente, en el despacho de Diego Pablo Simeone.
El técnico argentino sigue considerando a Molina una pieza importante dentro de su estructura. Más allá de los altibajos en su rendimiento, el entrenador valora aspectos que trascienden las estadísticas: su conocimiento del sistema, su despliegue físico, su experiencia internacional y su capacidad para adaptarse a diferentes contextos tácticos.
Para Simeone, el lateral no representa únicamente una opción para ocupar el carril derecho. Es un jugador que conoce los automatismos del equipo, interpreta las exigencias defensivas del técnico y puede actuar en diferentes estructuras.
LO QUE VALORA SIMEONE
Conocimiento táctico
Entiende los movimientos y las exigencias defensivas del sistema rojiblanco.
Despliegue físico
Posee capacidad para recorrer el carril derecho y participar en ambas áreas.
Experiencia
Ha disputado partidos de máximo nivel con el Atlético y con Argentina.
Polivalencia
Puede actuar como lateral o carrilero según las necesidades del equipo.
El precedente de la Juventus
No es la primera vez que Simeone interviene para evitar una salida que considera perjudicial para el equipo. Ya lo hizo anteriormente cuando aparecieron movimientos que podían haber acercado al futbolista a la Juventus de Turín.
Según diversas informaciones publicadas durante los últimos mercados, el técnico rojiblanco mostró su oposición a perder a un jugador al que consideraba estratégico dentro de la plantilla.
Esa postura habría condicionado escenarios que podían haber facilitado una operación entre ambos clubes en el contexto de las negociaciones relacionadas con Nico González.
Cuando un jugador cuenta con el respaldo de Simeone, cualquier posible salida del Atlético se convierte en una operación mucho más compleja.
La influencia decisiva del entrenador
La posición de Simeone resulta especialmente relevante porque el entrenador ha demostrado históricamente una enorme influencia sobre las decisiones deportivas del Atlético de Madrid.
Cuando un futbolista cuenta con su respaldo, su salida suele convertirse en una operación mucho más compleja. El técnico valora la continuidad, el conocimiento de su modelo y la capacidad de determinados jugadores para responder a sus exigencias.
En el caso de Molina, esa confianza parece mantenerse intacta. Simeone considera que el lateral todavía puede ofrecer rendimiento y que su presencia proporciona alternativas difíciles de sustituir sin acudir al mercado.
¿Debe continuar Nahuel Molina?
El debate no admite una respuesta sencilla. El lateral ha demostrado condiciones para ser importante, pero también ha mostrado una irregularidad que ha terminado desgastando su relación con una parte de la afición.
Una posible venta permitiría al Atlético renovar la posición y buscar un perfil diferente para el carril derecho. Sin embargo, también obligaría al club a encontrar un sustituto con experiencia, capacidad física y adaptación inmediata al sistema de Simeone.
Su continuidad, por otro lado, mantendría una opción conocida por el entrenador, pero exigiría al futbolista recuperar la regularidad y reducir los errores que han alimentado las críticas.
LA OPINIÓN DEL RINCÓN
Nahuel Molina ha demostrado que puede ser un lateral importante, pero necesita recuperar la continuidad que justificó su llegada al Atlético.
Su capacidad ofensiva, su despliegue físico y su experiencia internacional siguen siendo argumentos de peso. Sin embargo, las dudas defensivas y la irregularidad han impedido que se convierta en una solución indiscutible para el carril derecho.
El Atlético debe valorar si existe en el mercado una alternativa capaz de mejorar realmente la posición. Vender por vender no tendría sentido, pero mantener al jugador sin exigir una evolución tampoco resolvería el problema.
La decisión final dependerá, como tantas otras veces, de Simeone. Y su postura parece clara: todavía confía en Molina.
Un futuro condicionado por la voluntad de Simeone
Mientras una parte de la afición continúa reclamando una renovación en el lateral derecho, el futuro de Nahuel Molina parece depender en gran medida de la voluntad de un hombre: Diego Pablo Simeone.
El entrenador continúa viendo en su compatriota a un jugador útil, experimentado y preparado para responder a distintos contextos tácticos. Esa confianza representa, a día de hoy, el principal argumento a favor de su continuidad.
El mercado todavía puede modificar el escenario. Una oferta convincente, la aparición de un sustituto o un cambio en la planificación deportiva podrían abrir la puerta a una salida. Sin embargo, mientras Simeone mantenga su postura, todo apunta a que Molina seguirá formando parte del presente inmediato del Atlético de Madrid.
Sobre el autor
Joaquín Arnaiz
Redactor de El Rincón Atlético.
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